Carta a las fiestas

Daniel Ezpeleta http.//danielezpeleta.wordpress.com - Lunes, 26 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

He llegado a la conclusión de que lo que realmente merece la pena son las fiestas de los pueblos pequeños y de los barrios, donde hierve de verdad el sentir de la gente;donde se come en la calle en cuadrilla, en familia, en armonía. Fiestas de verdad, donde la gente canta y baila rodeado de niños y de mayores sin necesidad de estar hasta las cejas de alcohol y lo que sea, animados por un o una acordeonista, guitarrista, organista, vocalista, encima de un tablado o galera antigua de llevar la mies al granero. Fuera de esas macrofiestas donde convierten el suelo en un estercolero de vasos y botellas rotas, vomitonas y meadas que nadie puede controlar.

En este mundo convulso de guerras y matanzas que nos toca vivir, el refugio son las fiestas de los pueblos pequeños. Si no hay toros ni vacas, mejor. Y allí me tendréis, queridos amigos y amigas. Ofrezco mano de obra barata, mejor dicho, gratis. Se me da bien hacer calderetes y asados de carne y pescado a la brasa de buena leña (roble, haya, olivo, sarmiento, encina, etc, nunca pino) y postres. El postre de tarta de cuajada lo pongo yo. No es una amenaza. Es una invitación al gozo de vivir. Mandadme las fechas de vuestras fiestas para que elabore mi calendario y os tendré al corriente. No importa dónde tenga que desplazarme en los cuatro puntos cardinales de los cinco continentes ni si hará frío o calor. Gozaremos hablando bien, recordando mejor y peor, comiendo, bebiendo y bailando hasta cuando haga falta. Os quiero. Ongi izan.