Editorial de diario de noticias

La corrupción o el olvido de la memoria

El desfile como testigos en el juicio por el ‘caso Gürtel’ de buena parte de los ministros del PP en los gobiernos de Aznar evidencia que las tramas de financiación ilegal y saqueo público en el partido de Rajoy son una cuestión de tiempo atrás

Miércoles, 21 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

el desfile esta semana de buena parte de los ex ministros de los gobiernos de Aznar para declarar como testigos en el juicio del caso Gürtel, una de las principales tramas de corrupción y financiación ilegal del PP, pone de manifiesto una vez más que la losa de la impostura política en el partido que ahora lidera Rajoy no es una cuestión reciente. Al contrario, Álvarez Cascos, Acebes, Mayor Oreja o Arenas han formado parte del núcleo duro del PP durante años. Junto a ellos, el mismo presidente Rajoy, el ex ministro y ex vicepresidente Rato o el ex tesorero Luis Bárcenas han controlado, decidido y gestionado la contabilidad, los ingresos, las relaciones con empresarios y financiadores y las decisiones políticas y administrativas de adjudicaciones de obras públicas, de subvenciones igualmente públicas y de infraestructuras impulsadas con dinero público durante la mayor parte de la historia reciente del PP. Que ahora la declaración común de todos ellos sea la misma -no sé, no me consta, no recuerdo, lo desconozco-,no puede ocultar la realidad, más allá de las responsabilidades personales de unos u otros, de unos hechos vinculados al saqueo de los recursos públicos en los que todos ellos estuvieron muy cercanos cuando no fueron testigos activos o pasivos directos. Es cierto que los juicios sobre las sucesivas tramas de corrupción que asuelan al PP en el conjunto del Estado -desde Madrid a Galicia, Valencia o Baleares-, llegan ahora a la opinión pública con el suficiente retraso en el tiempo desde que se desvelaron los hechos para que parezcan situaciones amortizadas. Más aún cuando al caso Gürtel le han ido sucediendo otros casos similares, desde los ordenadores de Bárcenas al caso Lezo entre otros muchos. Pero ello no impide recordar que hay más de 800 cargos del PP implicados en procesos judiciales vinculados a casos de corrupción. Ni que el mismo PP, como organización, va camino del banquillo. O de que Rajoy, presidente del PP y presidente del Gobierno ha sido uno de los máximos dirigentes del PP durante todos y cada uno de los años en que se han producido esta sucesión de escándalos. Es posible que los protagonistas se escuden en el olvido e incluso es posible también que la acumulación de corrupciones permita facilitar el olvido de hechos ocurridos años atrás, pero difícilmente el PP podrá quitarse de encima el estigma social y político de ser un partido agujereado por la corrupción. Ni aun envolviéndose en la bandera ni tampoco en el recuso manido de su vieja idea de España como argumento.

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