Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Txema Noval Galarraga alcalde de burlada/burlata

“Ahora hay un ayuntamiento que toma decisiones, unas serán acertadas y otras criticadas, pero hay una línea”

El cambio no fue difícil en Burlada. La unión de dos grupos, Cambiando Burlada y EH Bildu, daba la mayoría. El alcalde cree que ha merecido la pena

P. Gorría Oskar Montero - Domingo, 18 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Txema Noval, en la escalera interior del ayuntamiento.

Txema Noval, en la escalera interior del ayuntamiento.

Galería Noticia

  • Txema Noval, en la escalera interior del ayuntamiento.

burlada- Con una amplia experiencia como concejal, Txema Noval accedió hace dos años a la alcaldía como cabeza de lista de Cambiando Burlada /Burlata Aldatuz.

El cambio fue sencillo en Burlada.

-Entre dos grupos de izquierda completábamos un 51% de los votos, con lo que estaba claro cuál era el pacto que la ciudadanía quería en Burlada. Teníamos cinco concejales cada grupo y nosotros éramos la lista más votada. Igual que en el Gobierno de Navarra, estábamos obligados a constituir sí o sí un nuevo equipo de gobierno. Se puede hablar de cierta facilidad para convenir porque los programas de ambas formaciones coincidían en muchos puntos.

¿Qué porcentaje del acuerdo se ha cumplido en estos dos primeros años?

-A veces te queda la sensación de que hemos hecho poco, pero cuando analizas ves que no es tan poco. Una parte importante de los acuerdos era filosofía, maneras de funcionar, criterios o principios a aplicar a la gestión, como pueden ser la transparencia, la gestión directa o la progresividad en los pagos. En temas concretos hay muchas cosas que están en proceso, que dependen de convocatorias de ayudas. Es difícil dar un porcentaje. Yo estoy contento, y viendo lo que hemos hecho en estos dos años creo que estamos en el camino de cumplir lo que nos habíamos marcado.

Venda los principales logros de estos dos años.

-Nos encontramos un ayuntamiento paralizado. Los cuatro últimos años había estado sin capacidad de tomar decisiones, de aprobar presupuestos y de sacar ningún proyecto concreto adelante. Creo que los vecinos han percibido que ahora hay un ayuntamiento que toma decisiones, unas serán acertadas y otras criticadas, pero hay una línea. Tenemos unos presupuestos en marcha, hemos empezado a poner rigor en el tema de personal, a revisar la plantilla orgánica, a empezar a introducir nuevas formas de trabajo y creo que también se percibe una mayor participación de la ciudadanía en los asuntos, un tema que todos proclamamos pero que es complicado poner en marcha.

¿Por qué?

-Cuando tomamos posesión quisimos que todos los grupos municipales estuvieran en la junta de gobierno local, algo que no había pasado en 35 años. De hecho, nombré a los portavoces de los cinco grupos miembros de la junta de gobierno, pero tanto UPN como el PSN e IU-E lo primero que hicieron fue rechazarlo, y algunos enfadarse porque se les nombraba sin previa consulta. Otra medida fue muy controvertida. Todo el mundo habla de comisiones participativas abiertas a la ciudadanía, pero se oculta que legalmente en una comisión informativa del ayuntamiento no puede participar la ciudadanía. Buscamos la vía legal a través de una ordenanza y mediante un consejo de participación con distintas áreas. Pues los grupos políticos de la oposición, salvo alguna excepción, lo han rechazado y no están participando. Por un lado se piden comisiones informativas abiertas y por otro se rechaza el instrumento para hacerlas posible.

¿Qué temas concretos han podido notar los vecinos?

-La gente que se ha visto envuelta en temas de desahucios ha visto que el Ayuntamiento les ha respaldado y si el alcalde ha tenido que dar la cara con un banco, la ha dado. La gente ha visto cómo se han incrementado las ayudas extraordinarias en servicios sociales, cómo el Ayuntamiento ha mantenido e incluso incrementado su compromiso en cooperación. Los colegios han visto que hemos establecido partidas anuales para obras menores y hemos atendido obras más importantes.

Alguna vez le he oído lamentarse de que la maquinaria administrativa municipal es muy lenta.

-Se juntan dos cosas. Una que el procedimiento, los informes, los plazos que hay que mantener para cualquier expediente son lentos. Y a eso se une la parte de la toma de decisión. Entre que la maquinaria es lenta y que nosotros aún somos un poco novatos, es la primera vez que tenemos responsabilidades directas de gobierno, al final vamos más despacio de lo que quisiéramos. Mover cualquier expediente supone hablar de meses. Por eso digo que la valoración debe hacerse a los cuatro años.

¿Como valora el trabajo de la oposición?

-Distinguiría. UPN está haciendo una oposición bastante razonable, no está haciendo sangre y tengo que agradecerlo porque a nivel municipal nos tienen que unir más los problemas locales que los planteamientos políticos. A UPN se le puede calificar de oposición leal. Partido Socialista e Izquierda Unida están haciendo una oposición bastante dura, yo creo que sin rumbo, porque simplemente están yendo en contra de lo que el equipo de gobierno plantea, en términos generales. Hay cosas que apoyan pero lo que transmiten en el discurso es duro, yo creo que por marcar diferencias. El problema es que aquí, o estás con el equipo de gobierno del cambio actual o la alternativa es UPN-PSN-IU. Me duele decirlo, pero Burlada es así.

¿Cómo es la situación económica del Ayuntamiento?

-Es contradictoria. Somos de los menos endeudados, apenas tendremos 50.000 euros de deuda viva con los bancos, pero es cierto que tenemos un remanente de tesorería negativo de 4 millones. Eso hace que nuestra situación sea muy débil porque el remanente negativo significa que en determinados momentos hemos gastado más de lo que hemos ingresado. Un objetivo político que nos hemos propuesto es no generar mayor deuda, que nuestros ejercicios cierren con superávit, que los ingresos sean superiores a los gastos corrientes. En 2016, nuestro primer presupuesto completo, lo hemos conseguido. En todo caso, hay una realidad. Burlada tiene muchos servicios y muchos de gestión directa. Es una apuesta. No digo que la gestión privada no sea correcta ni buena, pero nuestra apuesta es la pública. Quiero que todos los servicios públicos, en la medida en que se pueda, estén gestionados por personal público. Tenemos prácticamente todos los servicios que un ayuntamiento debe intentar dar a su ciudadanía, y eso hace que tengamos un nivel de gasto importante, pero no hay nada superfluo;entonces el problema no es de gasto sino de ingreso.

Entonces, ¿deberían ingresar más?

-Tenemos unos ingresos razonables. Está por ver cómo queda el tema de las haciendas locales con la reforma que está en marcha y hay un tema importante, que es la presión fiscal. Creo que la nuestra es adecuada, aunque hay otros ayuntamientos que no mantienen esa presión fiscal. Tenemos gastos comprometidos, como el Montepío de funcionarios, que para Burlada es un lastre que nos supone más de un millón de euros de gasto al año. Eso es un absurdo. Nos cuesta casi lo mismo el Montepío de 15 funcionarios que la Seguridad Social de los otros 200. Simplemente con arreglar un poco el tema del Montepío andaríamos ya con cierta holgura. A pesar de todo hemos apostado por la progresividad fiscal. Ya el año pasado implantamos tasas especiales y bonificaciones para las instalaciones deportivas y este año también para las escuelas deportivas, pagar las tasas en función de la renta. Hemos reducido los alquileres sociales del Ayuntamiento en un 15%. Se está tratando de redistribuir, aunque eso en un ayuntamiento es más complicado.

¿Qué supone Erripagaña para Burlada?

-Erripagaña, tal y como está planteado, es un absurdo. No se puede construir un barrio en término municipal de cuatro ayuntamientos. Quien lo diseñó lo hizo pensando en intereses económicos, pero no en la gente que iba a vivir ahí. Eso ha provocado que tengamos un barrio dividido y, otro absurdo, que Burlada tenga parcelas en términos municipales de otros ayuntamientos. Por así decirlo, podríamos poner embajadas en Pamplona y en Egüés. No es lógico. Por suerte, el barrio se ha ido desarrollando de una manera más tranquila porque le ha pillado en medio la crisis económica. Está hecho un 40% con lo cual no han venido todos los problemas de golpe. Ahora se está moviendo otra vez y se está empezando a construir pero parece que no va a ser la locura de lo que pudo ser en su día Mendillorri o Sarriguren.

Habrá que darle una solución a esa especie de provisionalidad.

-Siempre he insistido en que una de las cosas que se tiene que debatir, si es posible de aquí al final de la legislatura, es hacia dónde va Erripagaña, si tiene que seguir siendo de los cuatro ayuntamientos, tiene que ser de dos o de uno. Cada municipio tiene sus intereses particulares y yo, como Burlada, lo que puedo decir es que tenemos los boletos para ser el que reciba al menos la parte central de Erripagaña. No lo digo con interés, hace diez años hubiese dicho otra cosa, pero ahora creo que estamos condenados, nos guste o no. Eso nos va a suponer duplicar parte de los servicios. Hay que subir allí limpieza, alguna atención, vamos a dotarles de un local vecinal que va a dar servicio a todo el barrio. Ademas es una población joven, más reivindicativa, como tiene que ser, que está exigiendo que se cumplan todos los compromisos que en su día se vendieron: centro de salud, escuelas...

Que le gustaría hacer sin falta en los dos años de legislatura pendientes.

-Tenemos un tema muy enquistado, la manzana de las termitas en el centro del pueblo. Me gustaría dejar encarrilado este tema. Quedan siete propietarios y un inquilino y vamos a ver si en los próximos meses podemos realojar a cinco y si eso nos permite ejecutar el derribo de prácticamente todas las edificaciones menos una. Me gustaría ir encarrilando también la plantilla orgánica, sacando listas que tenemos pendientes para ir dando correctamente los servicios. Hay inversiones en deportes que tienen que quedar hechas o encarriladas como la remodelación de Elizgibela o el edificio que pueda completar y dar vida a las instalaciones de verano. Es importante consolidar todo el sistema de participación que estamos impulsando, que está costando porque desde la oposición no se cree en él y desde la ciudadanía nos cuesta entrar. En los aspectos sociales seguir dando una buena prestación de servicios sociales a las personas que están padeciendo más la crisis. También tengo claro que cuatro años no es suficiente. Estamos poniendo las bases.

las claves

“UPN está haciendo una oposición razonable, pero el

PSN e IU-E hacen una oposición sin rumbo”

“Quien diseñó Erripagaña lo hizo pensando en intereses económicos, no en la gente que iba a vivir”

“No digo que la gestión privada de los servicios no sea correcta ni buena, pero nuestra apuesta es la pública”

“La experiencia de Cambiando Burlada/ Burlata Aldatuz es muy exportable a otras localidades”

“Se está demostrando que en muchos casos las gestiones anteriores no eran tan modélicas como se pretendía”

“Comparto el cambio tranquilo, pero no por temor, sino porque tiene que ir afianzándose”

Herramientas de Contenido