Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Por comentar

Demasiadas ganas de enredar

Por Javier Encinas - Viernes, 30 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

Galería Noticia

Admitía ayer el consejero Mikel Aranburu desconocer “por qué surge en este momento esta polémica” y recordaba que “es un tema que lleva años repitiéndose”. Como el titular de Hacienda, quizá por la diplomacía que acompaña a su cargo, no quiso ir más lejos en la valoración, la vamos a hacer nosotros. Esto surge, sencillamente, porque hay demasiadas ganas de enredar y de desprestigiar a este Gobierno, que no gusta ni un pelo en Madrid.

Al Tribunal de Cuentas lo que debería preocuparle es el cumplimiento de la legalidad. Y ahí Navarra obtiene un aprobado con holgura. Recientemente se ha conocido que cerró 2016 cumpliendo todas las exigencias contables que se imponen desde el Estado, desde límite de déficit, hasta la deuda y la regla de gasto. Pero eso no vende. Es mejor tildar al Ejecutivo del cambio de insumiso y poco menos que de haberse declarado en rebeldía. Una mentira como la copa de un pino que, como falacia que es, tendrá corto recorrido.

El Tribunal de Cuentas tiene unas funciones similares a las de la Cámara de Comptos. Pero entre ambos órganos fiscalizadores existe una sensible diferencia: mientras la institución navarra goza de un reconocido prestigio y está integrada por auditores de acreditada solvencia profesional e independencia, el que funciona en el Estado está exageradamente politizado.

En el fondo de este embrollo hay un conflicto competencial. Navarra dejó claro al Estado, ya en 1840, que el control de sus fondos públicos se ejercería desde aquí. Y así se consolidó en 1982 con el Amejoramiento, pese a que hubo una enorme presión para que esto cambiara.

Herramientas de Contenido