Mesa de Redacción

El planazo

Por Víctor Goñi - Lunes, 10 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

estas modestas líneas se leerán en el inicio de la inexorable cuesta abajo de estos Sanfermines, pues tras el gentío venido a menos durante su único fin de semana los forasteros ya han marchado devastados por donde vinieron y abundantes lugareños se hallan en gozoso éxodo hacia las costas. Cinco días restan de jolgorio para los de casa y a doblón, mientras los hoteles ven vaciar las habitaciones que han dejado de llenar en estas fechas. Y no por pavor al yihadismo como se propala con una miopía proverbial, sino porque los Sanfermines no estimulan lo suficiente al turismo de parné como para gastárselo en cantidad en unas fiestas ya como tantas otras con la salvedad del encierro. Unas fiestas necesitadas de mayor valor añadido desde luego desde la óptica cultural, para diluir la imagen de bacanal alcohólica como reclamo de demasiado indeseable, y que requieren con urgencia de una atractiva oferta combinada de destinos próximos para seducir a visitantes de un mínimo poder adquisitivo siquiera para un par de días. Pamplona necesita de un plan estratégico, de un verdadero planazo, para revitalizar -e incluso regenerar- sus fiestas, con el concurso de una hostelería que debe moderar sus precios, incluyendo la supervisión en mayor medida de unos alquileres de vivienda que ya deparan problemas de convivencia por la saturación de los pisos arrendados. Mientras alguien con mando en plaza se decide a acometer al fin esta tarea tan apremiante como ingente, demos cuenta con fervor sanferminero de estas cinco jornadas de jarana, ya de perdidos to the river. El Arga, concretamente.