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Emisión imposible

Todo vale. Esa es la cuestión

Por Javier Arizaleta - Domingo, 18 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

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La televisión son sus personajes. Ésa es la premisa sobre la que se sustenta el espectáculo. Y a los personajes se les puede mandar hacer de todo. Además de utilizarlos para presentar un concurso, les piden que se dejen la piel o lo que sea, protagonizando un reality. Lo han hecho con Chicote: “A la que presentas un programa para adelgazar, tú también protagonizas un operación bikini en vivo”. Seguramente le sacará rendimiento. No hay que olvidar que todos estos presentadores son animales de la televisión capaces de matar por ganarse en cada secuencia el protagonismo y morder para ello en cada plano. Le ocurre a María Teresa Campos, que le acaban de dar un premio al trabajo. Y se lo merecerá, ya que es capaz de llevarse las cámaras a su casa para seguir ahí el show, incluso Bigote Arrocét, su último novio, se ha metido a Supervivientes en cuanto ha podido tras conocerla. La máxima de esa familia debe ser algo así como o estás en televisión o no vives. No existes. No eres nada. Y esas máximas son las que lleva la cadena Telecinco a muchos de sus contenidos. Bueno, se podría decir que a todos. Y lo digo porque el otro día cruzaron las líneas rojas de la prudencia. Usaron a su concursante José Luis, un tipo al que le va la marcha de los concursos ya que venía de pelear no hace mucho en Masterchef. En vez de hospitalizarlo, prefirieron sacarlo en plena agonía ya que estaba padeciendo un cólico nefrítico o algo así. Un momento realmente delicado teniendo en cuenta que el programa estaba jugando en directo, con la vida de uno de sus concursantes. Pues ahí salió en plena crisis para dar al programa los mejores resultados de la temporada y, de paso, hacer que su competencia recaudara los peores (El ministerio del TiempoyFirst dates). Se podría decir de muchas maneras pero ya que ni los concursantes son capaces de poner un límite a su exhibicionismo, alguien con más luces debería mandar parar ese circo humano. Pero no. Todo vale. Esa es la cuestión.

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