Jon Gondán alcalde de zizur mayor (geroa bai)

“El cambio ha venido para quedarse, pero hay que trabajar diariamente para que se quede”

Tres formaciones y un acuerdo programático de por medio marcan la pauta municipal en Zizur Mayor, un cambio “sereno y serio”, como defiende su alcalde

Mikel Bernués Javier Bergasa - Domingo, 25 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Galería Noticia

zizur mayor- Es el alcalde más joven de la Comunidad Foral. Pero con un cuarto de siglo a sus espaldas Jon Gondán ya acumula cantidad de horas de vuelo en la actividad municipal, primero en la oposición y desde junio de 2015 como primer edil de Zizur Mayor, posición desde la que repasa la actualidad del municipio.

¿Qué valoración hace de estos dos años de legislatura?

-Positiva. Se ha demostrado que era posible un gobierno alternativo al de UPN, que ha gobernado casi siempre en Zizur Mayor. Y también se ha demostrado que se puede gobernar de forma diferente. El interés general nos ha unido por encima de las discrepancias políticas que podamos tener grupos con componentes progresistas, pero diferentes entre nosotros. De ahí surge el acuerdo programático. Y a nivel personal, hace dos años había gente que se preguntaba si un alcalde tan joven podía asumir esta responsabilidad... Creo que también se ha desmontado ese miedo entre comillas. Se ha demostrado que ser joven no es un problema. Y para mí supone una riqueza personal seguir aprendiendo los entresijos del Ayuntamiento.

Como alcalde, ¿en qué se concreta esa manera diferente de gobernar?

-Sobre todo en la cercanía con la gente. Desde el primer día mi agenda de reuniones es pública;cualquiera puede acceder a la web del Ayuntamiento, o incluso a mis perfiles de redes sociales, y ver mi actividad política. Por otra parte también tengo, o más bien tenía porque siempre es mucho más amplio, un horario establecido para recibir visitas de los ciudadanos. La cercanía, hablar de tú a tú... eso antes no se hacía tanto. También se ha puesto en marcha, como en otros ayuntamientos, la sección en la web El Alcalde responde. Y es una pasada cómo funciona en Zizur. Creo que junto con Villava somos los más activos, y eso te hace estar más cerca de la ciudadanía. Porque la política se hace en los despachos y a pie de calle.

¿Van cumpliendo con la hoja de ruta que se marcaron hace dos años?

-Vamos por la buena senda. Un 37% del acuerdo programático está cumplido, y otro 30% está en proceso o cumplido parcialmente. Ese 67% es un porcentaje muy bueno para estar en el ecuador de la legislatura. Como Geroa Bai también asumimos una serie de compromisos si llegábamos a la alcaldía. Entre lo cumplido y lo que está en proceso, llevamos el 90%.

Desde fuera apenas se perciben discrepancias entre las fuerzas que sostienen el Ayuntamiento del cambio: Geroa Bai, EH Bildu e I-E. ¿La relación es tan buena como parece?

-Sí, lo cierto es que la relación es fluida. Siempre hay momentos de discrepancias, pero creemos que deben solucionarse en un foro interno, dentro del equipo de Gobierno. Y cada grupo también tiene la libertad de votar al margen de lo que no esté recogido en el acuerdo programático. Eso lo tenemos muy claro todos. Por ejemplo, con los convenios laborales se han visto votaciones diferentes. Pero son cosas muy puntuales.

¿Y la relación con la oposición?

-Teníamos, y yo tenía a título personal, una cosa muy clara. Si llegaba a ser alcalde no iba a hacer lo que habían hecho conmigo cuando estaba en la oposición. No consultaban absolutamente nada, ni una llamada de cortesía para hablar de presupuestos. Cuando nosotros comenzamos con los presupuestos, primero redactamos el proyecto dentro del equipo de Gobierno. Pero aunque tengamos mayoría queremos recibir propuestas de los otros grupos, porque cuanto mayor apoyo tengan esos presupuestos serán mejores para el pueblo. Lo dijo un compañero en la anterior legislatura: “Los presupuestos no son ni del alcalde ni de los partidos;son del pueblo”. Me gusta mucho esa frase. Personalmente hago una ronda de contactos con los portavoces de todos los grupos para exponer cómo van a ser los presupuestos, conocer sus dudas, ideas... Lo que quieran. Y luego tenemos el foro de la comisión de Hacienda, el lugar donde debatimos.¿Puede resumir las acciones del equipo de Gobierno en este tiempo?

-Hemos derogado la ordenanza cívica y hemos creado la ordenanza de convivencia. La mejora de aceras y eliminación de barreras arquitectónicas, negociar con la MCP el acceso y la unión de los tres núcleos de población mediante transporte urbano. Vías seguras para los escolares, un proyecto que arrancó la pasada legislatura, mediación entre vecinos y los inquilinos de las bajeras de ocio en la zona de Santa Cruz, adecuar las tasas y precios públicos del Ayuntamiento. Potenciar los servicios de infancia y conciliación, un plan sobre consumo de drogas y hábitos de consumo responsable en la juventud, lenguaje no sexista en la administración. Potenciar el pacto local para la conciliación, la creación de un espacio para un coworking o vivero de empresas... actualización de la ordenanza del euskera, y temas de participación ciudadana como la creación de los consejos sectoriales, tanto de fiestas como de otro tipo de asambleas ciudadanas. Puesta en marcha del portal de transparencia, agenda pública del alcalde...

¿Se imaginaba tanta actividad cuando asumió el cargo?

-Los cuatro años en la oposición son diferentes, pero desde luego ya sabíamos que íbamos a tener mucho trabajo. Y el trabajo es mayor en función de la implicación y ganas que tengas de sacar adelante tu programa y mejorar servicios en el pueblo. Eso está clarísimo. Hay picos de trabajo en los que dices “¡qué locura!”, pero lo llevo con mucho orgullo y con muchas ganas.

En dos años será difícil quemarse...

-Es que si en dos años estás quemado, malo (se ríe). Es verdad que hay momentos más duros, y además creo que la municipal es la política más dura. Mucho más que la de un Parlamento o el Congreso de los Diputados, porque es el cuerpo a cuerpo. Pero también es la política más gratificante, porque el avance es tangible.

¿Recuerda algún momento duro? ¿Algún error del que se arrepienta?

-Todos cometemos errores. Para eso hay que ser llano, y si te equivocas corriges, pides disculpas y lo que haga falta y ya está. Y los momentos malos vienen cuando los ataques pasan de lo político, perfectamente entendibles, a ataques personales. Cuando van a hacer daño. Eso es muy desagradable. Algunas veces, muy pocas, se ha sobrepasado esa línea.

En el otro extremo, ¿algo de lo que se sienta especialmente orgulloso?

-De que las cosas poco a poco van saliendo. Sin prisa pero sin pausa. Y sobre todo estoy orgulloso de representar a todo Zizur. A la gente que me ha votado y a la gente que no, porque esa es la función del alcalde. Y del trabajo. Aquí metemos un montón de horas;un trabajo serio y sereno, así lo dijimos en campaña. Creo honestamente que estamos cumpliendo.

La manifestación ‘en defensa de la bandera Navarra’ dejó en Zizur un pleno muy tenso, a la delegada del Gobierno corriendo para anular una decisión municipal y 21 m2 de bandera colgando del Ayuntamiento. ¿Cree que a los vecinos les interesa esta guerra de banderas?

-La derecha, UPN y PP sobre todo, han estado haciendo la guerra de banderas toda la vida y han querido apropiarse de los símbolos de la Comunidad Foral. A la gente le da igual la guerra de banderas. A mí me da igual la guerra de banderas. Pero ni yo ni Geroa Bai queremos la utilización política de los símbolos que representan a toda la ciudadanía de Navarra. Y es lo que se hizo el 3 de junio. Fue una reacción. Un “Señores de UPN, señores del PP, incluso señores del PSOE que se fueron a manifestar con la extrema derecha, esa bandera que están utilizando políticamente nosotros la sentimos igual que ustedes”. Es de todos, de ahí la moción que se aprobó para que luciera en solitario el día 3, y de ahí la bandera de 21 metros que ha colgado tres semanas del ayuntamiento. Aprovecho para calificar como aberrante la actitud de la delegada del Gobierno Carmen Alba. Ella y el Partido Popular quieren anteponer la bandera de España frente a la de Navarra y no dejar ni a la autonomía municipal ni a la legislación foral elegir cuál debe ser prioritaria.

Cuando llegó el recurso de la Abogacía del Estado, dijo que ojalá la justicia fuera tan rápida siempre...

-Efectivamente, sobre todo en los casos de corrupción del Partido Popular, el partido de Carmen Alba.

Cambiando de tercio, se avecinan mejoras y nuevas dotaciones deportivas en Zizur, a las que más de una vez se han referido como el “proyecto estrella” de la legislatura.

-El deporte es el proyecto estrella. En otoño comenzarán las obras del espacio socio deportivo de Ardoi. Un espacio polivalente para atletismo y otros usos deportivos, con dos salas sociales, un nuevo bar, la reforma de vestuarios de la zona de fútbol... Con esto complementamos las instalaciones actuales y damos también dotación deportiva y social a Ardoi y al Casco Antiguo. Por otro lado tenemos la reforma y ampliación de las instalaciones deportivas. Ya se ha adjudicado la redacción del proyecto y dirección de obra, con un plazo de 4 meses para presentar el proyecto definitivo. Estimamos que las obras comenzarán a primeros de año, y van a durar todo 2018 y parte de 2019. Pero el próximo verano podremos disfrutar de la primera fase;nuevos merenderos, pistas de pádel cubiertas y el nuevo edificio de entrada, con bar restaurante, ludoteca y los vestuarios.

¿Cuánto dinero van a costar?

-La ampliación y reforma de las instalaciones en torno a 8,5 o 9 millones. Y el espacio socio deportivo de Ardoi Norte unos 2,3 millones.

¿Cómo se afrontan esas inversiones con Montoro, su techo de gasto y la ley de estabilidad presupuestaria?

-Es importante destacar que ambos proyectos van acompañados de un estudio de viabilidad. Lo bueno que tiene Zizur es que con la construcción se ha creado una bolsa importante de ingresos y de ahorro. El Ayuntamiento tiene en torno a 22,5 millones de euros para invertir. Nosotros podríamos levantar un Baluarte, pero no lo podríamos mantener. Toda inversión tiene que ser financieramente sostenible. Podemos gastar 10 millones de euros en la legislatura, pero tienen que ir con un estudio de viabilidad y deben ser financieramente sostenibles, que lo son. Evidentemente habrá más gastos, pero controlados.

Como en otros ayuntamientos del cambio, han apostado por la participación. ¿La gente responde?

-La participación en Zizur siempre ha sido muy sesgada. Y la del siglo XXI difiere mucho de como se ha hecho hasta ahora. Esto no es un esprint, es una carrera de fondo;que la ciudadanía vea que se están abriendo cauces para participar. Para nosotros la consulta sobre las fechas de fiestas es un hito importante en la historia de Zizur al ser la primera consulta popular. Y movilizar a casi 2.000 vecinos en dos jornadas es una satisfacción plena. Es cierto que en las reglas de juego establecimos un mínimo del 15% para que fuera vinculante, y nos quedamos a 28 votos del cambio. Históricamente siempre ha existido ese debate y decidimos incluir las consultas en el acuerdo programático. Fue fuertemente criticada por la oposición, pero la llevamos adelante. El resultado fue muy satisfactorio y nos anima a hacer más. La participación no es solo un sí o un no en una urna, también se da en consejos o foros participativos, como el de fiestas. Este año el programa de fiestas incluye novedades gracias a este foro, y eso alegra mucho.

Al margen de las instalaciones deportivas, ¿qué proyectos tienen entre manos esta legislatura?

-Seguimos con el compromiso de hacer de Zizur una ciudad accesible y vamos a seguir apostando por rebajes de aceras, eliminación de barreras, etc... En el Casco Antiguo este verano se realizará la obra de lo que fue el antiguo ayuntamiento, que además cumple 100 años. Una parte se destinará para vivero de empresas. También ampliaremos la escuela infantil. Queremos reformar la plaza Ramón Esparza y la calle Ixurmendi dentro de ese compromiso con la movilidad. En 2018 cambiaremos el alumbrado público en el Casco Antiguo. Y vamos a estudiar el traslado del espacio cultural a las parcelas que tenemos en Ardoi, junto a la plaza de la Mujer. La actual Casa de Cultura se quedaría como la biblioteca de referencia. Es un proyecto a 3 años vista.

¿Y qué expectativas tiene a dos años vista, en las próximas elecciones?

-En dos años pueden pasar muchas cosas y por supuesto hay que respetar lo que la ciudadanía decida. Sí creo que el cambio ha venido para quedarse, pero hay que trabajar diariamente para que se quede.

las claves

“Aquí metemos un montón de horas. Un trabajo, como dijimos en campaña, serio y sereno. Y creo honestamente que estamos cumpliendo”

“La política municipal es la más dura;es el cuerpo a cuerpo. Pero también es la más gratificante porque el avance es tangible”

“El interés general nos ha unido por encima de las discrepancias políticas que podamos tener los grupos progresistas”

“La participación no es un esprint, es una carrera de fondo. Que la ciudadanía vea que se están abriendo cauces para participar”

“La consulta sobre las fechas de fiestas es un hito importante en la historia de Zizur al ser la primera consulta popular”

“Los momentos malos vienen cuando los ataques pasan de lo político a lo personal y van a hacer daño. Eso es muy desagradable”