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Los hombres de Diego

El cuerpo técnico | Los ayudantes del nuevo entrenador de osasuna, Juan Cervián (segundo de Martínez) y José Conde (preparador físico), desgranan su sistema de trabajo

Javi Gómez | Patxi Cascante - Viernes, 4 de Agosto de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Juan Cervián (izda) y José Conde (dcha), segundo entrenador y preparador físico rojillos, respectivamente.

Juan Cervián (izda) y José Conde (dcha), segundo entrenador y preparador físico rojillos, respectivamente. (PATXI CASCANTE)

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  • Juan Cervián (izda) y José Conde (dcha), segundo entrenador y preparador físico rojillos, respectivamente.

Boltaña (Huesca)- Son los ojos, los oídos y hasta las piernas de Diego Martínez. Juan Cervián, segundo entrenador, y José Conde, preparador físico, son piezas fundamentales en el nuevo cuerpo técnico de Osasuna. Y cuando se dice que son parte de Diego Martínez no se exagera, ya que todos se mueven, actúan e, incluso, hablan como si de una sola persona se tratase. Aquí cuentan cómo están viviendo los primeros días en Osasuna y lo que esperan del futuro.

Apenas dan las 8.00 horas y al cuerpo técnico de Osasuna ya se le puede ver por los pasillos del hotel de concentración de Boltaña para ir a la primera reunión del día, la que tienen para planificar la jornada. En Tajonar ocurre lo mismo: hora y media o incluso dos antes de que comience la sesión ya están por las instalaciones. “Nos reunimos, preparamos la sesión y de ahí es como un cuento: de una tarea pasamos a otra y de ahí a otra. Tenemos que estar muy compenetrados para que el futbolista no tenga tiempo de desconcentrarse. Que no haya tiempo para ello. Que vayan a beber agua y estén concentrados. Buscamos entrenamientos cortos, con mucha intensidad y que no haya muchas pausas entre tareas, que todo sea seguido y que cada cosa tenga relación con la siguiente”, analiza Juan Cervián.

Cuidan el detalle al extremo y lo planifican todo con “hambre”, palabra con la que les definen muchos de sus jugadores. “¿Sabes lo que pasa? Que en este cuerpo técnico tenemos pasión por lo que hacemos. Cuando sientes pasión por lo que haces, no te pesan las horas. Estás constantemente pensando. A veces llegamos hora y media antes del entrenamiento e incluso hay veces que estás en casa y se te ocurre algo y ya estás pensando. No es obligación, es un proceso por el que tú vas evolucionando y eso es lo que queremos transmitir a los jugadores. Ese es el motor para que todo salga bien: la pasión. Cuando te dedicas a esto, tienes que tener pasión. A partir de ahí, surgirá todo lo demás: los entrenamientos duros, la intensidad, la implicación del jugador en descansar o comer bien... Pero todo desde la pasión, no del sacrificio, ya que eso es lo que permite que el trabajo perdure en el tiempo”, cuenta José Conde.

Durante los entrenamientos se nota esa meticulosidad. Cada uno conoce su función en cada momento y uno puede estar dirigiendo un ejercicio y, en el siguiente, puede ser el delantero que molesta a los centrales para que no saquen el balón controlado. Cada uno tiene su tarea. “Mi trabajo va enfocado al tema táctico, de situaciones, de tareas dentro del campo. Por supuesto, ayudar a Diego en todo lo que necesite cuando divide por grupos, posiciones o líneas, según lo que vaya demandado. Ahora estamos centrados en cosas más básicas, pero siempre diferenciando lo que es la defensa, lo ofensivo y el balón parado, que son las tres facetas que se van a dar en un partido. Y luego engranar al equipo para que sea un grupo”, explica Cervián. Conde también habla de sus funciones: “Son dos. Una, dar soporte físico condicional al comportamiento táctico que el míster quiere para el equipo. Intento darle ese aporte para que los jugadores puedan expresarse en el campo. La segunda, bastante importante creo yo, es la parte de prevención de lesiones. Es decir, que el jugador esté y que, una vez en el campo de entrenamiento o de juego, tenga garantías”.

El equipo que quierenTodo su trabajo, obviamente, está enfocado a construir un equipo competitivo y con unas señas de identidad muy claras. “Sobre todo queremos que sea un equipo que compita y que lo que haga lo haga con seguridad, que se note que está entrenado. Intentamos llevar pequeños trozos de partido al entrenamiento para que los jugadores sepan lo que tienen que hacer. Queremos un equipo que se adapte a lo que le toque cada día, que sea agresivo sin balón, que esté cerca... Pero cada partido es un mundo y tenemos que estar preparados para sacar el máximo rendimiento en cada escenario”, apunta el segundo entrenador, mientras que el preparador físico añade: “ojalá podamos ganar y apasionar”. Aún y todo, Cervián pide algo de tiempo: “en lo táctico es donde está el choque entre lo que nosotros traemos en mente y lo que nos pueden dar hoy. A lo mejor en los primeros partidos de Liga no se va a ver lo que nosotros queremos, pero se va a acercar. Lo que intentamos es que lo que les decimos les sirva para ser mejores jugadores. Que sean capaces de saber qué hacer en cada situación. Poco a poco lo van cogiendo. La actitud es de diez, así que todo son pasos hacia adelante, más o menos grandes, pero no hay nada hacia atrás”.

Relación con los jugadores Conde pasa mucho tiempo con los jugadores, tanto en el campo como en el gimnasio. “La relación con los chicos es muy gratificante. Tenemos un buen grupo humano. Está aceptando bien la manera de entender el trabajo. Todas las pautas que marcamos las reciben con agrado y además ves que ellos quieren y es un disfrute ver esa predisposición de los jugadores”, dice el preparador. Este tema suscita un intercambio de impresiones entre ambos técnicos. “Tras meterles horas de trabajo, siguen. Son muy respetuosos, tanto los jugadores como los que están alrededor del club. Creo que ellos estaban expectantes a ver qué se iban a encontrar. Confiamos en lo que hacemos y creemos que va a dar sus frutos”, argumenta Cervián. “La sesión del lunes fue un entrenamiento que no solemos hacer y fue muy duro. En la última tarea les dimos libertad y vimos cómo se fueron metiendo en las acciones que iban haciendo, incluso simulando golpear el balón... Terminamos con el grito de Osasuna, ya que fue muy emotivo ver cómo después de tanto trabajo los jugadores tenían esa entrega”, añade Conde. Y termina: “me ha sorprendido la dureza del jugador de aquí. Me viene a la cabeza una jugada donde se cae uno tras un golpe y rápidamente se oye a Oier decir: “sigue, arriba, sigue”. Joé, macho, parece que están hechos de otra pasta”.

Su llegada a Osasuna Han pasado apenas dos meses desde su llegada a Osasuna. De momento la sintonía es total. Cuentan cómo les ofreció Diego Martínez integrarse en el cuerpo técnico del conjunto navarro. “Es una oportunidad en la vida y era un tren que teníamos que coger. Osasuna, visto fuera de Pamplona, es un club grande y con las ideas muy claras de lo que quiere. Nosotros creo que encajamos en esa idea que busca la entidad. Venimos de un filial y es una forma de destetarnos. Creo que las dos partes podemos ayudarnos y ojalá salga algo grande. Es un reto. Nos apasiona”, afirma Cervián con contundencia. “Yo vengo del primer equipo del Sevilla. Conozco a Diego de años atrás, de la facultad, cuando coincidimos los dos estudiando. Entendemos muchas cosas de la misma manera. Hemos tenido siempre ese pensamiento de hacer cosas grandes y se ha dado este año en Osasuna. Cuando me llamó, tarde un segundo en aceptar por dos motivos. Uno, porque confío y creo en Diego totalmente y creo que podemos hacer cosas importantes. El segundo, porque Osasuna es muy, muy atractivo. Vienes a un sitio donde se siente, donde los aficionados están implicados. Fíjate en el número de socios: es apabullante”, remata Conde.

Así es Diego MartínezPocos conocerán mejor a Diego Martínez que sus ayudantes. José Conde, con el que coincidió por primera vez en la universidad, cuenta cómo es: “Diego es muy pasional. Respira fútbol las 24 horas del día. De esa pasión, también es muy exigente, primero consigo mismo y después con el resto. Él siempre usa una frase que es sacar la mejor versión de cada uno de nosotros. Y lo consigue, tanto con los jugadores como con el cuerpo técnico. Diego aprieta, pero sabe de qué manera hacerlo para llevarte a tu mejor versión. Eso suma al colectivo y el que sale ganando es Osasuna. Nosotros creemos en un método que ha elaborado el míster durante muchos años. Recuerdo a Diego ir a las clases de otros deportes para empaparse. Todo esto viene de muy atrás, de nutrirnos de grandes profesores que hemos tenido, de las experiencias que hemos vivido. Se ha creado un método en el que hemos aportado todos y queremos ser fieles a él. Una de las cosas buenas que tiene el míster: Que el jugador al final ve que le va a hacer mejor y, si se hace un análisis, en los equipos en los que ha estado ha sido así. Y jugadores con los que luego hablas te dicen que les hizo mejores”.

La canteraEl cuerpo técnico de Osasuna tiene muy interiorizado dónde están. Por ello explican que, desde antes de llegar a Pamplona, tenían un plan de trabajo con la cantera. Juan Cervián lo explica: “Una persona del cuerpo técnico verá en directo partidos del Promesas. Si no se puede, se grabarán y los veremos todos juntos. También del juvenil de División de Honor. Se habló en las reuniones previas con Diego. Yo voy a ser uno de los que los vea o en directo o en vídeo. Esos jugadores van a estar controlados y se les va a enseñar imágenes para tratar su mejora”. Y José Conde lo confirma: “desde las reuniones previas es un tema que se habló. Alguien del cuerpo técnico tiene que ver el partido del filial en directo y, si no es posible, en vídeo. Conociendo al míster, verá los partidos del filial y los analizará, no te quepa duda”.

Éstas son las personas de confianza de Diego Martínez. Sus ayudantes. Y ambos dejan bien claro que mantienen la misma línea de trabajo, exigencia y cuidado por los detalles que el primer entrenador de Osasuna.

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