la carta del día

Desmitificando la amenaza terrorista

Por José Carlos Cabrera Medina - Jueves, 20 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Evidentemente, expuestos estamos. Es obvio que existe una gran amenaza global que atañe a los países de nuestro entorno, pero, sin embargo, dicha amenaza no incide de la misma manera en todos los países. España es quizás uno de los países de la UE donde menos casos se han producido y eso se debe a muchos factores.

Si analizamos bien la situación, veremos que Navarra en general, y Pamplona en particular, no están en la esfera de un inminente atentado. Un argumento sería, en clave nacional, como nos advierten los estudios científicos, que la población musulmana susceptible de ser fanatizada vive fundamentalmente en el Levante. Otro es que el Estado español actúa a nivel internacional con un perfil muy bajo en los grandes conflictos actuales como el de Siria y el sempiterno de Palestina que más posturas radicalizadas están generando en la juventud musulmana, por lo que no nos identifican con un enemigo, o al menos con un enemigo prioritario. Y también hay que señalar que nunca hemos tenido ningún ataque en ninguna fiesta importante del Estado, y eso que tenemos muchas y buenas, aunque ninguna comparable con nuestros Sanfermines.

Por tanto, aún estando expuestos, parece cuanto menos innecesaria la masiva presencia policial de este año, que obedece quizás más al cargo de conciencia de la imprevisión en políticas sociales que prevengan este tipo de conductas radicalizadas, que a la propia seguridad en sí. Sobre todo cuando no se para de bombardear a la población con noticias que corroboran a diario la pésima gestión que se esta haciendo de la atención social hacia la emigración, la prevención de conductas islamófobas y la propia acogida de refugiados.

Y así se obtiene el círculo perfecto de este estado continuo de alerta nivel 4 en el que estamos inmersos, parece ser, de manera eterna. Se deja de actuar en lo social para pretender que la presencia policial disuada por arte de magia cualquier conducta fanatizada, como un reflejo en la calle, de todas las políticas cortoplacistas y miopes que aspectos tan complejos como la radicalización y la emigración nos plantean como grandes desafíos de las sociedades de nuestros días.

Esta conducta se ve continuamente justificada por el enfoque que desde los medios se da a ciertas noticias que tienen que ver con la emigración y cuya gestión se ha abandonado hace mucho, como si fuera una responsabilidad única de la UE, una unión de países europeos que lleva mucho tiempo hablando de crisis humanitaria cuando lo que tiene es claramente una crisis de valores.

Y es que nuestra amada Pamplona no parece ser un objetivo prioritario para estos terroristas, ya que está en un país occidental, lugar donde este terrorismo ha atentado en menos ocasiones a nivel mundial. El peligro no vendrá por ahí, el peligro en Sanfermines viene por detrás en forma de astas de toro, y si no que se lo digan a Chapu Apaolaza.

No hay mejor política de seguridad contra el radicalismo que una bien enfocada política social, cuyo abandono en estos años parece que impulsa a sacar de una manera innecesaria a las calles la caballería del Estado, como una imagen fija de la propia ineficacia ante los grandes desafíos de nuestras sociedades.

Colectivo Ideas por la Paz

Últimas Noticias Multimedia