En busca de los búnkeres de la ‘línea Pirineos’

25 JÓVENES ESTÁN LOCALIZANDO Y LIMPIANDO BÚNKERES EN | Ibañeta y Auritz
El trabajo de campo está financiado por el Gobierno

Patricia Carballo - Jueves, 3 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Una parte del equipo, ayer en uno de los 44 búnkeres que hay en Ibañeta.

Una parte del equipo, ayer en uno de los 44 búnkeres que hay en Ibañeta. (PATRICIA CARBALLO)

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Una parte del equipo, ayer en uno de los 44 búnkeres que hay en Ibañeta.

ibañeta- Durante estos días se está llevando a cabo en Ibañeta y en Auritz/Burguete un proyecto de recuperación y puesta en valor de los búnkeres de la línea Pirineos, más conocida como la Línea P, que fue diseñada por Franco en toda la cordillera fronteriza por temor a una invasión de los países vecinos ante la previsible derrota de Alemania en la II Guerra Mundial.

Un total de 25 jóvenes llegados desde varios puntos del Estado, incluso de Taiwan, trabajan desde el 25 de julio hasta el 8 de agosto en los centros de resistencia 209 (Zona de Tres Hayas en Auritz) y 210 (Ibañeta), dentro de un proyecto financiado por el Instituto Navarro de Deporte y Juventud y por el Departamento de Paz, Convivencia y Derechos Humanos del Gobierno de Navarra. Con la ayuda técnica de los arqueólogos de la empresa Gabinete Trama, Nicolás Zuazua y Carlos Zuza y bajo la dirección de Irene Jiménez, directora de campos de trabajo, los jóvenes se encargan de limpiar el interior de algunos búnkeres (se contabilizan 10.000) y de retirar la tierra y maleza que ha ido entrando con el paso de los años a través de las mirillas. Una experiencia única, tal y como decía ayer el joven Mario Suárez, de León. “Encontrarte un búnker en condiciones pésimas y ver que acaba siendo algo chulo. Es la satisfacción de haber trabajado bien”, aseguraba. Asimismo, también se aprovecha para prospectar las 91 construcciones existentes en ambos centros de resistencia y hacer un registro con fotografías y croquis de cada búnker. “Los catalogamos en fichas para el inventario arqueológico. Ahora mismo hay muy poca documentación de esta zona, pero con esto estarán protegidos patrimonialmente”, afirma Zuazua.

INTERÉS TURÍSTICOEsta iniciativa fue propuesta por el Ayuntamiento de Auritz/Burguete, que vio en los búnkeres olvidados y abandonados desde 1952 una posibilidad para convertirlos en reclamo turístico a través de una ruta. Aunque nunca llegaron a ponerse en marcha, es innegable que los búnkeres (de hormigón) forman parte del paisaje y de la historia de los Pirineos, ya que fueron unos mil los prisioneros republicanos o soldados forzados a trabajar en su construcción. “Aún nos queda por confirmar cómo fueron esos trabajos y si también trabajaron en la construcción de las carreteras”, comenta Zuazua.

HOY, charla con TESTIMONIOS Hoy a las 18.00 horas en la Casa de Cultura de Burguete los arqueólogos del proyecto, junto con el profesor de la UPNA estudioso de trabajos forzados en el franquismo, Fernando Mendiola, y Jesús Sesma, de la Sección de Arqueología del Gobierno de Navarra, ofrecerán la charla La línea P, esos búnkeres que salpican nuestro paisaje, con un doble sentido. Por un lado, exponer a los habitantes de la zona la labor desarrollada y contextualizar históricamente la Línea P. Por otro, realizar una recogida de testimonios orales acerca de las repercusiones de la militarización, el contrabando o la dificultad de cruzar la frontera para, de esta manera, recuperar un importante patrimonio inmaterial en peligro de perderse.