Pobreza (pero de espíritu)

Javier Gómez Calvo - Martes, 27 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

Como decía el gran J.L. Sampedro, nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres. Lo que más me indigna es la indiferencia con que se contemplan las cosas en general, y en los dirigentes la ignorancia y la soberbia. Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada.

Que en pleno siglo XXI haya millones de personas, y sobre todo niños, que se están muriendo de hambre, debería ser inconcebible. Comprendo que no es un tema fácil de resolver, pero para empezar hay que querer solucionarlo, y no esconder la cabeza debajo de este globo consumista que no nos hace ver más allá de nuestro ombligo. La mayoría de los ciudadanos tenemos muy claro que queremos dar al menos ese 0,7% del PNB para este fin, por lo que todos los gobiernos deberían tomar nota de ello.