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EXPERTA EN EL ESTUDIO DEL SEXISMO EN EL LENGUAJE

Filóloga pide "llamar por su nombre" a las agresiones sexistas

Eulalia Lledó, doctora en filología románica por la Universidad de Barcelona, critica el uso de expresiones como "agresiones de alta o baja intensidad" porque "intensidad" es un término "neutro"

EFE - Lunes, 3 de Julio de 2017 - Actualizado a las 18:29h

Instante de una concentración por una agresión a una joven.

Instante de una concentración por una agresión a una joven. (DN)

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  • Instante de una concentración por una agresión a una joven.

Pamplona. La filóloga Eulalia Lledó, experta en el estudio del sexismo en el lenguaje, valora los pasos que la sociedad navarra está dando contra las agresiones sexistas, unos "crímenes" que insta a llamar por su nombre y a situarlos como "lo que son, el brazo armado del patriarcado".

"Si es una violación es una violación, si es un manoseo es un manoseo, y si es un tocamiento es un tocamiento", sostiene esta investigadora de los sesgos sexistas de la literatura y de la lengua, que aboga por poner en su sitio "como agresión a un magreo, a un manoseo, o un tocamiento".

Lledó, doctora en filología románica por la Universidad de Barcelona, rechaza, en una entrevista con EFE, el uso de expresiones como "agresiones de alta o baja intensidad" a la hora de referirse a las cometidas contra una mujer porque "intensidad" es un término "neutro" y por lo tanto, a su juicio, "no adecuado".

Recomienda acudir a la doctrina feminista y tratar estas agresiones como "lo que son, el brazo armado del patriarcado", unos "crímenes" que "forman parte de las restricciones que tienen las mujeres" y que en determinados momentos, como las fiestas, "pagan duramente."

Y es que lamentablemente, según reconoce, "en los barullos y en las fiestas", en ocasiones se ofrecen imágenes que llevan a pensar que las agresiones sexistas son más fáciles de perpetrar.

Como ejemplo cita unas imágenes "esporádicas", recalca, que se suelen producir o solían producirse, ya que esto parece que también está cambiando, durante el lanzamiento del chupinazo que da inicio a los Sanfermines, la de "mujeres subiéndose las camisetas", que "ni siquiera es algo autóctono, ya que empezó a hacerse en Australia", pero que es "sin duda" de lo más difundido de las fiestas.

"Puede suceder cualquier cosa en los sanfermines pero lo que suscita más artículos, más comentarios, fotos y vídeos en Youtube es lo que hace una minoría absoluta de mujeres, que consiste en subirse la camiseta sentadas a hombros de alguien y son magreadas o no, o rociadas de alcohol o no", relata.

Este fenómeno, que no es nuevo, "se ha convertido en viral" y algunos medios de comunicación "en un intento de no perder comba, se autoimponen la obligación de propagarlo", remarca Lledó, tras lo que denuncia que se haya llegado a publicar fotos de otros años porque las de ese ejercicio "no satisfacían", porque en ellas las mujeres no eran "manoseadas o rociadas de alcohol como querían".

A todos ellos les llama a asumir sus responsabilidades, cumplir sus códigos éticos y decidir si quieren "dar aliento a los bajos instintos, alimentar el morbo" o, por el contrario "si quieren hacer pedagogía".

Algo que se tendría que tener en cuenta en esas situaciones, según apunta Lledó, es que "quitarse una camiseta no agrede a nadie, que alguien aproveche eso para sobar a una mujer es una agresión que no tiene excusa".

"Aquí lo que va muy bien es hacer la regla de la inversión. Hay hombres que a veces para provocar se bajan los pantalones y enseñan el culo y no hay mujeres dispuestas a arremeter contra ellos metiéndoles mano", asevera.

Al respecto, concluye que "es de discutible buen gusto enseñar las tetas o el culo, pero aquí hay una gran diferencia, y es que ninguna mujer se cree en el derecho de meter mano a un hombre porque enseña una parte tabú y algunos hombres lo encuentran absolutamente jocoso, barra libre para hacer lo que quieran", insiste.

No obstante opina que esto está cambiando y "afortunadamente" hay cosas que "cada vez se ven como más anormales" y la gente "reacciona en contra".

En este sentido cita como "ejemplar" la reacción ciudadana que tuvo lugar los pasados sanfermines nada más conocerse que se había denunciado una violación en grupo por la que hay cinco detenidos, en prisión, a la espera de juicio.

El pasado 7 de julio, miles de ciudadanos y representantes institucionales hicieron un alto en la fiesta y se manifestaron en el centro de Pamplona en solidaridad con la víctima, una madrileña de 18 años, así como para denunciar lo sucedido y rechazar las agresiones sexistas.

Eso "no era habitual" insiste Lledó, quien destaca igualmente como "modélica" la campaña "No es no" que se impulsa desde las instituciones.

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