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La Orquesta Sinfónica de Navarra pone música al largometraje ‘Thi Mai’

La grabación de la banda sonora tiene lugar en Baluarte y está dirigida por Fernando Velázquez, compositor de la misma

Ana Jiménez Javier Bergasa - Martes, 4 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

pamplona- Tras un duro rodaje en Vietnam, el filme Thi Mai, dirigido por Patricia Ferreria, continuó su realización en Pamplona, durante tres semanas del pasado mes de diciembre. Ahora, la capital foral marca de nuevo un punto clave: en la sala principal de Baluarte, la Orquesta Sinfónica de Navarra graba, desde ayer y hasta mañana, la banda sonora de la película, bajo la batuta del Fernando Velázquez, compositor de la misma.

Protagonizada por Carmen Machi, Aitana Sánchez Gijón, Adriana Ozores y Dani Rovira, Thi Maies una comedia que narra la aventura de tres mujeres que viajan hasta Vietnam para adoptar a una niña y se enfrentan a un país desconocido, donde vivirán varias aventuras.

Como recordó ayer durante la rueda de prensa Félix Palomero, director gerente de Fundación Baluarte, “Fernando Velázquez ya grabó otra banda sonora en noviembre”, junto a la Orquesta Sinfónica de Navarra. Era la de El Guardián Invisible, de la trilogía del Baztan. Pero “entre aquel entonces y ahora”, ha sucedido algo muy significativo, señaló Palomero, “Fernando Velázquez ha sido ganador del Goya a Mejor Banda Sonora Original” por Un monstruo viene a verme, de J.A. Bayona.

Por ello agradeció al director y compositor vasco su trabajo, y resaltó “la satisfacción de la Orquesta Sinfónica y de la Fundación Baluarte por poder participar en el milagro cinematográfico que se produce en Navarra” gracias al buen hacer de la Navarra Film Commission, con Javier Lacunza a la cabeza.

En ese sentido, el productor del proyecto, Larry Levene, señaló que si bien “a veces los términos económicos parecen lejanos y difíciles”, es cierto que “el incentivo fiscal navarro” está ligando al cine con la Comunidad Foral. “Se genera un ecosistema, actividad, trabajo, y también ilusión”, apuntó Levene, y destacó cómo “hoy estamos viendo uno de esos elementos de la realidad conectados con ese término aparentemente tan lejano”. El diseño de producción del proyecto abraza elementos navarros y tanto el productor, como la directora, Patricia Ferreira, mostraron su felicidad por poder contar con la Sinfónica de Navarra y grabar en Baluarte. “Espero poder seguir trayendo películas a Navarra”, concluyó Levene.

apuesta por fernando velázquezLa madrileña Patricia Ferreira quiso remontarse al rodaje del pasado diciembre en la capital foral, destacando que “Pamplona era la ciudad ideal donde podían haber nacido y crecido las protagonistas”.

Además, su rodaje en Navarra supuso, tras seis semanas de duro trabajo en Vietnam, cierta calma: “con la lucha que siempre es un rodaje, el ambiente se hizo más afable”, comentó la cineasta. Ferreira desveló cómo desde el comienzo de cada filme, “se piensa en cuál será su música, con placer y con miedo”, porque “el lenguaje musical a veces es muy diferente del cinematográfico”. Por ello, la directora confesó que desde el principio pensó en Fernando Velázquez como compositor de la banda sonora de Thi Mai.

A la carrera cinematográfica del largometraje, se sumaron la Orquesta Sinfónica de Navarra y la opción de grabar en Baluarte, un recinto “del que me habían hablado compañeros míos anteriormente”, comentó Ferreira. La directora planteó cómo “ese temor a qué elemento emocional añadirá la música a todo el trabajo hecho” quedó relegado, y ayer se encontraban “al final de ese camino”, disfrutando de la grabación.

la bso: el presente y futuroPor último, tomó la palabra Fernando Velázquez, que quiso agradecer la confianza que Ferreira depositó en él, tras llamarle porque creía que él sabría hacer su película. “Que te digan eso, por un lado está muy bien -comentó el director y compositor vasco-, pero, por otro, da bastante miedo”. Sin embargo, dicho vértigo se esfumó tras ver la película, según apuntó. “Es una película muy emocionante, bonita y sincera”, reflexionó Velázquez, quien también señaló que “tiene un guion excepcional con una idea de fondo humana que nos toca a todos”.

Sin embargo, antes de comentar su trabajo realizado, el director reivindicó que “lo que han hecho Patricia y Larry no es cine de low cost” en el sentido de que se han hecho las cosas bien, “con los medios que hay, con dignidad y respetando el trabajo de la gente”. Fernando Velázquez exigió que al entramado popular que hay detrás de un filme se debe “darle de comer bien, sin tirarle las sobras y apretar para conseguir algo más barato”. El compositor de Getxo señaló que “se merece respeto, estamos creando algo, no solo una película”.

“En el mundo de las orquestas siempre proponen que vayamos a no sé dónde porque es mucho más barato”, criticó Velázquez, “y eso es pan para hoy y hambre para mañana”. Como señaló el director respecto a la composición musical, “lo que aportamos es importante para todos”, al igual que escribir o dirigir una película;se trata de una lucha “que tenemos que hacer”. Velázquez halagó el trabajo realizado y destacó que los intérpretes de la orquesta “han tenido una temporada muy larga y esto es casi un sprint final”, por lo que “toda esa energía va a acabar en la película”. A su juicio, este tipo de proyectos ya no son un extra para las orquestas, sino que “son parte de su presente y futuro” para “ser lo que tienen que ser: un segmento en la vida cultural, pero también en su industria.”

En cuanto al trabajo creativo realizado en Thi Mai, Velázquez apuntó que Ferreira había contado con él por el lado emocional de sus composiciones, “una parte que, curiosamente, es la que más me ha costado”, confesó, “pero que también era la que menos me preocupaba”.

La banda sonora del largometraje no es “propiamente oriental”, sino “muy divertida”, señaló su creador, un hecho del que está especialmente contento ya que “esos momentos de comedia” los encuentra “muy difíciles de hacer”. Como referentes, Velázquez colocó a la música en un papel con punto divertido, “como la ópera divertida de Rossini”, y destacó el hacer de la orquesta navarra, ya que “es uno de sus fuertes, la buena opera”. Eso, mezclado con “un punto ligero de percusiones”, queda “divertido y pone a la película en su sitio, que es lo importante”, concluyó Velázquez. La grabación de la banda sonora finaliza mañana, y, hasta entonces, silencio en Baluarte: se rueda.

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