Esfuerzo

Luis Beguiristain - Martes, 11 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Siento, percibo al conjunto de la humanidad en una tensión constante de dolor, una vibración callada que está ahí, en el aire. Y aquí, si la gente tiene un poco de dinero, solo quiere fiesta, entretenimiento, pasarlo bien. Como ejemplo este alcalde Asiron. Pretendiendo ser de un partido de izquierda, a la hora de la fiesta es un “derechón” como otro cualquiera. ¿Es necesario estar en la fiesta vestido con ropajes de honor y haciendo el papel de responsable en el conjunto de las programaciones? Un alcalde de Pamplona debería dejar las cosas organizadas y desaparecer, tomarse unas vacaciones fuera del ruido y de la vorágine concentrada en la pasión, que viene del tiempo de las cavernas y resuelve en la borrachera colectiva. Debería hacernos reflexionar el hecho de que Hemingway terminó su vida suicidándose. Podría ser un ejemplo de fiesta para aquella época, pero no para ahora. Queremos cambiar la humanidad, señalando unos errores determinados que siempre están en “los otros”, pero no queremos cambiar nosotros mismos. Hipocresía, una tremenda e infinita hipocresía. Repito: ¿un alcalde de izquierdas que fabrica unas ropas de honor para sus representantes? ¿Qué es lo que hay que demostrar con la democracia? ¿Que los importantes son los mandatarios? Así nunca prescindiremos de la monarquía ni de esta Iglesia enquistada en el poder humano. Así estamos promocionando que la vida siga igual, cambiando unos detalles de apariencia para derivar la atención hacia las cosas superfluas, y no querer entrar, con el ejemplo, en el esfuerzo de la verdadera humildad, pasar desapercibido. Esfuerzo para aprender a controlar la mente, reprimiendo expresamente las pasiones del plano animal, que vienen de la prehistoria de la no cultura elaborada, y aprender a regular el pensamiento, saliéndonos del dejarse llevar por la corriente fácil. Simular que se quiere cambiar la sociedad, ¿y no querer cambiar uno mismo?