Mesa de Redacción

Trincar mucho sale a cuenta

Por Víctor Goñi - Lunes, 19 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

mangar a manos llenas del erario público sale tirando a gratis en España, se meta la mano directamente en la caja o se cobren comisiones por adjudicaciones manipuladas. Porque, además de que primero tienen que pillarte y de que en caso de condena probablemente quede atenuada por los exiguos plazos de prescripción de los delitos económicos, las fianzas que se imponen para librarse de la prisión provisional resultan pírricas en comparación con la guita sustraída. Como lo evidencia el hecho irrefutable de que quienes se erigen en avalistas del reo lo hacen con la certeza de que cobrarán íntegro el monto prestado, en caso de que no apoquinen esa pasta por los débitos ya contraídos con el imputado. Al margen de que, una vez depositadas las fianzas, los procesados se las ingenian para mantener lo sisado a buen recaudo y bien lejos, demostrando sus vastos conocimientos en el ocultamiento patrimonial, mientras simulan una teórica insolvencia al objeto de eludir las responsabilidades que se les exijan mediante sentencia firme. Así que el expolio del bien común merece una severa y urgente reforma penal, justo en sentido opuesto al acotamiento de la instrucción judicial preconizada por el partido putrefacto -en tanto que involucrado en medio centenar de casos de corrupción-, con la disposición de más medios para los magistrados que persiguen el blanqueo de capitales. También en aras a limitar al máximo la prisión preventiva, incluso para los despreciables ladrones de guante blanco y líquida conciencia.