Situación preocupante en Valle del Roncal

Fernando Zoco y Graciela da Cunha Delegados de ELA en el centro Valle del Roncal - Martes, 25 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

En el centro de atención a la dependencia Valle del Roncal están sucediendo una serie de acontecimientos que suponen la culminación de una serie de despropósitos que ya veníamos anunciando y denunciando en los medios de comunicación a través de esta sección deCartas al Director.

El centro Valle del Roncal es un centro de atención a la discapacidad donde se atiende a una población de residentes de 104 personas y 10 en el centro de día. Está gestionado por una UTE (Unión Temporal de Empresas), donde se juntan varias empresas como Fundación Salud y Comunidad para la gestión del centro con un claro cariz de empresa sin ánimo de lucro pero que en realidad todo gira en torno a las ganancias empresariales. Una UTE compuesta también por otras dos empresas como Lagunduz y Maresme, con el único propósito de ganar dinero, prevaleciendo el beneficio a lo asistencial. Y como muestra un botón. Se ha dejado sin personal de referencia a un usuario que la precisaba como tal para el normal desempeño de sus actividades diarias por el mero hecho de que le salía muy caro mantener dicho personal y perdía dinero en su contratación. Por lo tanto, se les despide y ya está. Sí, despidos.

Ante esta situación, se crea una especie de preocupación en el centro, ya que la carga de trabajo va en aumento en un centro donde ya de por sí era muy alta, y el absentismo laboral, por las nubes. Lejos de atajar el problema en la raiz, se va por el camino más corto, que es prescindir de personal sin estudiar las verdaderas causas de situaciones que derivan en procesos de estrés laboral, depresiones y todo un cuadro clínico que se da en situaciones de carga de trabajo alta. Y baste un ejemplo, donde a personas que están en situación de IT no se les sustituye. La ANADP también debe implicarse en ello al ser un ente de titularidad pública y “tiene el deber de atender a todas y cada una de las personas que tienen reconocido un derecho y velar por todas y cada una de ellas”.

Como conclusión, se está dando una situación muy preocupante en el centro Valle del Roncal, donde el personal que trabaja tiene una carga añadida más sin corresponderle esa responsabilidad, que tiene que ser asumida por la UTE. También tiene que asumir las consecuencias derivadas del hecho de prescindir de algunos trabajadores para seguir manteniendo su beneficio empresarial a costa del servicio que tiene que prestar con calidad. Pero creemos que esto no es más que el inicio de lo que vendrá más adelante.