Editorial de diario de noticias

Voluntariedad, demanda y autonomía local

44 ayuntamientos navarros y sus más de 40.000 habitantes se incorporan por voluntad propia, libre elección y mayoría democrática a la zona mixta del euskera para atender la reclamación de las nuevas generaciones de navarros y navarras

Viernes, 23 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

la luz verde del Parlamento de Navarra a la incorporación de 44 municipios -y más de 40.000 ciudadanos navarros y navarras- que hasta ahora estaban integrados en la zona no vascófona de Navarra a la denominada zona mixta supone un avance legal, legítimo y democrático que supera las restricciones a la normalización lingüística del euskera impuestas políticamente en el pasado. La modificación de la Ley del Euskera para dar cabida a la demanda social de los habitantes y de los representantes locales de esos ayuntamientos contrapone la imposición que han mantenido hasta ahora y defienden seguir manteniendo UPN, PP y PSN con la voluntariedad, la libre voluntad democrática y la autonomía municipal. De hecho, la mayoría política y democrática del actual Parlamento de Navarra no ha hecho más que cumplir con su obligación legislativa de atender a los impulsos que llegan de la sociedad civil a través de sus instituciones, en este caso, los ayuntamientos que han protagonizado un amplio y profundo movimiento social y ciudadano apoyado en razonamientos democráticos y sociolingüísticos para pedir una actualización de la Ley del Euskera -en positivo, que busca sumar y mirar al futuro antes que al viejo pasado- que acoja las demandas de las nuevas generaciones de navarras y navarros de este siglo XXI. Porque el euskera, a tenor de los datos de la última encuesta sociolingüística y de la prematrícula educativa, es una lengua que ha logrado salir de una delicada situación al borde de la desaparición tras la dictadura franquista. Y esto exigía una actualización de la Ley del Euskera, ya que la Navarra de 1986 nada tiene que ver con la actual. Han sido los ayuntamientos, las entidades que mejor conocen y representan a la ciudadanía por su cercanía, quienes han movido ficha exigiendo un respeto a su autonomía, no sólo en este tema sino en todos. Que la minoría parlamentaria que forman hoy UPN, PP y PSN arremeta contra la legitimidad de la mayoría parlamentaria, la autonomía de los ayuntamientos y la voluntad popular es un ejercicio muy deficitario democráticamente. Ahí radica la perversión del discurso de oposición de UPN, PP y PSN, en la contumaz resistencia a concebir el euskera como lengua propia y patrimonio de todos los navarros y navarras más allá de su adscripción ideológica y a interiorizar que su aprendizaje y utilización, desde la voluntariedad de la libertad de elección, es un derecho común amparado y protegido por la legislación constitucional y la normativa europea.

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