Indiscutible. Triunfador

Lo bueno en ocasiones se hace esperar. Así ha ocurrido con el primer SUV de Seat, el Ateca, que se ha convertido en un superventas tanto por su logrado diseño como por sus cualidades y su competitivo precio.

Un reportaje de Tomás Pastor - Sábado, 15 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Seat ha acertado plenamente en su primera incursión en el segmento SUV con el excelente Ateca. Fotos: T.P.

Seat ha acertado plenamente en su primera incursión en el segmento SUV con el excelente Ateca. Fotos: T.P.

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Seat ha acertado plenamente en su primera incursión en el segmento SUV con el excelente Ateca. Fotos: T.P.

Cuando un modelo llega a un segmento que ya lleva unos cuantos años consolidado, con modelos y marcas de la competencia que tienen un nombre y un recorrido más que andado, y logra convertirse en todo un triunfador, hay que reconocerle los méritos de inmediato. Y el Seat Ateca los ha atesorado merced a una relación de aciertos que hacen de él probablemente uno de los coches más de moda actualmente en el mercado, lo cual es un doble mérito, porque triunfa frente a la competencia y también lo hace en el seno de la propia marca española, en la que tiene a León e Ibiza como dos contrincantes de armas tomar.

Así que era cuestión de ponerse a los mandos del nuevo Ateca y valorar de primera mano un SUV que está siendo todo un referente. Y la prueba ha sido doblemente reveladora porque se ha realizado sobre la mecánica de partida (1.0 TSI), el gasolina de 999 cc y tres cilindros turboalimentado de 115 CV (de 5.000 a 5.500 rpm) y 200 Nm de par máximo de 2.000 a 3.500 vueltas, provisto de tracción delantera y con caja de cambios manual de seis marchas, con 183 km/h de velocidad máxima y consumos homologados de 6,2 litros en ciudad, 4,6 en carretera y 5,2 de promedio. Aunque está disponible desde 17.900 euros en la terminación básica (Reference), la de prueba era la Style con el pack Style Plus (Full led, Radio Media System, Full link y pack exterior en negro con barras en el techo y molduras en los pasos de rueda), lo que implica un equipamiento de confort y seguridad más que satisfactorio por 25.200 euros, que se quedan con los descuentos de la campaña, financiando, con garantía de cuatro años, cuatro años de mantenimiento y seguro a todo riesgo el primer año, en 20.300 euros, ya matriculado, con cuotas mensuales de 269,73 euros.

Sin profundizar mucho en consideraciones estéticas, hay que reconocer que Seat ha acertado de plano con el diseño del Ateca. No será rompedor ni deslumbrante, pero está cuidado, equilibrado y conseguido como en los mejores coches del mercado, es decir, resulta irreprochable se mire por donde se mire. La carrocería disfruta de las ventajas del concepto SUV: más distancia libre al suelo, suspensiones confortables a la vez que consistentes que se tragan literalmente las irregularidades de las cada día más deterioradas carreteras y calles de nuestras ciudades, elevada posición de conducción, buena visibilidad y notable distancia libre al techo tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Además, el Ateca, con sus 4,363 metros de largura, 1,841 de anchura, 1,601 de altura y 2,638 de distancia entre ejes, aporta un apreciable maletero de 510 litros que pueden llegar con los asientos plegados hasta los 1.604 litros. Eso sí, la rueda de repuesto de emergencia es opcional (viene de serie con kit reparapinchazos), uno de los pocos aspectos mejorables, junto a su antena a rosca o el poco útil (por demasiado optimista) indicador de cambio de marcha.

Y es que en todo lo demás el Ateca 1.0 TSI literalmente lo borda. El motor sorprende con un rendimiento que sobrepasa las expectativas, tanto por su finura de funcionamiento y agrado de utilización como por un empuje más que apreciable. Se puede practicar una conducción eficiente cambiando a unas 2.500 vueltas o circular con alegría subiendo de marcha a 3.000 rpm, lejos del inicio de la zona roja, situado a 6.000 giros. Con unos desarrollos bastante razonables, una elasticidad considerable y un potencial satisfactorio, tanto en ciudad como en autopista y en todo tipo de carreteras -les aseguro que busqué tramos de lo más incómodos para un motor pequeño-, el buen hacer de este 1.0 TSI acaba convenciendo sin la menor duda, lo mismo que el agradable cambio de marchas.

Y como colofón, el comportamiento del bastidor también resulta satisfactorio. Cómodo en todo tipo de utilizaciones y trazados, provisto de una buena estabilidad, con mínimo balanceo, ágil, rápido y noble de reacciones, con excelentes frenos, acertada dirección y unos eficaces neumáticos (215/55 R17), el Ateca además posee unas suspensiones que nos aislan de los deteriorados firmes actuales. En definitiva, un brillante Seat que se sube a la moda SUV con los argumentos de un triunfador.

SEAT ATECA 1.0 TSI