Trump no logra acabar con la ley sanitaria de Obama

La mayoría de los republicanos del Senado rechaza derogarla sin alternativa

Raquel Godos - Miércoles, 19 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Trump, con sombrero vaquero, ayer en una presentación de productos americanos.

Trump, con sombrero vaquero, ayer en una presentación de productos americanos. (Foto: Andrew Harrer (Efe))

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Trump, con sombrero vaquero, ayer en una presentación de productos americanos.

WASHINGTON- Los republicanos del Senado de Estados Unidos no lograron ponerse de acuerdo para encontrar un reemplazo a la ley sanitaria que impulsó el expresidente Barack Obama, pero tampoco son mayoría aquellos que quieren optar por derogarla sin alternativa, como pretendía el presidente, Donald Trump.

La incapacidad de los senadores republicanos para encontrar un consenso alrededor de esta cuestión supone el mayor fracaso legislativo del presidente en los casi seis meses que lleva al frente de la Casa Blanca, ya que tumbar el sistema sanitario de Obama fue una de sus grandes promesas de campaña.

En la noche del lunes, otros dos senadores republicanos sumaron su negativa al proyecto de ley presentado la semana pasada para revocar y reemplazar la conocida como Obamacare, por lo que los votos no daban para su aprobación en el pleno y el líder de la mayoría conservadora, Mitch McConnell, anunció que abandonaba esos esfuerzos.

Sin embargo, McConnell indicó que sometería a voto un proyecto que sí logró el consentimiento de la Cámara Alta en 2015, y que fue vetado entonces por Obama, con el objetivo de derogar la ley sanitaria y darse un plazo de dos años para lograr un nuevo proyecto alternativo.

Esa propuesta, según la oficina de presupuesto no partidista del Congreso (CBO, en inglés), tendría aún efectos más devastadores sobre el acceso a la salud que los proyectos de ley debatidos hasta la fecha, al dejar sin seguro médico a 18 millones de estadounidenses en apenas un año.

No A UN DERRIBOLa derogación total de la ley sanitaria de Obama era el objetivo de los ultraconservadores;sin embargo los más moderados, en cuyos estados Obamacare ha ampliado el acceso a la salud de forma exponencial, no pueden permitirse el desmantelamiento del sistema, por lo que tumbaron cualquier alternativa al respecto.

Aunque el multimillonario instó a la derogación sin alternativa, la imposibilidad de esa postura le ha llevó ayer a asumir que su propio partido no encuentra el camino para ello.

“Creo que probablemente estamos en la posición en la que dejaremos que Obamacare fracase, no nos vamos a responsabilizar, no me voy a responsabilizar”, dijo el mandatario al ser preguntado por los periodistas en un encuentro en la Casa Blanca.

“Dejaremos que Obamacare fracase y luego los demócratas vendrán a nosotros”, agregó.

La ley sanitaria de Obama ha tenido problemas en su implementación, falta de alternativas de seguros en algunos estados, y el incremento de los precios de los mismos por la falta de más oferta en otros casos;sin embargo, ha proporcionado acceso a la salud a más de 20 millones de personas desde su entrada en vigor en 2010.

Los demócratas tendieron la mano a los republicanos para trabajar en esta ley, siempre y cuando se mantuviesen sus principios, por los que por ejemplo las aseguradoras se ven obligadas a ofrecer servicios básicos así como a no elevar los costes de las pólizas por enfermedades previas, algo que antes llevaba a muchas familias a la bancarrota. Lo cierto es que los republicanos no celebraron audiencias sobre su propuesta sanitaria como suele ser el procedimiento, de manera que los demócratas no tuvieron opción de discutir los contenidos de los textos legislativos.

Acabar con el Obamacare y los fondos que contempla para ayudar a las rentas más bajas y a los jubilados en sufragar sus seguros médicos era parte fundamental para ejecutar el siguiente objetivo de Trump: una reforma fiscal con grandes recortes impositivos para los más ricos.

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