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Rescate bancario, quizá sí somos tontos

El Banco de España confirma que la crisis financiera costó decenas de miles de millones de euros, desmiente las afirmaciones de Rajoy y De Guindos que lo negaron insistentemente y elude cualquier autocrítica o responsabilidad

Sábado, 17 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

en medio del caos político e institucional en el que anda sumida la política española bajo el Gobierno del PP de Rajoy, el Banco de España admite que da por perdidos 60.600 millones del dinero público invertido en el rescate bancario tras los años de la juerga crediticia y burbuja inmobiliaria de entidades financieras y cajas de ahorro bajo control político de PP y PSOE. En estos años, las cifras del rescate bancario han ido bailando desde 27.000 millones a 43.000 o más de 92.000 millones, pero más allá de cuál sea el coste real -quizá nunca se acabe sabiendo-, lo cierto es que aquella operación ha tenido un valor de decenas de miles de millones para las arcas públicas y para el aumento del endeudamiento del Estado. Todo normal. El mismo Banco de España evita cualquier asunción de responsabilidades o un mínimo ejercicio de autocrítica y viene a decir que no se pudieron atajar los problemas de la banca española con antelación porque los instrumentos de supervisión en ese momento no eran suficientes. De hecho, el Banco de España viene a confirmar ahora lo que se sabía desde hace años: que aquella macrooperación de traslado de miles de millones de euros de dinero público a las cuentas de resultados de cajas de ahorros y entidades financieras fue una inmensa estafa a los ciudadanos. Y es esa realidad oscura lo que oculta la inconcebible negativa de PP y PSOE a investigar en el Congreso de los Diputados el rescate bancario en el Estado español. Quizás es el temor a que la evidente responsabilidad política de ambos partidos en el hundimiento de las cajas de ahorros, incluida Caja Navarra, desvele el alcance de los hechos que llevaron a la situación de esas entidades lo que les acobarda ahora para abrir una investigación sobre lo ocurrido. Pero los abusos fueron la causa de la ruina financiera -el Banco Popular ha sido la última víctima dejando en la ruina a miles de accionistas-, siguieron durante el rescate y, por supuesto, apenas ha habido responsabilidades penales o civiles personales por ello. De esto, el presidente Rajoy y el ministro De Guindos aseguraron una y otra vez -la hemeroteca se lo recordaba ayer-, que esa operación de rescate no tendría coste alguno para los ciudadanos. La mentira es la norma en la política española. Sin olvidar que el rescate bancario ha dejado un rastro desolador de derechos suprimidos, recortes en los servicios públicos, despidos y ruina social. Toman por tontos a los ciudadanos, y quizá la realidad les da la razón.

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