Cortos en blanco y rojo

La Filmoteca proyectará hoy ‘Pañuelos rojos’, de Juan Bautista Pardo;‘El baile de los infantes’, de Jokin Pascual y Javier Dampierre, y ‘Pioneras II. Otra historia de los Sanfermines’, de Iñaki Redín.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar - Jueves, 29 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

De arriba abajo: imagen de ‘El baile de los infantes’, cortometraje de Jokin Pascual y Javier Dampierre;Juan Bautista Pardo grabando en la plaza de toros de Pamplona en 1965 durante el rodaje de ‘Pañuelos rojos’, y las cuatro protagonistas de ‘Pioneras I

De arriba abajo: imagen de ‘El baile de los infantes’, cortometraje de Jokin Pascual y Javier Dampierre;Juan Bautista Pardo grabando en la plaza de toros de Pamplona en 1965 durante el rodaje de ‘Pañuelos rojos’, y las cuatro protagonistas de ‘Pioneras II’, de Iñaki Redín. Fotos: cedidas

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De arriba abajo: imagen de ‘El baile de los infantes’, cortometraje de Jokin Pascual y Javier Dampierre;Juan Bautista Pardo grabando en la plaza de toros de Pamplona en 1965 durante el rodaje de ‘Pañuelos rojos’, y las cuatro protagonistas de ‘Pioneras I

los Sanfermines se han grabado en innumerables ocasiones. Aparecen en largometrajes, cortometrajes, documentales, anuncios y otros formatos, pero siempre hay espacio, y sobre todo ganas, de ver una película más sobre las fiestas. Por eso, la Filmoteca de Navarra ha programado para esta tarde, a las 20.00 horas, una sesión dedicada a tres miradas diferentes en torno a esta cita mágica. Se trata de Pañuelos rojos (1966), El baile de los infantes(2015) y Pioneras II. Otra historia de los Sanfermines (2016). Asistirán los autores.

Pañuelos rojoses obra de Juan Bautista Pardo, cineasta amateur nacido en Villalón de Campos (Valladolid) que se casó en Pamplona con Rosa María Gil, con la que tuvo seis hijos, todos nacidos en Pamplona, tal y como comenta uno de ellos, el artista Julio Pardo. Su padre, Juan, tiene hoy 91 años y recuerda que fueron varios los motivos que le llevaron a realizar este corto en 1965. En primer lugar, “la sugestión” que le causaron las fiestas. “Recuerdo también que había visto algunas imágenes y reportajes de los Sanfermines en noticiarios (NO-DO) y películas que no me parecieron nada fieles con lo que yo veía y sentía, y seguramente pensé, ingenuo de mí, que, aunque solo fuera por satisfacción personal o para mi fuero interno o de los próximos, podía desmontar esa pobre imagen de las fiestas utilizando mi afición al cine”, cuenta Pardo, que en este trabajo de 22 minutos refleja momentos emblemáticos de las fiestas, centrándose en el color rojo. “Me llamó la atención porque estaba muy presente en diversas manifestaciones y porque, en cierto modo, se compendiaba en los pañuelos rojos como símbolo de las fiestas, el bullicio continuo, día y noche, la alegría desbordada y la variopinta y multitudinaria presencia de gente”. Y no pretendió mucho más que recoger “mi particular visión de los Sanfermines en el reducido círculo de los aficionados al cine de paso estrecho, amigos, familiares y poco más;el cine amateur no daba más de sí”, agrega, quitándole importancia a un filme que, sin embargo, obtuvo el Premio Nacional para películas de corto metraje del Ministerio de Información y Turismo 1966;la Medalla de Plata del 6º Festival Nacional Club de Cine Amateur Coruña 1968, o la Medalla de Plata del Concurso Internacional de Cine Amateur de la Agrupación Fotográfica de Cataluña 1969. En cuanto a vigencia, el director cree que el filme tiene un cierto “valor antropológico”, dado el año en que está grabado.

Julio Pardo, por su parte, cuenta que aparece en algunos planos de Pañuelos Rojos“con un globo amarillo paseando por la fiesta con mi madre”. Tenía 8 años y recuerda que fue “algo duro vestirme de blanco y rojo para filmar algún plano de calle ¡acabados los Sanfermines!”. “Qué remedio, donde manda patrón no manda marinero”, replica su padre, que reclutó a sus hijos para varias de sus películas.

Juan Bautista Pardo fue magistrado durante muchos años, trabajo que le llevó a Cervera de Alhama, Olivenza, Briviesca, Vitoria-Gasteiz, Soria, Palencia y Bilbao, y que nunca pensó en dejar. El cine fue, eso sí, su gran afición. Participó en varios clubes o agrupaciones y fue uno de los fundadores de la Sección de Cine de la Diputación de Álava. Seis de sus películas, entre ellas Pañuelos rojos, están depositadas en la Filmoteca Vasca, “con la finalidad de que el testimonio que suponen no se pierda”. “En casa corrían el riesgo de deteriorarse o perderse”, dice, y cifra en una veintena los cortos que realizó, la mayoría documentales y reportajes, al margen de las películas estrictamente familiares.

‘El baile de los infantes’

Una mirada infantil

En 2014, Jokin Pascual y Lucía Benito crearon la productora En Buen Sitio, “y nos apetecía mucho rodar algo alrededor del encierro”. Sin grandes ambiciones, “algo pequeñito, sencillo, casi artesanal, que se pudiera contar con una sola cámara y cuidando cada plano”, señala Pascual. Un día, un amigo, corredor habitual en activo, le comentó lo que luego se iba a convertir en la base argumental, “y es que cada mañana que recorre la calle hasta llegar al punto desde donde comienza su carrera le gusta mirar hacia arriba para ver a los chavales y chavalas en los balcones, con esas caritas mezcla de sueño, frío y miedo. Y que se ve reflejado en ellos, no tantos años atrás”. En ese sentido, la película narra cómo los más pequeños se preparan, a través de juegos, para correr algún día el encierro. Una parte del rodaje tuvo lugar durante los Sanfermines de 2014, completándola con imágenes tomadas en el invierno de 2015, casi todas en Pamplona, con algunos planos sueltos en Villava, Burlada, Olaz y otros lugares. Rodar con niños no es fácil, pero, en este caso, “fue divertido, porque les dejas hacer y ellos mismos te transmiten lo que necesitas. Muchos de ellos eran aficionados al encierro, así que no había que marcarles mucho”, indica Pascual, codirector del corto documental junto a Javier Dampierre, que vive en Los Ángeles, donde ha podido comprobar lo mucho que gusta el trabajo fuera de nuestras fronteras. Curiosamente, el filme se ha visto más fuera del Estado, concretamente en festivales europeos y de EEUU, México, Colombia y Argentina. Y llegó a quedar finalista -precandidata- a los Premios Goya 2016.

‘Pioneras II’

La música unifica

El tercer corto programado hoy es Pioneras II. Otra historia de los Sanfermines, un documental en torno a las primeras mujeres que se integraron en las actividades musicales de las fiestas. Son Oihana Aldabe, la pionera en tocar la Banda de Timbales y Clarines del Ayuntamiento de Pamplona;Carmen Arias, primera mujer en La Pamplonesa;Elena Fraile, primera en tocar el tambor en la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, y Puy Rekalde, la primera txistulari en el grupo de danza del Consistorio. Iñaki Redín cuenta sus historias en esta cinta que se estrena esta tarde. “Tenemos muchas ganas de que llegue la proyección”, dice, y recuerda que el corto forma parte de la iniciativa FESTA, con la que los miembros de la peña Los de Bronce apuestan decididamente por la igualdad en las fiestas. “Estamos muy contentos de formar parte de este proyecto y contribuir, así, a romper el techo de cristal de las mujeres en Sanfermines, dándoles la visibilidad que merecen”, sigue el realizador, que subraya cómo las cuatro protagonistas fueron animadas por sus entornos familiares a dar el paso de “entrar a formar parte de la fiesta”. Y la mayoría se integró “con naturalidad”, salvo Arias, “ya que la mitad de La Pamplonesa no estaba de acuerdo con la presencia de mujeres, pero una vez que empezó pronto la aceptaron”. En sus testimonios, las cuatro coinciden en señalar que la música “unifica”. No tiene sexo, no hay instrumentos de hombres y de mujeres. Aunque “también reconocen que queda mucho por hacer para feminizar la fiesta”.