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Baiona, ‘eppur si muove’

Por Iñaki Uriarte - Lunes, 10 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Ysin embargo, se mueve, es la traducción de la frase que la tradición atribuye a Galileo Galilei cuando en 1633 es condenado por el tribunal de la Santa Inquisición a prisión perpetua, aunque le fue conmutada la pena por arresto domiciliario de por vida.

Han pasado ya dos meses desde el 8 de abril Armagebetzearen Eguna, el Día del Desarme, la solemne entrega del armamento de la organización Euskadi Ta Askatasuna tras una voluntaria decisión unilateral que no es sinónimo de derrota. Un hito histórico que con sufrimiento, voluntad y convicción organizaron un destacado grupo civil de vascos de Iparralde, de bienhechores sociales, de héroes populares impulsados por el núcleo ETB, Etcheverry Txetx, Tubiana Michel y Behrokoirigoin Mixel, constituidos como Bakegileak (Artisans de la Paix).

En un lugar memorable de Baiona Ttipia, entre el Aturri y el Errobi poco antes de su fusión fluvial, junto al Gaztelu Berria y la Place de l´Arsenal, curiosa coincidencia, se desarrolló una trascendental ceremonia de conclusión bélica y espíritu conciliador.

El epílogo tuvo una profunda dimensión espiritual, la emotividad colectiva. Los allí presentes recordamos emocionados, por las imágenes proyectadas y la memoria histórica, a todos aquellos que estuvieron pero no están y a quienes en este medio siglo reivindicativo han defendido y mantenido el alma del pueblo vasco desde diferentes ámbitos sociales, culturales, políticos y armados con enormes esfuerzos, sufrimientos, torturas e incluso con su muerte. Como todo acto trascendental positivo se convirtió en un día celebrativo multitudinario por las calles de Baiona. Asimismo mostró otro significativo y genuino detalle, el modo de desarme de una organización política armada vasca que se ha constituido en modélico, gure estiloa.

Como muy acertadamente declaró (2016.10.24) Patxi Zabaleta, “ETA no ha ganado la guerra pero sí ganó la apuesta de la paz”. Dando por finalizado el último conflicto armado en Europa protagonizado por uno de los pueblos más antiguos del continente en su propósito de auto afirmación. Un hecho culminante en la historia reciente de Euskal Herria, el periodo de acción armada concluye del mismo que se inició, en auzolan plural con el pueblo vasco como artífice de un revolucionario y audaz proceso.

Hay un dicho italiano que es muy oportuno: finire in belleza. La enorme labor de estas admirables personas, verificadores y mediadores, especialmente ha culminado con un imaginativo proceso de impecable precisión técnica, representación social y repercusión política que debería ser además de reconocida históricamente, propuesta como candidatura al Premio Nobel de la Paz.

El decisivo acontecimiento del desarme, que se formalizó públicamente en la place Paul Bert, ha convertido este sitio en un Lugar Histórico (Site Historique), rango cultural previsto en la legislación como un espacio que por relevantes acontecimientos sucedidos es digno de ser memorado incluso merecedor de la colocación de un elemento escultórico notable.

Desde el 8 de abril comienza una era distinta para Euskal Herria. Una nueva lucha armada, de razones sociales, es ya imprescindible la necesidad de rearmarse ahora con más motivos en la reivindicación, defensa con una persistente y contundente exigencia popular a ultranza de la lengua, cultura e identidad vasca como estructuras imprescindibles hacia la consolidación de una nación independiente.

Obviamente falta la liberación de todos los prisioneros políticos vascos y el regreso de los exiliados además del repliegue de las fuerzas españolas de ocupación.

Es imperioso el arraigo de una concienciación colectiva basada en la autoestima de nuestro pueblo con su idiosincrasia, y la desobediencia rupturista ante la tiranía de la incomprensión y la imposición es más que un compromiso, un potente recurso. Tal como sucede en Catalunya ya desde hace décadas cuya afortunada consecuencia y destino es el procés hacia la independencia. La construcción nacional y la soberanía de Euskal Herria solo son posibles desde la radicalidad, es decir, desde las raíces, con una inflexible firmeza de planteamientos y ahora es el momento de profundizar en este propósito que permita cambiar el futuro y la historia del pueblo vasco. Nuestro día está llegando. Eppur si muove.

El autor es arquitecto

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