Administración y sistemas

Antxón Villaverde - Sábado, 15 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Si sistema equivale a política y administrador a político, debemos exigir a nuestros administradores que sigan el mejor sistema posible para la administración del patrimonio. Si nos dicen que es un problema político, es que el administrador no funciona y es cuando debiera reemplazarse. Suele ser frecuente escuchar también que es una responsabilidad política, con lo cual nos están diciendo que el sistema no funciona. Si no funcionan los administradores ni los sistemas, lo aconsejable es cambiar de política y de políticos. Nuestros políticos, que no son ni más ni menos que nuestros administradores, es decir, empleados nuestros, han sido elegidos democráticamente por el pueblo, para que administren nada más y nada menos que todo el patrimonio que encierra un país, es decir, la industria más importante que tiene, y curiosamente, no les hemos sometido a ningún examen de conocimientos, ni tan siquiera se les ha exigido su currículum vitae, cuando sabemos que, para cualquier profesión se exigen innumerables títulos y conocimientos. Una vez elegidos a los administradores en los exámenes, es decir en las elecciones, los perdedores quedan abocados a lo que conocemos por oposición, y que debido a que generalmente no se encaja la derrota con deportividad, van a incordiar lo más posible durante toda la legislatura, tratando de hacer ver a los catedráticos, que no deja de ser el pueblo, que se equivocaron en su día al aprobar los exámenes a aquellos. La opinión pública es la cátedra y ha de aplicar una reválida seria a los candidatos que se presenten a las oposiciones (elecciones) para administradores. Ha de analizar el pasado y el presente con los que quizás pueda vislumbrar el futuro, porque mientras sigamos criticando el presente y no queramos ver el pasado seguiremos teniendo problemas y responsabilidades políticas. Hemos de seleccionar en las elecciones a los cum laudem, porque de lo contrario iremos de culo laudem.