Mesa de Redacción

Refugiados, nada que celebrar

Por Joseba Santamaria - Miércoles, 21 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Se cumple un año más el Día de los Refugiados, se cumple como norma de recuerdo obligada porque son 65,6 millones las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares, sus familias, su vida y su entorno habituales. Se trata más bien de insistir en la denuncia del abandono. No como un rito, sino como una obligación ética, de solidaridad entre seres humanos. De evitar que la realidad de las personas refugiadas y de las personas migrantes se convierta en una normalidad asumible. En un formar parte de nuestra cómoda habitualidad sin otra preocupación que saber que están ahí y que mueren. Ese mismo día se ahoga otro centenar largo de personas en el Mediterráneo. Ni siquiera las cifras son verdaderas. Se mueren miles más de los que se sabe o se informa. Pero ocultar o manipular las cifras reales forma parte de la estrategia global de abandono. Faltan apenas 90 días para que se cumpla el plazo de acogida a los 17.337 refugiados que se comprometió el Estado español con la UE y apenas han llegado un 7% de todos ellos. De las 67 personas refugiadas en Navarra en fase de inserción, 17 ya han obtenido un empleo. Es muy poco. El mercadeo de cifras es ya un síntoma de bochornosa insolidaridad;y su incumplimiento, la confirmación de una desvergüenza que nos retratará como generación en el futuro. La historia nos juzgará con dureza. Sé, y lo he escrito antes, que esta columna que leerán unos cuantos miles de lectores es insuficiente, nada ante la inmensidad de la catástrofe humana de nuestro tiempo de guerras, hambre, explotación y esclavitud;pero creo que no es inútil. A la mierda, no hay nada que celebrar.