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en el Horse Guards Parade

Isabel II hace gala de pompa y circunstancia para recibir a los Reyes de España

EFE - Miércoles, 12 de Julio de 2017 - Actualizado a las 18:19h

La reina Letizia saluda al duque de Edimburgo (d), ante el rey Felipe VI (i) y la reina Isabel II (2d).

La reina Letizia saluda al duque de Edimburgo (d), ante el rey Felipe VI (i) y la reina Isabel II (2d). (EFE)

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La reina Letizia saluda al duque de Edimburgo (d), ante el rey Felipe VI (i) y la reina Isabel II (2d).

Londres. Con toda la pompa y los honores que marca el protocolo británico, la reina Isabel de Inglaterra II recibió hoy a los Reyes de España en una colorida ceremonia en el Horse Guards Parade, en la que Felipe VI saludó a la monarca, de 91 años, con un beso en la mejilla y otro en la mano.

Mil soldados de infantería de los diversos regimientos de la Guardia Real, así como 250 efectivos de la Caballería de la Guardia, rindieron honores en esta ceremonia, celebrada en un lugar de gran simbolismo para la Corona británica pues en ella tiene lugar cada año a comienzos de junio el "Trooping the Colour", con el que se aprovecha para festejar públicamente el cumpleaños de la reina.

Felipe VI y Letizia llegaron a la explanada acompañados por el príncipe de Gales y su esposa, la duquesa de Cornualles, desde el hotel donde se alojaron anoche, tras su llegada al aeropuerto de Stansted, no sin antes protagonizar una divertida anécdota.

Como marca la costumbre española, los Reyes de España fueron a saludar al heredero de la corona británica y a su esposa con dos besos, uno en cada mejilla, momento en el que la pareja no supo hacia qué lado debían girar la cabeza, provocando las sonrisas de los ahí congregados.

El día amaneció nublado en la capital británica pero, pese a ello, doña Letizia se decantó para el primer acto oficial de la visita, que se alargará hasta el viernes, por un modelo de lo más veraniego en un arriesgado y poco habitual en ella tono amarillo.

El traje, firmado por su diseñador de cabecera para las grandes ocasiones, Felipe Varela, vino acompañado de un abrigo en tweed de verano y cinta de macramé amarillo hielo, además de una vistosa pamela en el mismo color "candy limón".

Por su parte, la reina Isabel II escogió un traje rosa con sombrero a juego, el mismo color que eligió Felipe VI para su corbata, que saludó a su llegada a la monarca, de 91 años, con un cariñoso beso en la mejilla.

Los Reyes saludaron también al duque de Edimburgo, en uno de sus últimos actos oficiales antes de retirarse el próximo otoño de la vida pública, así como a la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, y los ministros de su Gobierno.

Tras los saludos protocolarios y después de que el Rey, acompañado por el duque de Edimburgo, pasara revista al Regimiento de los Guardias Irlandeses, llegó uno de los momentos más vistosos de la visita.

Felipe VI e Isabel II se montaron en el histórico "1902 State Landau", una de las joyas de los carruajes reales, que tirado por seis caballos blancos y escoltada por la caballería de la Guardia Real, marchó por la avenida The Mall, que estaba flanqueada por las banderas de ambos países, hasta el Palacio de Buckingham.

Durante el resto de la visita, los Reyes de España se alojarán en la Suite Belga del Palacio de Buckingham, la que se reserva a los mandatarios extranjeros de visita oficial al Reino Unido.

En una segunda carroza, llamada "Semi-State Landau", y escoltados también por una sección de caballería, viajaban la reina Letizia y el duque de Edimburgo.

Este era, sin duda, uno de los momentos más esperados por los españoles, turistas y meros curiosos que se encontraban en las inmediaciones del palacio londinense.

Comenzaba así una apretada agenda en la que, durante los tres próximos días, los Reyes de España protagonizarán gran cantidad de actos, discursos, almuerzos y cenas en una ciudad que se ha puesto a su disposición para afianzar la relación bilateral entre ambos países.

Tanto es así, que la noche del jueves la gigantesca noria conocida como London Eye, ubicada a escasos metros del Parlamento británico, se iluminará con los colores de la bandera española.