Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
A paso de banderillas

Arena en los zapatos

Por Lázaro Echegaray - Sábado, 8 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Galería Noticia

La puerta de toriles se abrió siete veces, pues al quinto hubo que sustituirlo y todo lo que salía de allí era un tanto anodino

Aunque muchos de nosotros ya no tenemos edad, todavía queremos creer en los Reyes Magos cuando se aproxima una feria como la de San Fermín. Más aún cuando se van a lidiar los toros del hierro de la m, los cebaditas, tan queridos, tan añorados. Salieron complicados los de la edición pasada. Contábamos entonces en esta misma columna que tres de ellos llevaban girones de vestido de torear en los pitones. Aquella corrida al menos tuvo la emoción del peligro. Los que hoy nos encomendábamos a los Magos de Oriente como en aquellos 5 de enero de nuestra infancia, nos hemos quedado con eso, con el recuerdo de los días felices y arena en los zapatos. Y es que lo más triste de la corrida de ayer fue, sencillamente, que no pasó nada. Que no saltó uno con calidad en la embestida excepto quizás un segundo al que le faltaron fuerzas y un poco de desplazamiento. Tampoco salió uno de los que ponen los pelos de punta porque llevan marchas fúnebres en la cornamenta, quizás el cuarto al que Juan Bautista supo tapar todos sus defectos. Tras la lidia del que abría plaza, el torero francés debió pensar lo que piensan los toreros cuando uno de los toros de la primera mitad no da juego: queda otro en el corral. La puerta de toriles se abrió siete veces, pues al quinto hubo que sustituirlo, y todo lo que salía por allí era un tanto anodino, incluso ese que cerró plaza, el de la bella estampa, altivo y enseñorado, que levantaba la barbilla antes de iniciar el ataque y reponía mostrando la misma planta que cuando salió por la puerta de toriles. El debutante cortó la única oreja del festejo, la primera de feria. Román paseó un trofeo tras una terrible cogida, con desmayo incluido al entrar a matar. Mostró decisión en todo momento. También en ese séptimo, chuleta, que no dejaba de decir, aquí estoy yo.

Últimas Noticias Multimedia