Mesa de Redacción

Día parlamentario de la marmota

Por Joseba Santamaria - Sábado, 17 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Las sesiones de control al Gobierno de Navarra en el Pleno del Parlamento han derivado en una monótona sucesión de días de la marmota. Cada semana se suceden preguntas de la oposición sobre actualidad política que se repiten una y otra vez. Este jueves, de las cuatro preguntas registradas por UPN y PP a la presidenta Barkos, dos fueron sobre banderas y otras dos sobre la Monarquía. No sólo se repiten las preguntas, sino que UPN y PP o PP y UPN se copian sistemáticamente las cuestiones que remiten al Parlamento, que casi siempre se limitan a asuntos sobre banderas, euskera, sino que ahora ha cogido auge interpelar al Gobierno sobre las infraestructuras que ellos mismos dejaron abandonadas y paralizadas, y de vez en cuando reaparece el comodínde ETA. Y así semana tras semana. El control político al Gobierno es una de las claves de la labor parlamentaria y de la separación de poderes que la actual mayoría parlamentaria activó tras las elecciones de 2015, pero la falta de argumentos de la oposición y la evidencia de que la realidad de Navarra -empleo, estabilidad presupuestaria, reversión de los recortes en servicios públicos y protección social, etcétera- está muy lejos de la Navarra caótica que siguen empeñados en inventarse cada día, y acaba limitando las opciones de pregunta a estos temas estrella y de más bien escaso interés general de UPN y PP. El resultado no es malo para el Gobierno. Basta recordar el zasca que encajó esa semana Ana Beltrán del consejero Mikel Aramburu en respuesta a la enésima pregunta de la presidenta del PP sobre la política fiscal en Navarra. El problema es que la oposición de brocha gorda acaba minorizando también el interés social por el debate parlamentario. Quizá la Mesa de la Cámara debiera reflexionar acerca de todo ello. Sobre todo, por dignidad parlamentaria.