Segunda división | Lacturale Orvina 4-3 Cádiz

A un gol de primera

Segunda división | El lacturale orvina remonta un 1-3 al cádiz en unos minutos finales de locura, pero no completa la gesta que parecía imposible

Óscar Montero - Domingo, 18 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Las jugadoras, entre lágrimas, se despiden de la afición.

Las jugadoras, entre lágrimas, se despiden de la afición. (OSKAR MONTERO)

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Las jugadoras, entre lágrimas, se despiden de la afición.Las jugadoras del Orvina se lamentan mientras las visitantes celebran.

Lacturale Orvina 4

Cádiz 3

LACTURALE ORVINA Irati Álvarez, Maider de Carlos, Iraia Arbeloa, Maialen Arana e Irune Santesteban -quinteto inicial-, Nerea Santesteban, Uxue Álvarez, Susana Bedmar, Yarima Miranda, Adela Griffths y Leire Cortijo.

CÁDIZ Paula Pimental, María del Mar, Tere Muñoz, Natalia Díaz y Elena Aragón -quinteto inicial-, María Domíngez y Emma Dianez.

Goles 1-0, min.5: Susana Bedmar;1-1, min.13: Tere Muñoz;1-2, min. 25: María Domíngez;1-3, min. 31: Emma Dianez;2-3, min. 34: Maider de Carlos;3-3, min. 35: Adela Griffiths;4-3, min.36: Susana Bedmar.

Árbitro Javier Caballero y Fernando Otamendi (colegio navarro).

Estadio Polideportivo Ezcabarte ante 450 personas.Iñaki Sevillano

pamplona- Que el Lacturale Orvina no se rinde no es un cántico vacío mil veces repetido por sus cada vez más numerosos fieles seguidores. La persecución de un sueño, el anhelo por volver a la Primera División femenina del fútbol sala tan solo un año después de haber descendido, entierra cualquier derrotismo. Las chicas de Iñigo Aquerreta rozaron ayer la gesta ante el Cádiz y se quedaron a tan solo un gol de ascender, al remontar una desventaja casi insalvable en unos últimos minutos de locura. La derrota en tierras gaditanas por 2-1 tornó así en inútil un partido de infarto.

Un 1-3 reflejaba el marcador a falta de nueve minutos para el final. Cuatro goles separaban al conjunto navarro de una plaza en la máxima categoría. Un imposible para muchos, solo improbable para el Orvina. La toalla estaba muy lejos de ser arrojada, pese a que las gaditanas hacía rato que se sentían ganadoras sin disputa.

Volcadas a la desesperada, las jugadoras del Lacturale Orvina encerraron en su campo a un Cádiz que con mucho gusto aceptó el papel de agazaparse y salir a la contra, plan practicado a la perfección hasta ese momento del choque gracias a la solidez de una defensa liderada por una portera extraordinaria llamada Paula Pimental, que rozó una actuación especialmente brillante y que bien podría abrirle las puertas de la Selección española en un futuro cercano.

A base de insistir una y mil veces, finalmente el equipo navarro logró perforar la red gracias al certero disparo de Maider de Carlos y tal y como suele ocurrir en los bombardeos incesantes, tras el primero, entran todos.

Primero fue Adela y luego Susana Bedmar -mejor jugadora de largo del Orvina- quienes se empeñaron con sus goles en acelerar las emociones en un Ezcabarte que vibró como nunca para renovar las energías de una heroínas que se dejaron hasta la última gota de su físico en la consecución de una utopía.