José Mota ACTOR DE ‘ABRACADABRA’

“Es un cuento entre situaciones aparentemente realistas”

“El Jack Lemmon del cine español”, así define Berger al actor, que vuelve al mundo del cine tras su papel protagonista en ‘La Chispa de la Vida’ (2011)

Ana Jiménez Iban Aguinaga - Viernes, 28 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- José Mota regresa a la gran pantalla tras protagonizar La chispa de la vida en 2011 y lo hace con un personaje especial, que Pablo Berger define como “el Sancho Panza” de la película.

Vuelve a la gran pantalla e interpreta a Pepe, el primo de Carmen, quien hipnotiza al marido de su prima, pero a su vez se muestra como una persona muy frágil... ¿Quién es realmente Pepe?

-El personaje de Pepe tiene fragilidad, es inmaduro, frágil y ambiguo... Pero creo que a su vez empatiza rápidamente con la gente precisamente por esa fragilidad, o por esa debilidad. Es mucho más frágil que el personaje de Antonio, evidentemente, y Pepe donde verdaderamente se siente seguro y se cree alguien es o bien a través de su trabajo como guarda de seguridad en un supermercado, o en aquello que le gusta, la hipnosis. Luego es también un poquito el escudero de su prima, es donde Maribel ahoga un poco las lágrimas de la vida de mierda que lleva junto a su marido Carlos. Ella está cómoda con su primo, Pepe sabe manejar bien los afectos, cosa el personaje de Antonio no. Carlos odia a Pepe por eso, porque de alguna manera, Pepe tiene cosas que el personaje de Antonio no canaliza bien. A la hora de preparar mi papel, fue Pablo el que me dio las directrices de por dónde llevar cómo era ese personaje, pero lo terminamos de madurar a través de ensayos, ensayos, ensayos... Hasta que, desde la verdad actoral mayor que pudimos tener, confeccionamos el personaje al completo.

¿Cómo ha sido trabajar bajo las órdenes de Pablo Berger, en un proyecto tan alejado de lo que venía haciendo?

-Para mí ha sido una propuesta súper interesante, porque me leí el guion la primera vez y he de confesar que me dejó totalmente desorientado, no sabía donde ubicarlo y tuve que leerlo otra vez para colocarlo bien. Es una comedia, pero dentro de un drama, y además aborda mil cosas... Es como el tren de la bruja, en el sentido de que no sabes por dónde te va a llegar el siguiente escobazo. Creo que juega con el espectador ya que te fija en un lugar, crees que te has asentado en lo que la película va a ser y de repente te descoloca por completo en la siguiente secuencia. Nos invita a una aventura, a que viajemos con los personajes de la película. Y todo ello para ver la terrible vida que lleva su protagonista, Carmen, porque aborda temas tan terribles como el machismo, el maltrato, la esquizofrenia...

Todo ello desde situaciones en ocasiones ciertamente irreales, pero que atrapan e hipnotizan al espectador, hasta creer en la película al completo.

-Me parece que Pablo ha bordado con Abracadabra un ejercicio que es lo que más admiro en el cine: la ficción dentro de la ficción. Ha utilizado un recurso narrativo como el cuento o la fábula, en medio de situaciones aparentemente realistas, como es el que a un tipo se le introduzca dentro de su cuerpo un espíritu. Eso aparentemente irreal, tú lo vas comprando en la peli. Es un recurso que Woody Allen también lo utiliza en la La rosa púrpura del Cairo. Esos recursos narrativos surrealistas, no reales, Pablo los utiliza y a mí me vuelven loco. Me parece que es dar una concesión a la ficción y que entra dentro de lo que yo llamo el género poético del cine. Y ahí está Pablo, que es una delicia trabajar con él porque sugiere y trabaja desde al empatía con el actor, desde el encanto y la entrega.

Y eso, se contagia.

-Tanto el equipo artístico y técnico estábamos entregados a un guion en el que creíamos firmemente y cuando ves ese extra, el que la gente está enamorada de lo que está haciendo, se nota. Y eso es lo que yo noté en todo el equipo y proceso.

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