Una 'pastora Marcela' moderna

La voz de la mujer libre

Hoidek Producciones realizará este sábado una pequeña muestra del trabajo de investigación que está llevando a cabo en la residencia-laboratorio del Festival de Olite y que parte de una relectura moderna del pasaje de la pastora Marcela del ‘Quijote’.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar. Fotografía Unai Beroiz - Miércoles, 2 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

De pie, de izquierda a derecha, Iker Bengotxea, Luis Mari Juaristi, Ramiro y Reyes (de Bailamos R&R) y Susana Gutiérrez;agachados, Vidal Ruiz, Ana Ibáñez y Natxo Lapieza.

De pie, de izquierda a derecha, Iker Bengotxea, Luis Mari Juaristi, Ramiro y Reyes (de Bailamos R&R) y Susana Gutiérrez;agachados, Vidal Ruiz, Ana Ibáñez y Natxo Lapieza. (UNAI BEROIZ)

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De pie, de izquierda a derecha, Iker Bengotxea, Luis Mari Juaristi, Ramiro y Reyes (de Bailamos R&R) y Susana Gutiérrez;agachados, Vidal Ruiz, Ana Ibáñez y Natxo Lapieza.

“Yo nací libre y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos. Los árboles destas montañas son mi compañía, las claras aguas destos arroyos mis espejos;con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura. Fuego soy apartado y espada puesta lejos. A los que he enamorado con la vista he desengañado con las palabras. Y si los deseos se sustentan con esperanzas, no habiendo yo dado alguna a Grisóstomo ni a otro alguno, el fin de ninguno dellos bien se puede decir que antes le mató su porfía que mi crueldad”.Este fragmento fue escrito por Miguel de Cervantes para un pasaje del Quijote conocido como El Cuento de Marcelay está considerado uno de los primeros textos feministas de la literatura española. Su modernidad está fuera de toda duda y su valor es mayor, si cabe, habida cuenta de que se escribió en el siglo XVII. Y cruzando centurias, su voz resuena con fuerza en plena Segunda Guerra Mundial, la época que la compañía navarra Hoidek Producciones ha escogido para trazar un relato paralelo entre las reivindicaciones de la pastora y las de las mujeres estadounidenses que accedieron al trabajo en las fábricas cuando los hombres se fueron al frente.

“Esto es un proceso de investigación, aquí todavía no hay un montaje, lo que estamos haciendo es lo previo a todo eso;el ensayo y el error”, comenta Susana Gutiérrez, directora del proyecto, que también protagoniza, en el papel de Marcela, junto a Vidal Ruiz, como Ambrosio;Iker Bengotxea, como Gristóstomo, Pedro y alguno más;Eva Azpilikueta, en el rol de Livia, y Natxo Lapieza, como Antonio. Carlos Sotelo es, asimismo, el autor del texto, que se va gestando cada día, y el equipo se completa con las coreografías de Reyes Barrabés, de Bailamos R&R;la escenografía y los figurines de Ana Ibáñez y la música de Asier Zabalza. Por su parte, Luis Mari Juaristi, autor del libro Ruta de Don Quijote en Btt, ha colaborado situando exactamente dónde se produjeron los acontecimientos y el juicio del personaje cervantino. Concretamente, en San Carlos del Valle, Ciudad Real.

dramaturgia forenseHoidek se reúne desde el pasado 21 de julio en el Colegio Público Príncipe de Viana de Olite. Allí, una de sus paredes parece la de una brigada de investigación criminal. “Me gusta mucho la novela negra y he diseñado una especie de dramaturgia forense”, apunta Gutiérrez ante un tablón lleno de fotos, recortes, localizaciones, nombres y chinchetas unidas por un sinfín de hilos de colores. Y es que, no hay que olvidar que en el pasaje original la protagonista es juzgada tras aparecer un cadáver, el de su pretendiente, Grisóstomo, que se suicidó cuando ella le rechazó. “Tenemos un muerto, un acusador, Ambrosio;una acusada, Marcela, que en el siglo XX es Roxy la remachadora;un defensor (Don Quijote), al que otro personaje, Pedro, se lo cuenta todo;también están Antonio y Livia... Y tenemos que ir averiguando qué les une y por qué pasa lo que pasa”, agrega la directora, que insiste en que el texto de Cervantes “se va integrando en el nuevo texto”.

La lucha de la mujer por la igualdad es el tema principal de la propuesta. “Descubrieron que podían trabajar y hacerlo o igual o mejor que los hombres durante su ausencia”, pero a su regreso les quitaron ese derecho. “Todo el equipo se ha documentado para subrayar esa idea”, incide Gutiérrez. Así, el director musical, Asier Zabalza, les contó que durante la guerra proliferaron las bandas de música femeninas y ha escogido el Sho Sho Baby, de las Andrew Sisters, como tema central. R&R recordó cómo antes de la contienda era más habitual ver a blancos y negros bailando juntos, pero que durante el conflicto eso prácticamente se prohibió. Ana Ibáñez, asimismo, ha diseñado un vestuario acorde con el momento. “Hemos querido que todos los elementos que cada uno iba aportando se fueran incorporando al proyecto;en este caso, vimos que el trabajo habitual de dirección no era competente, sino que hemos ido integrando el talento de los distintos miembros del equipo”, destaca Susana Gutiérrez, que insiste en que lo que se verá el sábado a las 20.00 horas en el colegio no será un montaje, sino una pequeña muestra de la investigación. “Vino el director del festival y nos dijo que teníamos que montar algo;al principio iba a ser en la estación de tren, pero no llegaron los permisos y al final será aquí, en el colegio”, añade.

“Esto es un laboratorio;normalmente no disfrutamos de la ocasión de investigar, siempre tenemos que montar rápidamente y aquí estamos buceando y probando muchas cosas”, insiste la directora. Eso sí, la idea de Hoidek es terminar este proceso e iniciar la producción del espectáculo con vistas a estrenarlo en Navarra.

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