La lucha de las mujeres productoras

varias organizaciones agrícolas trabajan por la defensa del sector desde una perspectiva de género.

Un reportaje de Unai Yoldi Hualde - Domingo, 2 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

En la sesión del Parlamento estuvieron presentes mujeres productoras, representantes de diferentes ayuntamientos de Navarra, colectivos sociales como Helianto, Mascotas Verdes, Mugarik Gabe Nafarroa, Mundubat, EHNE, LeitzEKo y Bizilur, el consorcio rural

En la sesión del Parlamento estuvieron presentes mujeres productoras, representantes de diferentes ayuntamientos de Navarra, colectivos sociales como Helianto, Mascotas Verdes, Mugarik Gabe Nafarroa, Mundubat, EHNE, LeitzEKo y Bizilur, el consorcio rural de la Zona Media, Intia y CPAEN, entre otros. (Foto: cedida)

Galería Noticia

En la sesión del Parlamento estuvieron presentes mujeres productoras, representantes de diferentes ayuntamientos de Navarra, colectivos sociales como Helianto, Mascotas Verdes, Mugarik Gabe Nafarroa, Mundubat, EHNE, LeitzEKo y Bizilur, el consorcio rural
“La decadencia del medio rural produce una gran pérdida de conocimiento” “La pequeña agricultura enfría el planeta, genera empleo y ofrece productos más sanos”

Lamentablemente, el papel de la mujer está relegado a un segundo plano en casi todos los ámbitos de la sociedad. Aún queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar la meta de la igualdad entre hombres y mujeres, y, en algunos sectores, este camino está siendo especialmente complicado. Las mujeres productoras del sector agroalimentario viven en primera persona la decadencia de sus oficios a la par que ven cómo el modelo productivo las relega a un segundo plano.

Con el fin de denunciar esta situación y de dar voz a las mujeres trabajadoras, el 13 de junio se celebró en el Parlamento una sesión de encuentro del proceso Hacia una gobernanza local y transformadora en clave de soberanía alimentaria e igualdad de género, organizada por Fundación Mundubat, Mugarik Gabe Nafarroa y Fundación IPES. Esta iniciativa, financiada por el Ejecutivo foral, se puso en marcha en diciembre y en estos seis meses han trabajado en favor de la soberanía alimentaria y de la pequeña agricultura, además de dar visibilidad a la situación de las mujeres en el sector.

“Apostamos por políticas públicas que fortalezcan sistemas alimentarios sostenibles y circuitos cortos de comercialización”, defiende Jaxinto Viniegra, miembro de Mundubat, que asegura que apostar por la agricultura y la ganadería local es favorecer “un modelo más sano”. En cuanto a la situación de las mujeres, Maialen Chantre, integrante de la plataforma Mugarik Gabe Nafarroa, denuncia que en el sector agrícola las productoras “tienen salarios más bajos, son menos las que cotizan a la Seguridad Social y muy pocas son titulares de tierras”. “Además de las labores en el campo, en la gran mayoría de los casos también se encargan de los cuidados del hogar”, relata.

modelo patriarcalDe esta manera, las mujeres soportan sobre sus espaldas una doble carga y en el caso de las productoras, el peso que recae sobre ellas es mayor debido a que en el sector primario el horario de trabajo que requieren las labores de campo sobrepasan las ocho horas diarias.

Ante esta situación, productoras de las cinco merindades de Navarra decidieron el pasado 13 de junio llevar sus reivindicaciones al Parlamento, donde, por medio de un manifiesto, denunciaron el modelo productivo neoliberal y patriarcal “que expulsa a la población agricultora y ganadera” y que además “discrimina a las mujeres”.

maialen chantre

Miembro de Mugarik Gabe Nafarroa

jaxinto viniegra

Miembro de Mundubat

El mundo agrario, tanto para mujeres como para hombres, está lleno de problemas y limitaciones, pero algunos afectan específicamente al género femenino. “Vivimos en un entorno muy masculino y machista. Las mujeres estamos económicamente en un segundo nivel, nuestro trabajo no se valora”, protestaron en la Cámara, y pidieron a la Administración que cambie el rumbo y que sus políticas vayan en la línea de la soberanía alimentaria y la agricultura sostenible.

Por todo ello, durante estos seis meses han estado desarrollando dinámicas para que las productoras expongan su situación y, entre todas, pongan en común la búsqueda de soluciones. En cada merindad, se han elaborado talleres en los que han participado un total de 48 mujeres en el que ellas eran las protagonistas y que acabó con la redacción del manifiesto que leyeron en la Cámara.

Aquel encuentro en el Parlamento fue una puesta en común que significó mucho en las reivindicaciones de ganaderas y agricultoras. Tras las pasadas elecciones de 2015 y los cambios que se produjeron en muchos consistorios de la Comunidad Foral, varios de ellos han puesto en marcha nuevas políticas alimentarias. Uno de ellos es el Ayuntamiento de Pamplona, relata Jaxinto, que “se ha involucrado de lleno en un proyecto para suministrar producto, local, ecológico y fresco a varias escuelas infantiles de la ciudad”. Sin embargo, el miembro de Mundubat apuesta por extrapolar estas medidas a niveles institucionales más altos, como el Gobierno de Navarra, a quien agradece el impulso recibido y anima a “profundizar en políticas que favorezcan un sistema alimentario más sostenible, más sano y más respetuoso con el medio ambiente”.

nuevo modelo más sanoLa agricultura y la ganadería industrial, con su modelo de producción de monocultivo, suponen un gran deterioro para el entorno y para la naturaleza. Es por esto que Jaxinto pone en valor la pequeña agricultura y todos los beneficios que conlleva su desarrollo. “Mientras que la agroindustria contamina y acelera el calentamiento global, la producción local enfría el planeta”, sostiene y añade que al respeto al medio ambiente, hay que sumarle la generación de puestos de trabajo, unos productos de mayor calidad y la revitalización del medio rural. “Por cada euro que se invierte en la pequeña agricultura se multiplica el beneficio por dos, ya que se gana en sanidad y en la actividad del entorno”, explica Jaxinto, quien además incide en que un nuevo modelo de producción reduciría las enfermedades crónicas alimentarias como la diabetes infantil, que en Navarra la padecen un 5% de los menores.

Maialen, además de todas las ventajas, económicas, sanitarias y medioambientales, también ve en este modelo de producción la mejor manera de defender el territorio. Cada vez que una granja se ve abocada a cerrar se produce una pérdida enorme de conocimiento ya que “la manera en la que se trata al ganado o las rutinas de trabajo en el campo son diferentes entre un caserío y el de enfrente”. “Queremos que la vida en el campo pueda seguir desarrollándose y que no acabe desapareciendo”, incide Maialen.

propuestasLas pretensiones de estas productoras y productores no se quedan en las meras denuncias de la coyuntura del sector y de la situación de las mujeres. Para luchar contra ello, Mundubat, Mugarik Gabe Nafarroa y Fundación IPES presentaron en el Parlamento una serie de propuestas organizadas en seis apartados. Algunas de ellas hacen referencia a la necesidad de una ley que posibilite la compraventa de las semillas conseguidas por los agricultores, la prohibición de transgénicos, mantener el objetivo social de las tierras comunales, la necesidad de otra PAC o potenciar desde las instituciones la venta directa. En definitiva, instan al Gobierno a que proteja y potencie las pequeñas producciones locales.