“La nueva ordenación del tráfico en el Casco Viejo traerá más coches por aquí”

Los residentes plantean los riesgos que suponen para los peatones las aceras tan estrechas y el desnivel

Sábado, 22 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- No es la primera vez que los vecinos y comerciantes de las calles San Francisco y Ansoleaga plantean una iniciativa en estos términos, pero siempre con el mismo resultado negativo. Se quejan de que lo único que han logrado ha sido la reforma de las aceras y que se hubiera asfaltado la calzada, con un balance insuficiente ya que el problema, como aseguró esta semana Juan Carlos Luquin, no es tanto la reparación, “que siempre se agradece”, sino que no se ofrecen soluciones de verdad.

Considera que la nueva ordenación del trafico en el Casco Viejo va a suponer en la práctica “que estas dos calles soporten una afluencia de trafico todavía mayor”, por lo que solicita, si el Ayuntamiento mantiene su negativa a la peatonalización de las dos calles, que al menos se elimine el desnivel que existe entre las aceras y las calzadas.

En el establecimiento que regenta en la calle San Francisco se congregaron ayer por la mañana una veintena de vecinos de la zona para exponer sus argumentos y reclamar medidas. Los hay entrados en años y con algunos problemas de movilidad, como la familia Martín Marín y Josefina Apestegui, que llegaron con su hijo Martín;y otros, como Begoña Laquidáin y Mark Beyebach, que deben hacer frente cada día al problema que supone en esa calle tener hijos de corta edad. “Para los que tenemos niños pequeños y andamos con silletas es tarea imposible. No cabemos en la acera y tenemos que bajarnos a la calzada, con el riesgo que esto supone”, comentó Begoña, residente en el número 26 de la citada vía, que quiso dejar constancia de las dificultades por las que atraviesa otra vecina de la calle, que tiene gemelos.

sin cochesEn términos parecidos se expresó Mark, que también puso énfasis en el riesgo que supone el tráfico para los niños que habitualmente juegan en la plaza San Francisco. En este punto intervino Txutxin Almingol, de la Asociación de vecinos Alde Zaharra, que pidió medidas ante la presencia de escolares del colegio público del barrio.

Quieren que su calle, como todas las que están a su alrededor, esté adecuada para los peatones y limitar de una vez el tránsito constante de turismos a lo largo del día y de la noche.

Ángel Izura y Javier Subiza hablaron sobre la poca iluminación de la calle y la velocidad tan alta que llevan los coches, provocada creen por la existencia de un tramo tan largo y recto de calle. “La sensación es especialmente destacable en el tramo del antiguo convento de las Salesas, al ser muy corto y encontrarse tan encajonado. Parece que los vehículos van a mayor velocidad”.

José María Pérez de Eulate, otro de los asistentes a la cita, recuerda que muchos residentes son de la tercera edad, en algunos casos con problemas de movilidad, y que no se sienten seguros en unas aceras tan estrechas y con tanto desnivel.

José Luis Fuertes Calvo, de 83 años, vecino del número 24, sufrió la rotura de clavícula por una caída al salir del portal. Su hija, también presente, ha tramitado la correspondiente denuncia y espera que tomen medidas antes de que se produzca una tragedia mayor: “No creo que nos merezcamos ser una calle de segunda y vivir con estos peligros”.

De momento, se tienen que conformar con la reducción del tráfico rodado que se produce en verano, temiendo que pese a los cambios que se preparan en el barrio, todo continuará igual para ellos en estas dos calles. - K. García

Últimas Noticias Multimedia