No es lo mismo

Alex Intxaurrondo Eraso - Martes, 4 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:01h

No es lo mismo. Estos días leo y escucho los vaivenes de la ya archiconocida moratoria del CAP o máster que a muchos compañeros/as afecta. Parece ser que para la administración el tener o no tener, el tener en regla o no, o el “estar en proceso de” no es lo mismo. No, no es lo mismo. Y mal nos pese a algunos, esa férrea rigidez y falta de flexibilidad para resolver justamente algunos casos, hemos de admitir la coherencia del departamento al sostener su criterio de que lo que es, es y lo que no es, no es.

Por ello me duele. ¡Y cómo duele! Que esa férrea rigidez y coherencia, de la que el departamento hace gala, se vea doblegada irónicamente por ellos mismos cuando ven entorpecidos sus propios intereses. Y de veras que lo entiendo, entiendo que urge cubrir esas plazas con perfil de inglés que tanto han dado que hablar. Pero perdone, no es lo mismo tener el certificado C1 que no tenerlo. Y ustedes, que en estos últimos días han sido estandarte de esa máxima donde tener y no tener no es lo mismo, ahora echan por tierra toda su coherencia y me duele. Pero sobre todo me duele haber dejado muchas cosas de lado y haber invertido tanto tiempo y esfuerzo en obtener este certificado. Este C1 que a algunos jóvenes como yo, sin opción alguna de opositar tras acabar nuestros estudios, nos ha servido de salvoconducto a las listas y nos ha permitido ejercer con ilusión nuestra bonita profesión.

No es lo mismo. Y no me parece justo que personas que no tienen este certificado, con un B2 y su asistencia de un 80% a un curso de nivel C1 obtengan, a efectos en las listas, el perfil de C1. Perdona pero no, no es lo mismo. Implica que a día de hoy con dos certificados de C1 reales -es decir, avalados por dos entidades oficiales y sin echar mano de apaños y parches-, no trabajaré. Mientras que otros compañeros sin el certificado oficial, ejerciendo (muy comprensiblemente) el derecho ilegitimo que ustedes les otorgan, impartirán las clases en bilingüe que, acorde al marco teórico que ustedes promulgan y presumen, nos corresponderían a los trabajadores que sí poseemos el nivel y título oficial.

Esta carta, al igual que la instancia que rellené en nuestro departamento, no pretende ser un ataque ni mucho menos una crítica destructiva. Sencillamente me gustaría apelar al sentido común de quienes correspondiere y que hiciesen uso de esa lógica y pensamiento crítico que tanto intentamos inculcar a nuestros alumnos para llevar a cabo una solución justa para todos.

Como sugerencia se me ocurre dar prioridad en esas plazas a los que sí poseemos el título oficial de C1 frente a los que tienen un B2 y han acudido a un cursillo. Me parece una demanda justa y la solución más coherente. Creo que con ello trabajadores, alumnos e institución ganamos.