cartas al director

El abuso de los cohetes. Pañuelos tirados por los caminos

Sábado, 1 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

En verano vigilemos los peligros de incendio

Como amante de los paseos, (es lo que tiene la jubilación, que tienes bastante tiempo libre), quería quejarme de la cantidad de pañuelos de papel que te encuentras tirados por los caminos de la zona y en las cuentas. La gente se ve que se suena los mocos y en vez de guardárselo en la mano hasta que vea una papelera o un contendor, lo tira al suelo, como si aquello fuese a desaparecer por arte de magia.

Cierto es que los ayuntamientos o quien sea podría poner más papeleras en este tipo de itinerarios o al menos cerca, pero eso no nos puede servir de excusa. Si en casa no tiramos las cosas al suelo, en la naturaleza tampoco, que no cuesta nada llevarlo unos minutos en la mano.

Paco

Nunca he tenido mucho cariño a los cohetes, pero últimamente me molestan cada día más. No se si es que los que se fabrican ahora son más potentes y meten más ruido, o es que yo me he hecho más mayor y me molestan mucho más. Ha llegado un punto en el que se tiran por todo: comenzar las fiestas, que gane este o aquel equipo de fútbol, que hay una boda... Es algo que debería regularse, sin olvidarnos lo mucho que sufren algunos animales con el ruido.

Yo tengo dos perros y cada vez que estalla uno relativamente cerca de casa se les ve sufrir, esconderse debajo de la cama o donde puedan, porque eso es superior a sus fuerzas, no lo pueden evitar. Yo no le veo la gracia a tirar un cohete porque sí, para demostrar que estamos contentos (quizá si tiene sentido para anunciar que empieza o acaba un encierro). Y desde que tengo animales desde luego que los aborrezco, me parecen una molestia más que otra cosa.

Raúl A. U.

Cuando se acercan estas fechas con las calores que hemos padecido secando todo el campo y el monte no puedo menos que pensar en el peligro que nos acecha. Cualquier descuido puede convertir nuestros parajes en un páramos desolados arrasados por el fuego como hemos visto estos días en Huelva cerca de Doñana. El fuego lo arrasa todo y aniquila la vida. Recuperarse de un incendio es un tiempo perdido. Seamos precavidos y tomemos todas las precauciones posibles. No es la primera vez que escribo de este tema y estoy dispuesto a escribir de ellos todos los veranos mientras tenga fuerzas para hacerlo.

Jesús N. A.