Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
director de una sala en Pamplona

Ingresa en prisión un subastador de arte por estafar 5 millones a unas 20 familias navarras

La juez decreta el encarcelamiento sin fianza del director de una sala en Pamplona y que admite que recibió préstamos durante una década con los que pagó deudas

Enrique Conde - Viernes, 28 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Fachada del juzgado de guardia de Pamplona.

Fachada del juzgado de guardia de Pamplona. (JAVIER BERGASA)

Galería Noticia

Fachada del juzgado de guardia de Pamplona.

pamplona- La juez de Instrucción 3 de Pamplona decretó el pasado miércoles la prisión provisional comunicada y sin fianza para un subastador de arte de Pamplona, Alberto Tejada Salvatierra, que ha reconocido en sede judicial haber estafado alrededor de cinco millones de euros a una veintena de familias residentes en Pamplona y diversas localidades de la Comarca. La juez decretó el encarcelamiento del imputado después de que tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares personadas en el caso solicitaran dicha medida. El juzgado pamplonés ha acumulado las diversas denuncias interpuestas por los propios perjudicados (unos hechos que también se investigaban en el juzgado de instrucción uno de Aoiz y en el uno de Pamplona) y será el competente para investigar el asunto, en el que el acusado vino a reconocer ante la juez la comisión de una estafa.

La mecánica delictiva que empleaba era doble y, para ejecutarla, el procesado utilizaba su condición de subastador de piezas y colecciones artísticas así como de agente financiero, profesión que el acusado también ha ejercido. Fue a mitad del mes de junio cuando el imputado acudió al juzgado y firmó una declaración autoinculpatoria en la que venía a admitir que los préstamos que había ido recibiendo de diversos particulares con objeto de invertirlos en arte. El procesado afirma que devolvió a los prestamistas los intereses anuales y que las inversiones en arte se habían producido, pero que con la llegada de la crisis, en torno al año 2007, el negocio se había empezado a torcer y a acumular deudas. De esta forma, por sus conocimientos del mercado financiero, los particulares recurrieron a Tejada para que efectuara depósitos bancarios pero dichas cantidades eran reutilizadas para el pago de las deudas de su empresa y para los intereses de los perjudicados. Además, con la intención de favorecer el engaño que estaba cometiendo, el acusado también confeccionaba documentos de una entidad bancaria simulando que había efectuado dichos depósitos que realmente nunca había realizado. Se trataría, por tanto, en lo que se refiere a parte del modus operandi que realizaba, de una estafa piramidal ya que el dinero de los nuevos particulares que invertían lo usaba para la devolución de intereses y la cobertura de las deudas que su propia actividad profesional le generaba.

La firma de subasta de arte lleva radicada en Pamplona desde 2006 y tenía su sede en la avenida Galicia, aunque se trasladó a Mutilva. Se dedica a la subasta de obras pictóricas, gráficas, esculturas, muebles y objetos decorativos y tuvo una actividad importante al desembarcar en la capital navarra procedente de Bilbao. Dicha sala se estrenó no sin polémica en la capital navarra allá por junio de 2006. Para darse a conocer sacó a la venta 400 lotes artísticos de Alberto Tejada, entre los que había cuadros de Picasso, Miró o Dalí, y en el que había también un óleo firmado en los años 20 por Adolf Hitler titulado La dama azul. En Bilbao había subastado en 2005 gran parte del mobiliario del hotel La Perla de Pamplona.

LOS DETALLES

Declaración autoinculpatoria. El pamplonés acusado acudió al juzgado con una declaración autoinculpatoria a mediados de junio después de que varios particulares formularan denuncia. El miércoles, al comparecer ante la juez, fue enviado a prisión.

EL AÑO de comienzo

2006

En junio de 2006 desembarcó la sala de Alberto Tejada en Pamplona procedente de Bilbao. En apenas dos años de actividad empezó a sufrir la crisis con el negocio del arte y fue cuando, según su declaración, empezó a desviar los préstamos que recibía de particulares para supuestas inversiones en arte y, con ellas, cubría las deudas que le generaba la actividad empresarial.