Labarga: "Pamplona no es BCN o Ibiza"

Vecinos del Casco Viejo se quejan de que el turismo y el ocio expulsan población

Piden sonometrías, medidas ante la “festificación” de algunas calles, y control de pisos turísticos
Labarga asegura que Iruñea no es BCN o Ibiza

Ana Ibarra / Javier Bergasa - Miércoles, 14 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

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El Foro de Barrio del Casco Viejo se celebró en el Condestable.

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“En diez años se han perdido el 40% de txikis y la mitad de los inmigrantes. Es un exilio obligatorio”

pamplona- Los vecinos del Casco Viejo de Pamplona siguen reivindicando medidas de choque en apoyo a un barrio ”vivo” frente a una tendencia creciente a la llamada “gentrificación” y “festificación” que expulsa a la población permanente del centro y puede acabar convirtiendo el barrio en un lugar sólo para turistas y consumidores de ocio, según alertaron algunas voces. Un mayor control del ruido en zonas de bares como Navarrería y Mercaderes, la música en la calle hasta altas horas de la madrugada, la autorización de terrazas en calles estrechas, los apartamentos ilegales, el botellón, la apertura de nuevos bares que -afirman- se “cuelan” a pesar de la limitación legal, y la masificación turística que está “expulsando” a los vecinos del barrio, fueron algunas de las demandas recogidas en el Foro de Barrio en Condestable.

Javier, un vecino del barrio, preguntó si el Ayuntamiento ha hecho una “evaluación” tras la modificación del PEPRI del Casco Viejo que teóricamente buscaba del “equilibrio” entre residentes y hosteleros. Su “reflexión” es que en el barrio coexisten iniciativas “maravillosas” como el huerto urbano con una “mercantilización sin precedentes del espacio público”. “Ya existe una festificaciónde ciertas calles tres días a la semana”. El barrio ya no es tan “vivo” puesto que en diez años se ha “expulsado” a la mitad de los vecinos inmigrantes y se ha perdido un 40% de población txiki de menos de cinco años.

Mintxo, desde la calle Comedias, se quejó de la falta de sonometrías. Aseguró que Pamplona no es Barcelona ni Ibiza pero “cada vez vamos perdiendo población”. Denunció también la presencia de apartamentos turísticos ilegales en manos de inversores. Y quiso saber si el Ayuntamiento iba a actuar de oficio a la hora de hacer sonometrías sin esperar a que un vecino denuncie. Julio de Navarrería destacó que mediante “artimañas legales” y pese a la moratoria para nuevos bares “han proliferado más locales”. “En la esquina de Estafeta han puesto una tienda-bar, y en otros casos se amplían como almacén. No se pueden sacar bebidas a zonas no autorizadas pero la medida no se cumple, y el botellón es constante”, reiteró. “Se está produciendo un goteo de vecinos que se marchan en un exilio obligatorio. Conozco una familia con el piso en venta que baja con los críos y se encuentra con alcohol en la puerta... Despedidas de solteros con charangas, un tipo que toca la batería durante toda la noche... El comercio está en la UCI y proliferan los apartamentos turísticos... Es insufrible”, subrayó.

Javier de Mercaderes preguntó por las fachadas retráctiles que utilizan los bares, la salida de equipos de música a la calle, y por las sonometrías que se deja en manos de la denuncia del vecino, que es el que se expone.

dando pasosEl concejal de barrio Alberto Labarga (Aranzadi) no cree que en Pamplona se esté dando un proceso de gentrificación como en BCN o Ibiza que “expulse a la clase trabajadora”. “Se están produciendo cambios pero hay otras claves”, resaltó. “No estamos dando con las fórmulas adecuadas, queremos soluciones, pero tenemos que trabajar entre todos. No podemos cerrar los bares pero se están dando pasos, y todas las propuestas serán bienvenidas. Yo vivo en San Nicolás y no lo vivo tanto como un conflicto”. Aseguró además que el Ayuntamiento está actualizando el mapa de ruidos de toda la ciudad. “No es tan sencillo”, dijo, y hay zonas como la avenida de San Jorge que sufren más ruido por el tráfico que el Casco Viejo. Defendió que el Ayuntamiento actúa ante las denuncias, se están denegando licencias y que hay planes de apoyo al comercio local e iniciativas como la de Salesas (MCP y UPNA) para revitalizar el barrio más allá del turismo. “Tenemos que dar pasos entre todos contra el modelo de monocultivo del pintxo”, indicó.

Respecto a los pisos turísticos, dejó claro que compete al Gobierno foral que ya ha anunciado un plan de inspecciones. Agregó que después de Sanfermines quieren tener un encuentro con plataformas como BandB siguiendo el modelo de Donosti. “Queremos que haya una política de vivienda eficaz. Grabando a los pisos vacíos y de bancos. Desde la Oficina de Vivienda ésta será una de las lineas de trabajo”, recalcó. Otra vecina planteó medidas de mejora de la movilidad en la calle la Mañueta (ascensor o escaleras mecánicas) para salvar el actual desnivel de las escaleras. Txetxu también quiso saber sobre las prospecciones en el parking de Santo Domingo (no hay restos) y reclamó un polideportivo para el barrio no una cancha con vestuarios (habrá un proceso participativo, dijo Labarga).

Labarga también anunció que para junio se llevarán a cabo algunas medidas del Plan de Amabilización como la peatonalización de calles y acercamiento de villavesas, y para septiembre el control de entrada de vehículos al Casco Viejo mediante cámaras (ya se está dando a conocer la aplicación móvil). Sobre las quejas que resultan de la convivencia del peatón y ciclista, el inspector de Policía Municipal Juan Estanga expuso que el Casco Viejo es residencial (una plataforma única, máximo de 20 km/h, prioridad de peatón y bici en sentido contrario) no peatonal, y que con la nueva ordenanza que saldrá en breve las bicis podrán circular en sentido contrario si está señalizado salvo en Santo Domingo. Y con la nueva ordenanza se baja la bici a la calzada, entre otras medidas.

nuevos proyectos

Revitalización del barrio

Piparrika, Plazara y más. En el mismo foro los vecinos de Piparrika expusieron los proyectos que se están llevando a cabo en el Rincón de Pellejería con el huerto urbano y los de Plazara! el proceso de debate que va a continuar este mes para definir el modelo de gestión del edificio de Redín y Cruzat de la calle Mayor -mientras se da forma a la reforma del edificio- tras las más de 2.000 propuestas de uso definidas. Labarga también expuso otros planes en marcha para dinamizar lo Viejo como el de coworking previsto en Mayor 59 para proyectos de “innovación social” o el derribo del Muebles Apesteguía para enlazar con la plaza de Santa Ana. También se va a adelantar desde el Ayuntamiento el proyecto técnico de cubierta del patio del colegio San Francisco para que el Gobierno adelante esta infraestructura.