CCOO y el euskera

Por Cecilio Aperte Mínguez - Miércoles, 26 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

viene siendo habitual, en los últimos tiempos, que el debate sobre las lenguas y las banderas se encone. Así, quienes tenemos posiciones matizadas, e incluso quienes queremos superar el enfrentamiento irracional en estos temas, somos interpelados continuamente a “definir” nuestra posición. Desde el blanco y el negro se caricaturiza nuestra posición ante diversos temas, sin entender que el abanico de matices es, por suerte, rico y amplio.

En primer lugar reconozco en algunas cartas y opiniones sobre nuestra posición en torno al euskera, algo que viene siendo bastante habitual en estos tiempos: tratar de colocar a CCOO, venga o no a cuento, en uno de los polos identitarios para desfigurar lo que proponemos, ya nos pasó a cuenta de la manifestación del 3 de junio en defensa de la bandera Navarra que no apoyamos y ahora nos pasa, en otro sentido, con el asunto del euskera.

No es cierto que, a raíz de nuestras críticas hacia el Ayuntamiento de Pamplona por contemplar en exclusividad el euskera como mérito en algunos puestos, estemos contra el uso del euskera en la Administración pública. Desde CCOO hemos sido los primeros en criticar la valoración del inglés que estableció UPN para las convocatorias de niveles A y B y los que más hemos insistido en su supresión, hasta que ha desaparecido.

CCOO, siempre hemos considerado que el euskera es parte del patrimonio cultural de esta tierra y por ello, en la reciente negociación del Decreto Foral de uso de lenguas en la Administración, realizamos propuestas que pretendían aportar un punto de equilibrio entre dos visiones excesivamente confrontadas, con el ánimo de afianzar un derecho de las personas euskaldunes, más allá de quien gobierne. Ahora nos pasaremos de frenada en algunas administraciones y cuando estas cambien se pasarán de frenada en sentido contrario como ha venido sucediendo desde hace bastantes años. Romper ese péndulo que estrecha derechos y genera frentismo es lo que pretendemos. De hecho en la votación del nuevo decreto de euskera CCOO se abstuvo, LAB, UGT y AFAPNA votaron en contra y solo consiguió el voto favorable de ELA.

En este Decreto Foral se establece una valoración del euskera, como complemento a otros méritos, como la antigüedad, la formación y otros idiomas. En ningún caso se contempla la valoración del euskera como mérito exclusivo, como lo está haciendo el Ayuntamiento de Pamplona.

Ciertamente en el Ayuntamiento, como en otras administraciones, es necesario incrementar el número de plazas con perfil de euskera para poder atender a la ciudadanía en la lengua en la que se sienta más cómoda, pero esto poco tiene que ver con baremar el conocimiento de euskera y hacerlo además en exclusiva, para plazas que no tienen ninguna relación con la ciudadanía como “auxiliar de limpieza”, “titulado de grado medio nóminas” o “titulado grado medio del servicio de jardines”, por poner solo algunos ejemplos. Esto tiene más que ver con facilitar el acceso al trabajo en la Administración a las personas que saben euskera en detrimento del resto.

Los servicios públicos cuestan dinero y desde CCOO reivindicamos que se aumenten las plantillas y se mejoren los servicios para facilitar el acceso de más personas usuarias a los mismos. Por cada persona que no puede acceder a estudiar música en euskera hay nueve personas que no pueden hacerlo tampoco en castellano. No se trata pues de sustituir el castellano por el euskera sino de incrementar el servicio para hacerlo accesible a un mayor número de personas.

Desde CCOO proponemos que el Ayuntamiento conozca el perfile lingüístico de las personas que ya trabajan allí, para hacer frente a las necesidades que se plantean, conocer su nivel de conocimiento, su distribución por departamentos, su condición de personal fijo o contratado, su disponibilidad para hacer frente a la atención en euskera facilitará disponer de circuitos bilingües, como lo venimos proponiendo.

Hemos estado de acuerdo en que en el Ayuntamiento se abriese la fase de méritos y se baremase los conocimientos en euskera, pero reclamamos que también se contemplaran otros méritos como los años de docencia y el trabajo en las administraciones públicas, los cursos de formación, la participación en certámenes, etc. En definitiva, buscar con el concurso oposición las y los mejores profesionales que es lo que requieren los servicios públicos.

Apoyamos una política lingüística en favor del euskera y las políticas de estímulo que el Ayuntamiento de Pamplona está realizando en lo referente a la formación de la plantilla para aprender y perfeccionar sus conocimientos de euskera.

Lo que nunca va a contar con nuestro apoyo es el que cientos de personas cambien de posición en las listas de contratación y se puedan quedar sin trabajo por no saber euskera, porque esto genera situaciones que vulneran los principios de igualdad, mérito y capacidad que resultan imprescindibles en el acceso al empleo público.

El autor es secretario general FSC-CCOO Navarra