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El guardia acusado de la violación en grupo admite un año después que le robó el móvil a la víctima

Es la 1ª vez que uno de los procesados admite la comisión de un delito contra la joven
Su escrito se contradice con el de otro encausado al que dice que le entregó el teléfono

Enrique Conde - Viernes, 7 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Dos de los acusados, José Ángel P.M. y Antonio Manuel G.E., acceden al ruedo.

Dos de los acusados, José Ángel P.M. y Antonio Manuel G.E., acceden al ruedo. (J. T.)

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Dos de los acusados, José Ángel P.M. y Antonio Manuel G.E., acceden al ruedo.

pamplona- Antonio Manuel G.E., el guardia civil sevillano acusado junto a cuatro amigos de la violación en grupo de los pasados Sanfermines, de la que hoy se cumple un aniversario de lo que nunca tenía que haber ocurrido, ha presentado su escrito de defensa de cara al juicio que en octubre le sentará en el banquillo de la Sección 2ª de la Audiencia Provincial. En dicho escrito sorprende, por tratarse del primer reconocimiento de la comisión de un delito que realiza alguno de los procesados, que el propio agente viene a reconocer que fue el autor del robo del móvil que sufrió la víctima. Su letrado lo califica como delito de hurto. La Fiscalía lo tipifica como robo con intimidación y solicita dos años de cárcel solo por este delito. Además pide 20 años y 10 meses más por la agresión y la grabación de los hechos.

En cuanto al resto de acusaciones que se le imputan tanto a él como al resto, Antonio Manuel G.E. sigue defendiendo su inocencia con los argumentos recurrentes que llevan utilizando desde hace un año. Nada nuevo que ya no se sepa. Así, aparte de reiterar que las relaciones fueron consentidas, el agente también dice que recibió igualmente consentimiento para grabar la presunta agresión en grupo que ellos definen como “relación”. Por ello se les acusa de violación y de un delito contra la intimidad. Por si acaso -aunque recuerda siempre que las imágenes las grabó con “el pleno conocimiento” de la denunciante, ya que “se realizaron de una forma evidente”-, también alega que “en ningún momento llegó a difundir esas imágenes y nunca tuvo intención de difundirlas”. El hecho de que no las difundió es cierto;su intención admite interpretaciones, pues de lo contrario, de no querer hacerlo, no se sabe a ciencia cierta para qué grabó y con qué fin otro procesado comunicó a un grupo de amigos por Whatsapp que había vídeos.

contradicción con otro acusadoEn cuanto al robo del teléfono móvil, en esta ocasión el abogado del guardia civil dice que, en un momento dado, y cuando los cinco procesados se encontraban dentro del portal con la víctima y denunciante, Antonio Manuel aprovechó una “distracción de la chica para abrir su riñonera, la cual la había dejado en el suelo junto a otras pertenencias (las cuales eran suyas y también de los demás) y hurtar un teléfono móvil que se encontraba en el mismo. Esta acción la hace él mismo (el propio agente), entregando inmediatamente el teléfono a otro de los acusados, Ángel B.F”. Este, sin embargo, en el escrito de defensa que ha presentado su abogado, afirma que “no se apoderó de ningún terminal telefónico, enterándose de la supuesta sustracción al ser detenidos e informados de que se les acusaba de ello, no teniendo nada que ver con estos hechos”. El móvil fue arrojado posteriormente en el Casco Viejo de Pamplona y una vecina de Mutilva lo halló en una papelera.

CAUSA EN POZOBLANCO

QUIERE ANULAR EL VÍDEO DE CÓRDOBA

“La Policía Foral se excedió”. En el escrito de defensa presentado por el defensor del guardia civil se solicita también que se anule el informe elaborado por la Policía Foral “en todos los aspectos no relacionados con los hechos ocurridos en Pamplona el día 7 de julio”. De esta forma, se pretende declarar nula la investigación que efectuaron los agentes respecto a una presunta agresión sexual cometida también en Pozoblanco (Córdoba) y cuyas imágenes estaban guardadas también en el teléfono del guardia civil. Al respecto de dicho informe, que sirvió para que una joven de Córdoba denunciara aquellos hechos y se abriera otra causa judicial contra cuatro de los acusados, el abogado dice que esta investigación “excede de las funciones y ámbito de aplicación” de la Policía Foral, que obtuvo evidencias para dicha instrucción obtenidas “mediante un abuso o exceso en las funciones de los agentes de la Policía Foral”.