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Un mandato que comenzó con incógnitas

Rajoy y Sánchez reeditan su alejamiento al cumplirse un año de las elecciones del 26-J

Mientras el PP desea una legislatura larga, el PSOE quiere un cambio en la Moncloa cuanto antes

Lunes, 26 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, durante su gélida reunión del 29 de agosto de 2016.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, durante su gélida reunión del 29 de agosto de 2016.

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  • Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, durante su gélida reunión del 29 de agosto de 2016.

madrid- Un año después del 26-J, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez reeditan el alejamiento que estuvo a punto de que se tuviera que convocar por tercera vez a los españoles a las urnas y vuelven a chocar en sus contrapuestos deseos de una legislatura larga y un cambio en la Moncloa cuanto antes.

Será hoy cuando se cumpla el primer aniversario de esos comicios en los que, de entre los principales partidos, sólo el PP vio cómo incrementaba el número de diputados conseguidos respecto a las elecciones celebradas seis meses antes.

Sin embargo, no era mayoría suficiente para garantizar una segunda investidura de Rajoy, y sólo la salida de Sánchez de la Secretaría General socialista permitió que el no de los diputados de este partido se cambiara por una abstención que acabó con más de diez meses de un gobierno en funciones.

En esa condición estuvo desde los comicios del 20 de diciembre de 2015 que dieron lugar a un Parlamento incapaz de investir a un presidente, hasta que cuatro meses después de las elecciones de las que hoy se cumplen un año Rajoy obtuvo de nuevo la confianza del Congreso.

Un mandato que comenzó con la incógnita sobre su duración debido a los obstáculos que se aventuraban para llegar a acuerdos.

Desde el primer momento, el presidente del Gobierno rechazó entrar en cábalas sobre un adelanto electoral y aseguró que su objetivo era agotar la legislatura, para lo que garantizó una actitud de diálogo que permitiera llegar a acuerdos con otros partidos.

Pero, de la misma forma, advirtió de que no estaba dispuesto a facilitar que se derribaran las reformas que había puesto en marcha en los cuatro años anteriores.

El acuerdo sobre el techo de gasto de los Presupuestos y sobre los objetivos de estabilidad presupuestaria fue considerado por el Gobierno como un primer atisbo de que, pese a la dificultad de la aritmética parlamentaria, era posible sacar adelante cuestiones esenciales.

La confirmación llegó con la suma de los diputados suficientes para aprobar el proyecto de ley de Presupuestos de este año, con el apoyo de PP, Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, Nueva Canarias, UPN y Foro Asturias.

Esos presupuestos de 2017, que serán hoy aprobados definitivamente en el Senado, fueron interpretados como la llave que puede permitir una legislatura larga. Una tesis que el Ejecutivo cree abonada por el fracaso de la moción de censura defendida este mes por Podemos, la tercera que se debate desde la Transición.

crecimiento frente a corrupciónEn el Gobierno no ven razones para pensar en adelantos electorales y sacan pecho por la persistencia de datos económicos positivos como los relativos al crecimiento del PIB y a la creación de empleo. A esos datos, la oposición contrapone los casos de corrupción en los que han seguido siendo protagonistas dirigentes del PP. Y esa es una de las razones que esgrime el redimido secretario general del PSOE para volver a plantear la necesidad de un acuerdo a tres bandas con Podemos y Ciudadanos para desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa.

Tras superar claramente en las primarias socialistas a la presidenta andaluza, Susana Díaz, Sánchez se ha hecho de nuevo con las riendas del partido y vuelve a situar ese objetivo de cambio en el frontispicio de su labor como líder de la oposición, aunque sin escaño en el Congreso.

Está decidido a intentar acercar a morados y naranjas, pese a que se trata de un camino no exento de dificultades por la distancia que separa a Pablo Iglesias de Albert Rivera, tal y como se constató en las puyas dialécticas que intercambiaron durante el debate de la moción de censura.

En caso de no lograr un frente común para relevar a Rajoy, Sánchez aspira al menos a llegar a acuerdos que permitan derogar muchas de las reformas que el Gobierno ha ido aprobando en los últimos años.

Si el entendimiento PSOE-Podemos-Ciudadanos parece complicado, los antecedentes de la relación política entre el presidente del Gobierno y el líder del PSOE no facilitan tampoco un acercamiento.

Por el momento, ambos se lanzan mensajes de disposición a reunirse pero no han sido capaces de concertar una entrevista para sondear si es posible el trabajo conjunto en alguna cuestión de Estado.

Y si hay alguna de especial relevancia en un momento como el actual, esa es la situación en Catalunya, con fecha ya puesta sobre la mesa por los independentistas para celebrar un referéndum: el 1 de octubre.

Si las aspiraciones abanderadas por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la respuesta que han ido recibiendo por parte del Gobierno y del Tribunal Constitucional han conseguido buena parte de los titulares en el año transcurrido desde el 26-J, también parecen tener asegurado el protagonismo en los meses que vienen por delante.

sánchez, con c’s y podemosDesde Ciudadanos, a tres días de la reunión entre el presidente de Cs, Albert Rivera, y Sánchez, el secretario general del grupo parlamentario de la formación naranja, Miguel Gutiérrez, aseguraba que “quieren ver” el miércoles al líder del PSOE con ánimo de afrontar las reformas que preocupan a la sociedad, como la limitación de mandatos o la supresión de los aforamientos, que son “las cosas” que demandan los españoles “y no la silla del señor Sánchez”.

Por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha optado por rebajar la presión sobre el PSOE y, en la reunión que mantendrá con Sánchez mañana martes en el Congreso, le pedirá más pasos para echar al PP del Gobierno, pero esta vez respetando su “ritmo” y sin tratar de marcarle los tiempos. Esta reunión será el primer encuentro cara a cara entre los líderes de los dos principales partidos de la oposición para explorar vías de acuerdo desde hace más de un año.

Su última reunión se produjo el 30 de marzo de 2016. Entonces el líder de Podemos le trasladó a Sánchez su renuncia a ser el vicepresidente de un gobierno “de cambio” para facilitar los acuerdos, mientras el socialista insistió en que la única fórmula posible para desalojar al PP de la Moncloa era un pacto “a tres” con Ciudadanos. - Efe/D.N.

diálogo social

sánchez se reúne con los sindicatos

CCOO y UGT. Los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Pepe Álvarez, se reúnen hoy con la nueva Comisión Ejecutiva Federal del PSOE encabezada por su secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Se trata de la primera reunión de los líderes sindicales con Sánchez desde su nombramiento en el 39º Congreso Federal del partido, celebrado la pasada semana. Sánchez se comprometió en su discurso de clausura del congreso a derogar la reforma laboral, recuperar la negociación colectiva, elevar el salario mínimo y profundizar en la conciliación laboral, así como a iniciar un debate serio sobre la renta básica. Previsiblemente, en este encuentro sindicatos y PSOE abordarán el Tratado de Libre Comercio entre la UE y Canadá (CETA), en el que Sánchez opta por la abstención en medio de fuertes críticas.

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