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Barkos pide “calma y rigor” para desarrollar el TAP tras “25 años sin hacerse nada”

La presidenta defiende la necesidad de una oferta “para todo el corredor” y una fórmula de financiación para renovar la “deficitaria red de comunicaciones”

A. Irisarri - Miércoles, 28 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

La consejera Elizalde y Barkos, ayer en el Parlamento.

La consejera Elizalde y Barkos, ayer en el Parlamento. (Unai Beroiz)

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La consejera Elizalde y Barkos, ayer en el Parlamento.

pamplona- La presidenta Uxue Barkos compareció ayer en Parlamento para dejar claro que el Gobierno de Navarra hace una apuesta clara por un corredor ferroviario mixto, con estándares y capacidad suficiente y con salida a Europa, pero que necesariamente para su desarrollo tiene que prescindir de las promesas incumplidas durante dos décadas por Gobiernos anteriores y concretar un convenio ambicioso para todo el corredor, pero con cláusulas de desarrollo y financiación claras, con calma “y con rigor en la ejecución”.

Barkos aprovechó su intervención para recoger gran parte de los mensajes que se han ido vertiendo en las últimas semanas y defender la tesis del Gobierno de Navarra: que la vieja red ferroviaria de Navarra, que data de finales del siglo XIX y que incumple casi todos los preceptos que exige ahora Europa, tiene que acometer una remodelación seria. Pero no, como quien dice, de cualquier manera. En ese sentido, Barkos aseguró que el Gobierno sigue estudiando el borrador de convenio para el tramo Castejón-Esquíroz ofrecido por Fomento el 25 de mayo, pero anticipó que “no es el que Navarra necesita”. “Esto sólo se entendería si el convenio se extendiese a todo el recorrido de Navarra”, precisó Barkos, para considerar que la oferta “no tiene la potencia que se requiere”. “Necesitamos definir que el convenio acometerá el conjunto del corredor adaptado al siglo XXI, lejos del modelo anterior que ha fracasado estrepitosamente y resaltando sobre todo la salida a Europa”, enumeró, para apostillar que además el nuevo convenio tendra que venir acompañado de “una fórmula de financiación sin riesgos, sin incertidumbre y que todavía hay que afinar”.

A ese respecto aseguró que el equipo de Manu Ayerdi ya trabaja en una especie de contrapropuesta en la que Navarra quiere dejar claras las prioridades, algo que sería imposible si el Gobierno no se involucrase. “Aunque sea una competencia del Estado, el Gobierno tiene que implicarse, porque la comunicación es estratégica y hay que ser exigente con el Estado”. Porque Navarra hoy en día tiene un “déficit alarmante” en infraestructuras de transporte: “La conexión por carretera con el Estado tiene 100 kilómetros sin desdoblar;el aeropuerto de Navarra tiene una actividad raquítica;y tenemos una red ferroviaria deficitaria”, precisó, que en la práctica limita al transporte de mercancías por tren al 0,7%, lejos incluso del ya bajísimo 4% del Estado. “Hay que sacar las mercancías de la carretera, para competir en calidad y no en salarios y para cumplir también con los objetivos energéticos y medioambientales”, argumentó la presidenta del Gobierno.

polarización en los gruposPero esto sólo llegará “si se cumple con la palabra dada y no se incurre en las promesas del pasado”, si no se “compromete a las arcas forales priorizando la obra sobre otras inversiones para mejorar el bienestar” y “si se trabaja para una solución del siglo XXI, no del modelo Madrid-Sevilla”. Objetivos que sólo puede negociar con el Gobierno de España, al que pidió reciprocidad en los compromisos y al que de alguna manera afeó que se preste a escenficiaciones con la oposición que “a veces sorprenden”. “UPN y PPN se han dedicado a amenazar con que el Estado será quien coja las riendas, pero eso forma parte de la política caduca que no responde a los intereses de Navarra. Pretenden hacer quedar al Gobierno foral como incapaz para trabajar, pero esto no es así: dejen de utilizar el tren que nunca hicieron para atacarnos”, concluyó. Pero que la polarización con respecto al TAP ya es total volvió a quedar en evidencia en el turno de réplica. Para Ana Beltrán (PPN), “EH Bildu se ha salido con la suya”, porque de las palabras de la presidenta dedujo que “esta es una nueva paralización de la alta velocidad”. Algo que solo dedujo la popular, pero que le permite celebrar que “afortunadamente tenemos al Estado, que vendrá al rescate de la infraestructura”. Pero no es una cuestión de que el PPN sea la filial de un partido estatal. También UPN, a través de Esparza, pidió que “el Estado asuma su competencia” y achacó las negociaciones al acuerdo sin dotación presupuestaria que su presidente presumió haber sacado a Rajoy. Más correcta y sobre todo sin el tono bronco del regionalista se expresó María Chivite. La portavoz parlamentaria del PSN lamentó que “la presidenta no haya sido tan clara como esperaba” y consideró que “el argumento de que en los años anteriores no se hizo nada” es “pobre”.

Las posiciones de los socios del Gobierno siguen en el mismo punto. Sólo Geroa Bai, la primera fuerza del cuatripartito, permanece en completa sintonía con el Gobierno, y reprochó a UPN que se hayan dedicado “a vender humor”. A juicio de Koldo Martíonez, el acuerdo de Esparza y Rajoy para el desarrollo de esta infraestructura “no estaría tan bien atado si hoy (por ayer) se ha tenido que presentar una iniciativa en el Congreso”, y recordó que el encargado de llevar adelante las negociaciones “es el Gobierno de Navarra, no dos diputados de UPN”.

Adolfo Araiz (EH Bildu) consideró que sigue sin acometerse “el debate en torno al modelo de tren” que a su juicio es necesario, y rechazó un convenio “que es la versión corregida y aumentada del de 2010”. Pidió, además, explorar “vías alternativas” a la propuesta de Fomento. El tono más “lúgrube” provino de Podemos. Laura Pérez dijo que “sería un día de luto” para el cambio “si se primase esta estructura”, que consideró “conllevaría recortes”. Por último, Marisa de Simón (I-E) rechazó el modelo de tren “por no vertebrar el territorio” y por ser “ruinoso” en todo el Estado. “Creemos que el borrador tiene las mismas características técnicas que el de 2010, y eso hace que no nos valga”, concluyó.