Consideradas símbolo del franquismo

Tudela da un paso por la memoria y cambiará 49 calles del Barrio de Lourdes

Consideradas símbolo del franquismo, UPN, PPN y el edil no adscrito se opusieron a la medida

Fermín Pérez-Nievas - Viernes, 21 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El salón de plenos durante un debate.

El salón de plenos durante un debate. (FERMÍN PÉREZ-NIEVAS)

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El salón de plenos durante un debate.El salón de plenos durante un debate.

tudela- El Ayuntamiento de Tudela dio ayer un paso con 60 años de retraso en favor de la memoria histórica y con los once votos del equipo de gobierno (I-E, PSN y Tudela Puede) y el de la CUP aprobó cambiar los nombres de 49 calles del barrio de Lourdes de muertos en el bando nacional. La Comisión por la Memoria Histórica creada por el Parlamento, y respaldada por el Gobierno foral, había dictaminado que, como conjunto y no de forma individual, eran “símbolo de exaltación del Franquismo”. En frente, y en contra de que este cambio se llevara a efecto dado que “no hay obligación sino recomendación en la ley”, UPN, PPN y el concejal no adscrito votaron en contra. Ambas posiciones fueron aplaudidas en diferentes fases del debate pero a la aprobación definitiva siguió un largo aplauso de la mitad de las 50 personas que asistieron al pleno.

a favor del cambioCon cierto tinte de debate histórico, desde PSN se defendió la medida no solo “porque la ley diga que los Ayuntamientos deberán adoptar acuerdos para la retirada de estos símbolos”, sino que además el portavoz José Ángel Andrés se mostró rotundo, “no nos escondemos bajo el cumplimiento de la ley, decimos que el cambio de los nombres es una reivindicación política, ética y social”. Andrés contestó a las acusaciones de José Suárez (PPN) destacando que “nosotros, el PSOE, somos referente en la memoria histórica. Hemos sido atacados durante la Guerra Civil, con la Dictadura y con la Democracia por ETA, así que lecciones las justas”. Haciendo hincapié en la vertiente más emocional, el edil socialista señaló que “buscamos reparar a quienes fueron represaliados y asesinados” y recordó las palabras de una edil del PP andaluz que había hablado de “glorioso movimiento nacional”, por lo que preguntó a Suárez “¿suscribe usted esas palabras?”, a lo que no contestó. Andrés calificó a Suárez de “catedrático de la obstrucción política, especialista en entorpecer” y en aumentar “cada día sus dosis de demagogia” ante la afirmación de éste de que las calles ya no son símbolos franquistas y que las recomendaciones de la comisión no son “de obligado cumplimiento”.

Desde I-E, la concejala Sofía Pardo (pariente de uno de los más de 70 fusilados en Tudela entre julio y diciembre de 1936), agradeció los pasos dados por anteriores ayuntamientos de UPN en Tudela que retiraron otros símbolos y pusieron placas en recuerdo de los fusilados. “Conozco el dolor de una pérdida y el alivio de una exhumación. Si quieren no cumplir la ley pueden presentarlo en el Parlamento, recoger firmas o ir al juzgado” y añadió “¿pueden aportar alguna información jurídica que confirme que no hay que cumplir la ley? Se basa en elucubraciones y así no se hace política”. Pardo recordó a Suárez que una sentencia hizo al Ayuntamiento de UPN cambiar los nombres de la Txantrea y que también lo hizo un gobierno del PP en Logroño. “Somos el segundo país, después de Camboya, con más desaparecidos, claro que es urgente la recuperación de la memoria, es urgente y además es de justicia”.

Desde Tudela Puede, Daniel López recordó que la ley señala que “las administraciones locales deberán adoptar el acuerdo en virtud del mandato legal. Hay que cumplir por obligación pero también por verdad, justicia y reparación”. Además, López contestó al edil José Ignacio Martínez (ahora no adscrito tras abandonar hace un año esta formación) que “seguro que la agrupación consiguió muchos votos gracias a ti, pero tú estás aquí gracias a la agrupación”. Por último, hizo hincapié en la importancia de no olvidar porque “se empieza por el olvido, y se acaba en la indiferencia, y no queremos que ciertas cosas caigan en la indiferencia”.

También tuvo el apoyo del concejal de CUP, Gustavo Gil, que apuntó su “ética, moral y política” en el cambio de los 49 nombres de calles “obligue o no la ley a ello”, “incumplir la ley es votar en contra como lo que van a hacer ustedes (dijo a UPN y PPN) o también destinar cero euros a la Ley de la Memoria Histórica como hace Rajoy e impedir desenterrar a gente de las cunetas”. Gil se felicitó por la aprobación y agradeció la “audacia y valentía de los grupos en sacarlo adelante”.

en contra del cambioUPN, PPN y el concejal no adscrito a ningún grupo, José Ignacio Martínez, se opusieron al cambio al hacer hincapié en que la ley “recomienda y no obliga”.

Martínez, que recogió 2.000 firmas para que no se cumpliera la ley, acusó al tripartito de querer “tomar una medida política” con el nombre de las calles, de “tenerlo decidido hace mucho tiempo” obviando a los vecinos del Barrio de Lourdes y de “querer cambiar el sentido de la historia. Es hora de que se honre y recupere a todos”, para lo cual señaló que ”en los dos bandos se hicieron atrocidades. Han conseguido enfrentar a la gente trabajadora”. Ante la entrega de firmas indicó que “nunca hemos dicho que queramos incumplir la ley, solo hay diferentes maneras de interpretarla”. En su intervención señaló que va a volver a recoger firmas para que se aplique “el artículo 96 de la ley 6/1990” que regula la consulta popular “en asuntos de competencia municipal”.

UPN, en boca de Maribel Echave, pidió retirar el punto del orden del día porque les habían entregado tarde la documentación, y añadió que “los nombres que se quieren cambiar son tudelanos que vivían en el barrio -aunque se creó a mediados de los 50-. Queremos un debate más sosegado”. Posteriormente sugirió que, en lugar de quitar, “se pongan nombres de los que murieron en el bando republicano;nos da igual. El Barrio de Lourdes se asocia al padre Lasa y no a otras cosas que se están diciendo. Convierten la Ley de Memoria en revanchismo”.

Sin duda, quien recibió críticas más duras fue el popular Suárez al asegurar que “son recomendaciones no vinculantes. Manipulan la realidad. Solo los jueces pueden decir si la ley es de obligado cumplimiento. Que haya que cumplir la ley o no es una interpretación suya. Hay mecanismos legales para evitar el cambio de nombres”. Al mismo tiempo aseguró que “es cierto que los nombres fueron usados como símbolos del Franquismo, pero hoy no constituyen exaltación. Las calles cumplen con la ley porque hoy no exaltan el Franquismo”.