Por cierto

Ya un siglo

por rubén usúa - Jueves, 3 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

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el coso taurino de la ciudad del Ega, -ese cuya inauguración hizo retrasar las fiestas un mes en el año 1917-, cumplirá a principios de septiembre un siglo de vida, que se dice pronto, superando en antigüedad a otros cosos históricos en Navarra como el de Pamplona (1922) o el de Tudela (1933). La plaza, que por aquel entonces era capaz de albergar a más de la mitad de la población (cabían 3.500 personas para un censo en Estella que rondaba las 5.400), sigue siendo 100 años después un icono arquitectónico de la ciudad con su llamativo estilo árabe o granadino, aunque en su interior sea de lo más incómodo, especialmente cuando el sol calienta con fuerza las desniveladas gradas de cemento descascarillado. Tras muchos años con una exitosa afluencia tarde tras tarde, parece que últimamente los festejos taurinos de pago, -al contrario que la suelta de vaquillas-, no pasan por su mejor momento. La falta de afición entre los más jóvenes, por supuesto la crisis, la programación de los carteles o la mayor sensibilidad social hacia los animales se han utilizado como excusas para justificar ese descenso de asistencia que solo el tiempo dirá si es coyuntural o si es algo definitivo. Particularmente, se me hace difícil imaginar unas fiestas sin ese inigualable ambiente de las tardes dentro y fuera del coso de la Avenida de Yerri, ese que en breve soplará sus cien primeras velas.