“Era ahora o nunca, la vida es corta y tal vez no haya otra oportunidad”

Viernes, 23 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

La Kelly Family, en acción durante uno de los conciertos ofrecidos en Dortmund. Fotos: D.N.

La Kelly Family, en acción durante uno de los conciertos ofrecidos en Dortmund. Fotos: D.N.

Galería Noticia

La Kelly Family, en acción durante uno de los conciertos ofrecidos en Dortmund. Fotos: D.N.El recinto Westfalenhalle, con capacidad para 17.000 personas, fue el lugar elegido para el regreso.Instantes antes de salir al escenario.

pamplona- Hace unos meses, The Kelly Family anunciaba su vuelta a los escenarios, 17 años después haberse disuelto. La respuesta del público fue inmediata: sold outen los tres showsde la banda había confirmado en Dortmund (Alemania). La emblemática formación reafirmó su vuelta publicando un disco, We got love, y confirmando gira europea para 2018.

Después de tantos años, ¿cuándo y por qué la Kelly Family decide unirse de nuevo?

-Creo que cada uno tiene sus razones. Yo nunca quise dejarlo, pero la banda no podía seguir de la misma base y raíz. Empezamos en el 75 y estuvimos hasta el 2000, 25 años sin parar. Se disolvió y desde entonces se juntaron tres, luego cuatro, luego cinco... Pero no ha sido lo mismo. Siempre he deseado que volviese ese espíritu, de cuando la Kelly Family es verdaderamente la Kelly Family y llega realmente a la gente. Lo deseaba contando con todos los hermanos, porque estando todos es otra energía y se proyecta de otra forma. Llegó el punto donde intentamos juntar a todos, pero no ha sido posible, estuvimos a punto... La mayoría tienen proyectos en solitario y ha sido un milagro juntarnos los seis que estamos, me dije a mi mismo: es ahora o nunca. La vida es muy corta, igual es la última oportunidad. Para mí era importante esto: reunirme para honrar a mi pasado, a mis padres, a nuestros fans... Hemos sacado disco y nos ha sorprendido bastante, el boom de ahora no es como el que tuvimos en los 70 y 90, el de ahora es un boom creado por los mismos fans de aquellos años. El éxito de ahora es debido a lo que hemos marcado en el pasado. Es una continuación, muchas de las canciones de ahora son anteriores, pero regrabadas con otros arreglos, tiene un toque nuevo, también hay algunas canciones nuevas... Es como vivir el pasado en el presente, es una combinacion.

Además, el regreso fue en un lugar especial para la banda: el primer recinto grande que alquilaron.

-Aquello fue un riesgo, pero llenarlo, tras haber estado tocando gratis en la calle, fue un sueño cumplido, era una meta. Esa sala tiene un gran significado por muchas razones. Esa noche en 1994 también fue muy especial porque era la primera vez que mi padre volvía al escenario después de cinco años, había tenido un infarto y siempre antes había estado con nosotros, además está grabado en video y fue un momento que te marca para siempre... Y pensamos que era importante abrir el primer concierto ahí. La demanda ha sido grande, nos hemos dado cuenta de que la gente vive la Kelly y la lleva dentro aún. Es el fruto del pasado, de lo que hemos sembrado. Ahora hemos abierto una gira, en 2018, más de 36 conciertos, y las ventas van bestial. Alemania, Suiza, Austria, Polonia, Holanda...

¿No habrá parada en el Estado?

-Estoy metiendo caña, ese asunto lo lleva todo un promotor alemán y tendría que hablar con promotores de aquí. Es una producción muy grande, por mi lado estoy intentándolo, pero coinciden muchas personas.

Han regrabado varios temas antiguos, ¿cómo fue revestirlas musicalmente de nuevo?

-Hemos trabajado con tres productores diferentes. Había que grabar 19 canciones, y para hacerlo más rapido y en tiempo, se cogieron tres reconocidos productores alemanes y cada uno se encargaba de ciertas canciones, con la supervisión de mi hermano Angelo y el control de si estábamos todos de acuerdo o no. Los arreglos no son muy diferentes, se ha respetado la base. Ha habido algunas ideas nuevas, como por ejemplo, el tema Who’ll come with me (David’s Song) que lo canto, pero se ha añadido mi voz de pequeño también estamos. Estamos hablando de casi 38 años de distancia fundiéndose.

En ese sentido, ¿no hubo cierto respeto en volver a poner la banda en marcha de nuevo?

-Con los años la gente viene y ves que hay una demanda, pero hasta que no lo pones en marcha... Y la respuesta fue bestial. Eso nos animó a hacer una gira y meternos en el disco. La idea era regrabar temas, pero tambien con algunos nuevos. Estaba escéptico al principo, pero me sorprendí grabando las nuevas canciones, fue para mí la mayor sorpresa en la producción: vi que era posible grabar de nuevo, porque nunca sabes... Pero el resultado me sorprendió. Nos juntamos y funcionaba, fue como ir al pasado, no ha cambiado nada.

En el pasado también hubo lugar para una interpretación en directo de Agur Jaunak, ¿se repetirá?

-No solíamos cantarla a menudo, solo en momentos especiales, nos sale de dentro. Lo que salió en YouTube es un video que se grabo hace 22 años de un concierto en directo y se hizo viral. Conocimos el Agur Jaunak aquí, por casualidad, y se nos quedó grabado. Lo llevamos con nosotros, en nuestros viajes, y lo cantamos solo en momentos claves: tras las muertes de mis padres, en aquel concierto... En Dortmund no sucedió, pero quizás en la gira sí. Es espontáneo.