la carta del día

Carta a la parlamentaria Ana Beltrán

Por Julen Mendiguren - Miércoles, 2 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

¿Aqué extremos de pretenciosidad y política autista puede llegar una persona como usted, Ana Beltrán?

Palabras gruesas, muy gruesas, como “infamia”, “afrenta”, “defensa de los símbolos”, “ilegalidad cometida por Asiron”, “lo que piensan todos los navarros y lo que no quieren ver ni en pintura la mayoría de los navarros”, “obligación legal, ética y moral de defender Navarra”, “ilegalidad cometida por Barkos al no denunciar a Asiron”, ... ¿Quién es Ana Beltrán y de qué autoridad moral está investida para ponerse así?

Lo primero que tendría que tener es la mesura para no poner los símbolos por encima de las personas y sus derechos básicos, por ejemplo el de no amenazarlas ni insultarlas. Una bandera, por mucho que le produzca emociones y altos sentimientos patrióticos, o por el contrario, la deteste y, según parece, si pudiera le prendería fuego, no deja de ser un pedazo de tela que ha servido muchas veces a lo largo de la historia para cometer terribles tropelías contra las personas, crímenes individuales y colectivos por centenares de miles. Y las banderas que algunas personas como usted sacralizan tanto están sirviendo para engañar a millones de personas, para pisotear sus vidas, para hacerles creer en falsos líderes envueltos en ellas.

En Navarra, como ocurre en el resto del mundo, los gobernantes que más han aireado y exaltado su bandera coinciden, con muy contadas excepciones, con quienes más han saqueado la economía navarra en su particular beneficio.

Lo segundo es que se adjudica la representación de, a veces “todos”, en todo caso de “la mayoría” de los navarros, para negar el pan y la sal a otras banderas. ¿Cómo sabe qué sienten la mayoría de los navarros sobre banderas? ¿Cree que todo el mundo da la misma importancia que usted a una u otra bandera y al lugar en que se coloca? ¿Sabe que mucha gente en Navarra lo primero que hace es preocuparse por su familia y bienes cuando le exaltan de manera irracional una u otra bandera? Los datos que podrían servirnos para saber qué piensa la ciudadanía navarra sobre todo lo relativo a banderas son los electorales, o las encuestas realizadas seriamente sobre intención de voto, o las consultas locales en forma de referéndum realizadas en muchos municipios. Y de todos ellos, la conclusión sobre la presencia o no de la ikurriña es precisamente la contraria a la que usted proclama.

Encabezan ustedes ahora la tan manida guerra de banderas porque sólo quieren que esté la suya. Si existe tolerancia y respeto entre las distintas banderas no tiene sentido montar esta guerra.

En tercer lugar es usted parlamentaria de Navarra por el PP, creo que la única de dicho partido en el Parlamento. Forma parte, por tanto, del que ya es reconocido en España y en la Unión Europea como el partido más corrupto de dicha Unión. Un partido que ha incumplido la propia Constitución en sus principios más básicos, aunque seenvuelve en ella, como los que lo hacen en la bandera, cuando la emplea como arma arrojadiza contra sus enemigos. Un partido que no respeta los derechos humanos más elementales como el derecho a la vida y a una vida digna, o los de reunión y manifestación cuando la ciudadanía pretende usarlos para sacar las vergüenzas al PP. Un partido que a la vez que dice luchar contra el terrorismo es el que más armas permite vender a las monarquías medievales de Oriente Medio, para que pasen de allí al ISIS y a otros terroristas, etcétera.

Así que, a no ser que ignore todo eso sobre su partido, lo que es imposible, usted es cómplice de la corrupción, de las elecciones ganadas gracias a campañas corruptas, de la anticonstitucional amnistía fiscal dictada por el Gobierno del PP a favor de otros de sus cómplices, de la devaluada separación de poderes en España, de los inmigrantes muertos en las fronteras de Ceuta y Melilla, del enriquecimiento ilícito de la mayoría de las empresas del Ibex35 con sus paraísos fiscales y aportando a la caja B de su partido, etcétera.

¿Dónde están sus criterios de legalidad, de moralidad y de comportamiento ético, señora Beltrán?

El autor es miembro de Batzarre