El Menhir de Soalar, un gigante que está en peligro

Las inclemencias meteorológicas y la continua caída de una gota de agua lo están deteriorando

Se apunta la posibilidad de ponerlo a cubierto, aunque quizás existan soluciones más sencillas

Lander Santamaría J.M. Ondikol - Sábado, 22 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El fenomenal Menhir de Soalar, un ejemplar megalítico de extraordinario valor.

El fenomenal Menhir de Soalar, un ejemplar megalítico de extraordinario valor.

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El fenomenal Menhir de Soalar, un ejemplar megalítico de extraordinario valor.

elizondo- El Menhir de Soalar, un fenomenal monumento funerario que se bautizó con el nombre del paraje donde fue localizado y cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, se encuentra en franco deterioro a causa de las inclemencias meteorológicas. El impresionante megalito, de 4,35 metros de altura y un peso de 3.500 kilos, está ubicado en el jardín posterior del Museo Etnográfico Jorge Oteiza de Elizondo-Baztan, donde se trasladó y puso en pie tras su localización y después de unos hechos llamativos y que resultaron auténticamente rocambolescos.

El monumento megalítico se localizó e identificó en el paraje Soalar en el año 1974 por el capuchino padre Francisco Ondarra (Aita Ondarra) que a la sazón ejercía en el Colegio de Lekaroz. El menhir estaba tumbado y lo descubrió el recordado capuchino en una de sus correrías habituales por el Valle de Baztan a la búsqueda de restos megalíticos y otros, y lo catalogó e informó a la Institución Príncipe de Viana, ahora sección de Cultura del Gobierno de Navarra, que le publicó los datos recogidos en 1976.

Con posterioridad, el megalito desapareció en 1992 de su emplazamiento original aunque de nuevo fue localizado por Aita Ondarra un año más tarde tirado al borde de un camino en el paraje Ezkaldo de Gartzain y a unos 15 kilómetros de distancia de Soalar. Al parecer, un vecino proyectaba crear un lurberri (pradera artificial) y lo retiró de donde se encontraba, para utilizarlo con posterioridad.

En verano de 2003 es localizado otra vez y en el otoño se informa al grupo Hilharriak del hecho y de que se encuentra en el jardín de una casa rural de Gartzain, donde ha sido puesto en pie y… ¡con una canasta de baloncesto!, según lo explican ellos mismos. Al final, es rescatado y se decide su traslado y colocación en el lugar que ahora ocupa en el jardín del Museo Etnográfico Jorge Oteiza de Baztan

EN EL MUSEO En principio, se piensa que el menhir está a salvo y es objeto de un riguroso estudio de los arqueólogos Primitiva Bueno , Rodrigo de Balbín y Rosa Barroso, que confirman su extraordinario valor y en un análisis lumínico y fotográfico descubren en él una serie de grabados y bajo relieves que testimonian que se trata del monumento a algún guerrero personaje de notable importancia en la época que fue trabajado. En el caso, colaboran los expertos Itziar Zabalza y Josu Cabodevilla, profesores en el Instituto de Lekaroz-Baztan, que editan un voluminoso y documentado trabajo sobre megalitismo en Baztan y el menhir se instala en pie y sujeto por un armazón de acero inoxidable diseñado por el arquitecto Eduardo Zubikoa, con los anteriores y otros miembros de la asociación de Amigos del Museo y con generalizado acuerdo.

DETERIORO Sin embargo, el tiempo, meteorológico en este caso, vuelve a estar en contra del extraordinario ejemplar a causa, en apariencia, de un simple pero continuado goteo de agua que como si fuera el conocido tormento chino esta afectando a los grabados que contiene. El jueves, el Ayuntamiento de Baztan trató el asunto en Pleno y se opina que, de acuerdo con técnicos de Cultura de Navarra, es preciso adoptar una solución que puede ser el traslado a lugar cubierto (se apunta la posibilidad del hueco de escalera de la propia Casa Consistorial) u otra protección. En el asunto influye de forma indirecta otra cuestión, la falta de contacto del Ayuntamiento y los Amigos del Museo. Pero esa ya es otra historia distinta.

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