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“Hemos aprendido la lección: los afiliados no quieren gobiernos de derechas en Navarra”

María Chivite será reelegida el sábado como secretaria general del PSN, en un Congreso al que llega como única candidata: “Vamos a mantener la línea política”

Una entrevista de Andoni Irisarri Fotografía Patxi Cascante - Domingo, 23 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La secretaria general del PSN, María Chivite, posa para la entrevista en uno de los bancos del paseo de Sarasate, frente a la sede socialista en Pamplona.

La secretaria general del PSN, María Chivite, posa para la entrevista en uno de los bancos del paseo de Sarasate, frente a la sede socialista en Pamplona. (Patxi Cascante)

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La secretaria general del PSN, María Chivite, posa para la entrevista en uno de los bancos del paseo de Sarasate, frente a la sede socialista en Pamplona.

Pamplona- Podría decirse que María Chivite Navascués (Cintruénigo, 5-6-78) parece otra. No por el cambio de look, porque lleva el pelo más corto que nunca y con un tupé que se peina con esmero. Más bien, porque pareciera que la victoria de Pedro Sánchez, que arrasó en Navarra y con el que tiene buena sintonía, le ha hecho ver que es ahora o nunca. Después de dos años con el PSN sumido en un papel secundario en el Parlamento, Chivite cree que es el momento de aprovechar la ola de entusiasmo sanchista para resurgir desde la quinta posición del arco parlamentario y ponerse cotas altas. Por de pronto, el próximo 29 de julio será reelegida por el Congreso Regional, al que no se presentaron más candidatos. Pero no se conforma con seguir al frente de su partido. Es tal el entusiasmo despertado en la dirigente que incluso se ve con fuerzas para “liderar el Gobierno de Navarra en 2019”. Y lo quiere hacer, asegura, por la vía de un ejecutivo “progresista y de izquierdas”, sin “tanto peso nacionalista como el de hasta ahora”. Pero tampoco quiere gobernar con UPN. Asegura que el fracasado gobierno con los regionalistas de 2011 les hizo “aprender la lección”, y se esfuerza en remarcar que desde que ella arribó a la dirección socialista “se ha buscado el sitio de la izquierda”. “No queríamos a UPN y seguimos sin quererlo. Hay una alternativa social y progresista en Navarra sin el bloque de derechas, y vamos a por eso”.

¿Cree que el PSN está ahora en su mejor momento de los últimos cinco años?

-Sin duda. Desde 1994 no se había llegado a un Congreso con sólo un candidato. Esto tiene varias lecturas: que internamente estamos bien y que la gente del partido está contenta con la línea política. Además, toda esa ilusión que ha despertado Pedro Sánchez, que tuvo una mayoría abrumadora en Navarra, nos coloca en una posición de fortaleza.

Esta situación interna se da, paradójicamente, cuando el PSN está en su suelo electoral en Navarra. ¿Cómo se explica que no haya surgido una voz que proponga un cambio de timón en el partido?

-Los resultados del PSOE no están siendo buenos desde hace años, eso es verdad. Ni en Navarra ni en España. Pero no ha habido otras alternativas porque la gente está contenta con la línea política. Y el sector crítico, pongamos esto entre comillas, reivindicaba posicionarse en la verdadera izquierda, algo que ya ocurre. Por tanto ese sector está prácticamente desmontado.

¿Le ha reprochado Pedro Sánchez que no le hubiese apoyado más directamente durante las primarias?

-No. Cuando Sánchez dice que se acabaron las baronías tiene mucho que ver con esta posición: son los militantes los que deciden. Más allá de baronías que han intentado dirigir la campaña, y que por cierto no les ha salido nada bien, creo que mi posición ha sido la correcta. Mi relación con Pedro es cordial, y que haya tenido un apoyo tan amplio y mayoritario tiene mucho que ver con el no a la derecha y a los gobiernos de derechas.

¿Qué PSN va a salir del próximo Congreso? ¿Va a haber cambios en la línea política mantenida hasta hoy?

-No. Va a haber una línea de continuidad. Seguimos apostando por gobiernos progresistas y de izquierdas, que es lo que está diciendo Pedro Sánchez, y desde que esta dirección está al mando los hemos propiciado cuando hemos podido: Tudela, Castejón, Corella... Tenemos claro que hay tres espacios políticos en Navarra: derecha, nacionalismo e izquierda. Y a nosotros nos toca liderar el de la izquierda.

Nuin le reprochó el otro día, por Facebook, que usted dijese que en Ansoáin no hay un alcalde socialista porque I-E votó al de EH Bildu, pero que se le olvidase decir que al alcalde del PSN habría que haberlo votado con UPN.

-Nuin puede decir lo que le dé la gana, pero en Ansoáin lo hicieron para que gobernara Bildu. Y más le voy a decir: Podemos le dio la Alcaldía de Viana a UPN. Algo que nosotros no hicimos ni en Tudela ni en Corella, donde UPN nos ofreció la Alcaldía con tal de que no estuvieran los otros. Fuimos coherentes, y no sé si todos pueden decir lo mismo. E insisto, esto se hace desde que está esta dirección, que es por la que yo, como secretaria general, respondo.

Haga un brevísimo balance sobre el ecuador de la legislatura.

-No es el cambio que me hubiese gustado. Que la presidenta del Gobierno sea de un partido nacionalista le da un perfil a las acciones que no es el que nos gusta, más allá de que estoy de acuerdo con algunas cosas.

¿Y del Parlamento?

-Creo que ha sido un poco guirigay. UPN está muy subido a la parra, porque no puede ir ahora de liderar la pancarta con temas que en el pasado ni hicieron ni quisieron hacer. Por ejemplo, se ha visto con la reforma de la atención sanitaria rural, que ahora la defienden cuando en el pasado quisieron eliminarla. Y creo, además, que con un grupo de 15 parlamentarios podrían hacer muchísimo más. Podemos me parece un grupo flojísimo, con pocos conocimientos de la materia que trabajan. Y EH Bildu tiene un grupo técnicamente muy bueno. Muy bueno, más allá de que discrepemos de sus posicionamientos. En resumen, un Parlamento un poco guirigay y sin mucho nivel.

Ustedes repiten desde el inicio de la legislatura que este Gobierno es más nacionalista que de izquierdas. ¿No son progresistas medidas como la Renta Garantizada?

-La Renta Garantizada no te la compro como de izquierdas. Es asistencialista: la gente no sólo necesita tener una ayuda económica, la gente necesita un empleo. No es nuestro modelo esa Renta Garantizada.

Tampoco votó el PSN a favor de una reforma fiscal más progresiva, que el propio Aranburu dijo que era socialista. Ustedes también votaron en contra.

-Le dijimos a Aranburu que estábamos de acuerdo con la subida de la presión fiscal, pero no desde los tramos bajos. Creemos también que la presión no hay que meterla en las rentas del trabajo sino en las del capital, y por eso en Sociedades sí que hemos estado de acuerdo.

¿Está Navarra mejor que en 2015?

-Pero no por el Gobierno. Aquí viene un viento de cola de recuperación económica para España, Navarra y todas las comunidades. Que nadie se cuelgue medallas por esto: es como si Barkos se cuelga medallas porque ha venido el nuevo Polo: oye, que no. Es cierto que económicamente estamos mejor. También en empleo. Ahora, el problema gordo es la calidad del empleo y la reforma laboral, y todavía tenemos que avanzar muchísimo.

Por la beligerancia: deduzco que no se arrepiente de no haber tomado parte del cambio...

-Nosotros no íbamos a compartir gobierno con EH Bildu. Eso lo tenemos claro. No sólo por las políticas con los presos, sino también por su modelo económico y territorial, que no compartimos para nada.

¿Ha quedado el PSN en la irrelevancia política esta legislatura?

-También puedes decir que UPN está en la irrelevancia y es el partido más votado. La irrelevancia no tiene tanto que ver con el voto, sino con el papel que ocupas. Nosotros nos dedicamos a presentar iniciativas. ¿Que se aprueban? Bien. ¿Que no? Pues bueno, igual otra iniciativa tiene apoyos suficientes. Tenemos un compromiso con nuestro programa y tenemos que intentar cumplirlo. La Ley LGTBI+ fue nuestra, y se aprobó. Es un avance.

Quiere desmarcarse de los bloques, pero lo cierto es que todo lo importante, en lo que va de legislatura, lo han votado con UPN.

-Yo es que creo que eso no es así, no hemos acordado nada con ellos. No comparto que se diga que hay una política de bloques, porque no la hay, no vamos de la mano de nadie. ¿Que coincidimos con ellos en votaciones? Pues claro. Mira, en las comisiones de Salud con quien más hemos coincido siempre es con EH Bildu. Por lo tanto, todo depende de hacia qué área mires. Con la Ley de Símbolos y el decreto del euskera, por supuesto que no voy a estar con un Gobierno nacionalista. Me canso de decir que lo que ha hecho esta dirección del PSN es volver a situarse en la izquierda, en su espacio propio. Lo que pasa es que cuando el Gobierno trae medidas nacionalistas coincidimos con UPN, porque nuestra visión del marco institucional de Navarra y el encaje en el Estado es el mismo.

Está muy convencida de que va a liderar el Gobierno en 2019. ¿Cómo piensa hacer la remontada desde la quinta posición?

-Estamos en ello, haciendo ver que es posible que haya una mayoría social de izquierdas y progresista, que los ciudadanos vean que hay otras maneras de cambio liderado desde la izquierda, no como el de ahora.

Usted dice que no es tan importante con quién gobernar sino para qué. ¿Con quién quiere liderar ese Gobierno? Dice que tiene dos vetos, PP y EH Bildu.

-Las alternativas son el resto de partidos.

¿UPN sigue siendo una alternativa?

-UPN ni es progresista ni es de izquierdas. Decir que no coincidimos en nada con ellos no es decir la verdad, coincidimos en muchas cosas.

A tenor de lo visto en el Parlamento estos dos años, en la mayoría.

-En la mayoría no. Ya le digo que acordar con Manu Ayerdi me cuesta cero coma cero en materia de desarrollo económico. Y me siento con Laparra y también llego a un acuerdo con él, como con Domínguez. Ahora, con Beaumont seguramente no. Tenemos que negociar y dejaremos pelos en la gatera.

Si usted en 2019 quiere liderar el Gobierno de Navarra, ¿va a seguir contando con UPN para liderar ese cambio?

-Mi modelo para Navarra es el Ayuntamiento de Tudela, pero con liderazgo del PSN. No sitúo a UPN como progresista y de izquierdas y nos tendremos que entender con Podemos sí o sí.

La relación entre Podemos-Ahal Dugu y el PSN, en lo que va de legislatura, es muy tensa.

-Pues nos vamos a tener que entender sí o también.

¿Descarta por lo tanto una alianza con UPN como la que se produjo en 2011?

-La alianza de 2011 es una lección aprendida, que se suma a la lección que hemos extraído de los resultados que Pedro Sánchez ha cosechado aquí: los afiliados socialistas no quieren propiciar gobiernos de derechas ni en Navarra ni en España.

¿Se acabaron los tiempos en los que el PSN gobernaba con UPN?

-El PSN no quiere propiciar gobiernos de derechas. Ni en Navarra ni en España. Aquí Sánchez significa lo que significa: no a gobiernos de derechas. Porque hemos sufrido mucho, los afiliados han sufrido mucho, y los resultados electorales lo demuestran. Cuando dejas de ser alternativa, no eres cambio. En Navarra no podemos propiciar gobiernos de derechas y decir que queremos ser cambio.

Imagínese el escenario: UPN recupera votos, y tiene la capacidad de echar a un “gobierno nacionalista”. Pero necesita su ayuda. ¿Ustedes les ayudarían?

-Nosotros no queríamos que estuviese UPN, y seguimos queriendo que no esté UPN. Pero que tampoco el Gobierno esté liderado por nacionalistas. La alternativa no tiene por qué ser un gobierno de derechas. De hecho, nosotros queremos ser una alternativa al cambio, pero también a un gobierno de UPN. El espacio existe, los números dan, y el objetivo es poder lograrlo, como están apuntando los datos en otras comunidades.

¿Qué escenario necesita? ¿Geroa Bai, Podemos, I-E y ustedes?

-Podría ser, no sabemos si I-E concurrirá con su sigla o irá con Unidos Podemos. Sería una alternativa factible, pero sin que el liderazgo lo tuviese un partido nacionalista. Porque ahora hay dos nacionalistas y vemos qué peso tiene. Y no digo lo de nacionalista como algo malo: me parece respetable. Pero el PSN no va a estar en ninguna construcción nacional.

El reto parece complicado.

-Los números dicen que es posible. Ha habido gobiernos socialistas anteriores con EA. Geroa Bai tiene la presidencia con los mismos escaños que nosotros la legislatura pasada. A pesar del baile de escaños, lo cierto es que hay cuatro fuerzas en Navarra, que son Geroa Bai, EH Bildu, Podemos y el PSN, que están en un empate. Pero nuestros votos no servirán para poner a un presidente de EH Bildu.

¿Y para poner a uno de UPN?

-Nosotros no trabajamos para poner a UPN a gobernar Navarra. Trabajamos para que gobierne el PSN con un gobierno de izquierdas.

¿Teme que le metan presión en 2019 si con sus votos no propicia una salida del actual Gobierno?

-¿Que si vamos a tener presiones? Ya las tenemos. Las vamos a tener, pero mi arma es que los acuerdos los vota la militancia del PSN. Yo estoy convencida y en 2019 vamos a por todas.

las claves

“UPN está muy subido a la parra;Podemos tiene un grupo flojísimo;y EH Bildu, aunque discrepemos, son muy buenos técnicamente”

“La Renta Garantizada no la considero de izquierdas;es una política asistencialista, y la gente además de una ayuda necesita un empleo”

“Nos vamos a tener que entender con Podemos sí o sí. UPN ni es progresista ni es de izquierdas, aunque compartamos cosas”

“En Navarra no podemos propiciar gobiernos de derechas y decirle a la gente que queremos ser agente de cambio”

“No queríamos a UPN antes, y seguimos sin quererlo ahora;pero tampoco que el Gobierno esté liderado por nacionalistas”

“Presiones vamos a tener, porque ya las tenemos. Pero tengo el arma de que los pactos los decide la militancia del PSN”