Las bandejas del aperitivo de boda

Susana Aragón Fernández - Sábado, 15 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Él solo había estado en una boda. Siendo muy pequeños, los niños, conocedores de que las niñas iban a ir hechas unas princesas, con sus diademas y tules, decidieron que ellos también irían de príncipes. Se llevaron sus espadas de juguete y vivieron el evento con la sorpresa y el juego en sus miradas. Hoy, ya en la adolescencia, su segunda boda. Sin mucha preocupación por las convenciones en el vestir y ya sin espadas, lo vive de otra manera. Charla con la familia, con amigos... se pone la única camisa que tiene, una corbata negra y se marca unas gafas de sol. Hay un aperitivo en la zona ajardinada donde va a ser el banquete y, siendo un día soleado de primavera, las bebidas sientan muy bien, lo mismo que todos los pequeños y exquisitos bocados que van sacando en bandejas. Los adultos charlamos unos con otros, nos reímos, nos sacamos alguna foto... En cambio a él algo le hace sentir mal: al tomar un refresco de la bandeja se siente servido por la persona que la lleva y esa sensación le remueve. Y lo comenta con quien tiene confianza, con un sentimiento de no merecerlo, de extrañeza ante esa situación. Un gran equipo de camareros y camareras desfila sin parar con sus bandejas y quizá sea él quien más se ha fijado en ese trabajo. Unas personas sirviendo a otras: favoreciendo con su trabajo que otras personas disfruten. Y es verdad, ellas están sirviéndonos y hay que reconocerlo, agradecerlo y valorarlo. También nuestros conductores de villavesas nos están sirviendo, trasladándonos de un punto a otro. Los maestros y profesores nos están sirviendo esforzándose en nuestra educación. Los barrenderos y quienes recogen la basura también nos están sirviendo haciendo que nuestra ciudad esté limpia y dé gusto vivir en ella... personal sanitario, jueces, administrativos, amas y amos de casa, periodistas, limpiadores. ¡Qué necesario reconocer, agradecer y valorar el trabajo de cada persona! A veces una mirada adolescente nos recuerda todo eso.

Últimas Noticias Multimedia