Mesa de Redacción

Revisionismo impune 40 años después

Por Joseba Santamaria - Viernes, 16 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

se cumplen 40 años de las elecciones de 1977, las primeras con participación de partidos políticos tras los 40 años anteriores de dictadura franquista. Hubo partidos políticos en aquellas elecciones, pero no todos. El Partidos Carlista -EKA, de fuerte implantación social entonces en Navarra, no pudo participar porque no fue legalizado hasta semanas después de los comicios. Aquella exclusión electoral marcó su posterior declive. Han pasado muchas cosas en estos 40 años y el Estado español y Navarra han cambiado como han cambiado el resto de Europa y del mundo. Y han cambiado a mejor. Sólo faltaba. Pero aquella transición de la dictadura a la democracia fue incompleta, porque acabó pactando la continuidad de buena parte de las estructuras de poder franquistas. Y esa cesión antidemocrática aún pesa hoy como una losa en la realidad política actual, cuando el régimen bipartidista que se blindó entonces ha degenerado en un modelo decadente alejado de los intereses y demandas de las nuevas generaciones. Basta ver el creciente empuje de las tesis históricas revisionistas que niegan la larga y oscura noche franquista y ponen todo tipo de trabas a las iniciativas institucionales y sociales de reconocimiento a la memoria y la dignidad de las decenas de miles de personas asesinadas impunemente en un acto planificado de genocidio, entre ellas más de 3.200 navarros y navarras. Cuentan aún con apoyo de sectores políticos en UPN y PP, el sermón fariseo de ámbitos de la jerarquía católica, el aval de presuntos intelectuales y el apoyo de importantes grupos de comunicación. Afortunadamente, Navarra lidera hoy -en paralelo al esfuerzo de historiadores e investigadores por enterrar la falsaria historia oficial inventada- la recuperación de la memoria histórica de aquella época de maldad, negra, triste, casposa, violenta e irracional. 40 años después de aquellas elecciones de 1977 siguen ahí impunemente y se les puede leer cualquier día en medios de comunicación, escuchar en tertulias u ocupando cátedras académicas, consejos de administración, escaños, cuarteles, concejalías y púlpitos. Una excepción española más en la Europa democrática.