En posesión de la verdad

Juan Carlos Audikana - Sábado, 22 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

“Ver para creer”, dijo Tomás. “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”. Pues algo parecido sucede con los españoles y el PP. Normalmente asisto a las noticias que se ofrecen vía televisiva del hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo cuando sus señorías, sentadas en sus escaños, nos brindan sus mil caras ante los dimes y diretes que verbaliza el político que ocupa la tribuna de oradores. Suelo estar muy atento y observar las mil y una caras que ponen los de la segunda fila del hemiciclo donde toman asiento los escuderos del presidente del Partido Popular. Allí sientan sus reales Maíllo, Maroto, Rafael Hernando, Pablo Casado y un sinfín de cabezas visibles más que se parten la cara por Mariano Rajoy, su presidente del PP y de España, y se parten de risa cuando la oposición les afea su comportamiento político o sus maneras en la corrupción política.

Para poder creer que este coro de angelitos custodios que rodean al líder del PP están haciendo algo de verdad y con mérito por sus autonomías y, por ende, para todos los españoles, sino es labrarse su porvenir y futuro en los aledaños del poder. Da la sensación, y posiblemente será verdad, de que el Gobierno de la nación o del PP, desea de todo modo y manera que nadie salga respondón a sus proyectos y reformas;y que nadie, por ningún concepto, cuestione o proponga reformas, proyectos o nuevas leyes que actualicen este país. ¿Será algo que tiene que ver con la herencia recibida del franquismo, donde nadie chistaba, nadie llevaba la contraria y el país funcionaba a golpe de mandato? Así, los querubines del PP están a la primera que salta para hacer méritos y labrarse su porvenir político. La posesión de la verdad, gobierne quien gobierne, siempre estará en el pueblo trabajador, constante y sencillo, que sólo espera que sus pequeños objetivos se vean colmados.