Las asociaciones de consumidores celebran el fin del ‘roaming’

Bruselas vigilará el aumento de los precios

Jueves, 15 de Junio de 2017 - Actualizado a las 08:02h

BRUSELAS- Las asociaciones de consumidores han celebrado el fin de los cargos por utilizar el servicio de roaming en los países de la Unión Europea (UE), ya que elimina una tasa que consideran “abusiva” y supone un “cambio importante” en el mercado europeo de las telecomunicaciones. En un comunicado, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) afirmó que la desaparición de este sobreprecio que se cobraba hasta ahora por utilizar el teléfono móvil fuera del país de origen, que ha calificado de “abusivo”, “acerca a la Unión Europea hacia un verdadero mercado único en el ámbito de las telecomunicaciones”, señaló.

En este sentido la OCU, aseguró que la nueva regulación europea permite “una verdadera competencia entre operadores que beneficia de manera clara a los consumidores”, al mismo tiempo que ha recomendado a los usuarios seguir vigilando la utilización del teléfono fuera de la Unión Europea, donde todavía se aplican “tarifas elevadísimas”.

Por su parte, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha subrayado que el fin del roaming supone un “cambio largamente esperado, demandado y luchado por parte de las asociaciones de consumidores” en el sector europeo de las telecomunicaciones.

Asimismo, recuerda a los clientes que esta nueva normativa está pensada para estancias breves en los países de destino, por lo que si la compañía detecta que se ha permanecido más tiempo fuera de España que dentro puede aplicar determinados sobrecostes.

Además, recomienda a los usuarios contactar con su operadora en caso de que utilicen tarjetas de prepago para preguntar a cerca de las condiciones de su tarifa, así como si va a viajar a otros países de fuera de la UE para comprobar si la compañía tiene algún tipo de oferta para otras regiones.

NUEVAS POSIBILIDADES La nueva legislación que elimina los sobrecostes por utilizar el móvil en itinerancia roaming en Estados miembros diferentes al originario del usuario, mientras Bruselas vigilará cualquier posible subida de las tarifas nacionales. Llamar, navegar o enviar mensajes le costará a un cliente lo mismo llamar a alguien en su país o a otro de la UE.

Según precisaron fuentes comunitarias, la aplicación de la ley se está llevando a cabo de forma “relativamente sosegada” en los países miembros de la UE y el panorama general es “bastante positivo”, además de reconocer que seguirán en contacto con las autoridades reguladoras nacionales a partir de hoy para conocer el desarrollo de la implementación de la medida.

El pasado viernes, la Comisión Europea (CE) avisó a los países de que vigilará cualquier posible tendencia a incrementar los precios nacionales de servicios de telefonía móviles tras la abolición del roaming.

“En algunos países hay algunas tendencias a incrementar esos precios nacionales. Eso significa que los reguladores nacionales y la CE tenemos que abordar esos asuntos muy seriamente”, avisó el vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Mercado Único Digital, Andrus Ansip.

Sin embargo, funcionarios de alto nivel de la Comisión recalcaron que en el caso español no han detectado ningún tipo de incremento de los precios relacionado con la eliminación de los sobrecostes por itinerancia. - Efe

Claves

la nueva opción puede salir cara

Tarifas de otros países. La Unión Europea ha impuesto unos límites al fin del roaming,para evitar engaños por parte de los usuarios. Estos límites están basados en el principio de que el consumidor tiene que usar más el móvil en su país que cuando esté de viaje. Se trata de evitar que alguien contrate una tarifa más barata en otro país de la UE y la emplee en su propio Estado. Para impedir dicho abuso, las compañías tienen facultad para detectar si un cliente ha usado más el móvil en el extranjero que en su país de origen durante un periodo de cuatro meses. En ese caso contactarán con el usuario, que tendrá un plazo de 14 días para justificar su consumo. En el supuesto de no poder hacerlo, la operadora podrá cobrar los recargos máximos establecidos por la Unión Europea: 3,2 céntimos por cada minuto de llamada, un céntimo por cada SMS enviado y 7,7 euros por cada GB descargado.